Buenas noches Antonia. felices sueños. un abrazo.
Dice una antigua leyenda que Huanita, princesa purépecha, se enamoró de Tangáxhuan, sobrino del fundador del Imperio Purépecha. Un día, Candó, un sacerdote, la secuestró y la recluyó en una yácata. Se dice que la princesa lloró tanto que sus lágrimas formaron un lago. De ahí que Cameruco signifique “lugar de la amargura oculta”.

Pronto Tangáxhuan, al enterarse de la noticia, fue al lugar donde estaba Huanita. Cuando vió a Candó le lanzó una flecha con su arco. La flecha se clavó en un sabino, ... (ver texto completo)
Comprendí que no es posible esperar a ser perfecto, que hay que salir a la vida y caerse y levantarse como todo el mundo.
Los libros están para recordarnos lo tontos y estúpidos que somos.
No hace falta quemar libros, si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee, que no aprende, que no sabe...
Sin bibliotecas, ¿qué tenemos? Ni pasado ni futuro.
Si no te gusta lo que haces, no lo hagas.
Buenas noches Antonia... que tengas una feliz noche y sueñes bonito... un abrazo.
Gracias igualmente para ti Sensi, hasta mañana un abrazo.
Buenas noches Antonia... que tengas una feliz noche y sueñes bonito... un abrazo.
La amenaza del más fuerte me hace siempre ponerme al lado del más débil.
El aburrimiento no puede existir donde quiera que haya una reunión de buenos amigos.
No se debe usar el desprecio sino con gran economía, debido al gran número de necesitados.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Domingo!
Dice una antigua leyenda que los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, de los más altos de México, representan a una doncella y un joven guerrero Tlaxcaltecas. Iztaccíhuatl era la princesa más bella y se enamoró del guerrero Popocatépetl, uno de los más valientes de su pueblo.
Antes de partir a la guerra en la que los Tlaxcaltecas se encontraban inmersos frente a los aztecas, el joven guerrero pidió la mano de la doncella Iztaccíhuatl. El cacique le concedió su deseo, a cambio de que volviera sano ... (ver texto completo)
Algunas veces hay que decidirse entre una cosa a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer.