ALICUN DE ORTEGA: Buenas tardes amigos foreros....

Buenas tardes amigos foreros.
Ante todo, agradecer al Sr. de la Rosa, su halago. Muchas gracias Sr. de la Rosa, trataré de superarme.
¿Cuántas cosas se han escuchado sobre los matrimonios?
Para mí, hay dos tipos de matrimonios.
Los que perduran.
Y los que no.
Quizás esto suene demasiado arbitrario, pero creo que es la clasificación más fiable.
Podríamos dividirlos entre los que discuten mucho y los que no, los que son felices y los que no, etcétera.
Pero la felicidad y el estar bien con alguien no es una constante y los altibajos tampoco marcan lo significativo.
Lo significativo es estar o no juntos. Eso si marca la realidad y tu propia historia.
Y detrás de cada ruptura siempre hay una buena historia.
Hay formas de terminar que superan cualquier ficción.
Como la de Alan Hattel, un soldador jubilado de Escocia.
Durante tres meses, su telefono dejó de sonar. El silencio era absoluto. Sus amigos dejaron de llamarle y la vida social desapareció.
Alan no entendía nada, hasta que descubrió el motivo: todo el mundo pensaba que estaba muerto.
Y tenían pruebas.
En el cementerio de Newmonthil ya lucia su lápida.
Su exmujer, de la llevaba 26 años separado, había comprado la parcela y grabado ambos nombres en la piedra, uno al lado del otro.
Alan tuvo que ir allí, pararse frente a su propia tumba y aclarar al mundo que seguía vivo. Su reacción ante la idea de compartir la eternidad con ella fue tajante:
«Ni muerto quiero estar cerca de ella»
Eso no es romper. Es querer borrarte del mapa (o asegurarte) para siempre.
Ahí está el peligro de los finales mal gestionados.
Muchos estaremos de acuerdo:
Que los problemas de los matrimonios, empiezan en la mesa y acaban en la cama.
Lo jodido son, los empiezan en la cama, no acaban en la mesa.
Buenas noches a todos.