ALICUN DE ORTEGA: «No es que pueda vivir, es que quiero. Es que yo quiero....

«No es que pueda vivir, es que quiero. Es que yo quiero. La vieja carne al fin, por vieja que sea. Porque si la memoria existiera fuera de la carne no sería memoria porque no sabría de que se acuerda y así cuando ella dejó de ser, la mitad de la memoria dejo de ser y si yo dejara de ser todo el recuerdo dejaría de ser». Sí, pensó. «Entre el dolor y la nada elijo el dolor». Así acaba el libro "Las palmeras salvajes" de Willian Faulkner.
Los que ya me vais conociendo sabéis, que siempre he sospechado de la filosofía de la sospecha que proponen teorías aún más sospechosas.
Una de las cosas que suelo respetar, en tanto que si alguien de verdad lo logra me parece un milagro, es la gente que busca la felicidad en la impasibilidad ante las pasiones, ante la voluntad de vivir, ante lasa emociones, ante todo. Los que eligen la nada. Y siempre he tenido simpatía por la gente que busca milagros.
Pero me cuesta creer en milagros, sospecho de la gente que dice lograr tal cosa, aunque su búsqueda, si es sincera, me parece honrosa.
El budismo, el estoicismo, el ascetismo, el pesimismo schopenhaueriano y un largo etcétera me parecen filosofías un tanto cobardes.
Para no enfrentarse al dolor de la vida hay que ser impasible ante ella, alcanzar la ataraxia y, ser inmune a todo, también al placer. Porque estos sospechosos creen que el placer esconde la cara amarga del dolor.
La búsqueda del placer nos conduce irremediablemente al dolor. La eterna búsqueda es desazón.
Es mejor renunciar a todo, eso dicen.
Ya, como Faulkner, entre el dolo o la nada, elijo el dolor. Por algo soy aristotélico.
Vivir tambien es saber cuál es tu término medio, cual tu limite y sobrepasarlo si es necesario en alguna ocasión. Vivir es ser valiente y no arrinconarse para que no te vean.
La vida es dolor, un dolor que se mezcla con la danza, con la alegría y con el reconocimiento de uno mismo en sus propias raíces, en su propio ser.
Renunciar a todo nos convierte en espíritus sin carne que vagan esperando la muerte, que, en realidad, ya la están viviendo en vida.
Escribir es una de las maneras más elevadas de la Pasión. Y valiente. Opuesta a la nada.
< ¡Para que escribía Schopenhauer? Porque tiro a la vieja por las escaleras? <porque los budistas nos dan la matraca cada cierto tiempo? ¿Por qué, Seneca intento educar a Nerón?.
Porque, en el fondo. entgre el dolor y la nada, eligieron el dolor.