Estuve un
verano en
laroles y me lo pasé genial, recuerdo el fresquito, los trabucazos, la
fiesta, la gente, la discoteca, los músicos...lo único malo la musiquilla del
reloj de la
iglesia, si ha desaparecido prometo ir de nuevo.Es broma es un
pueblo maravilloso del que guardo un estupendo recuerdo.