Sigo otro poco con la visita, admiré el
paisaje, por su llanura, me sentí muy en
casa, a la entrada pude observar la muy nombrada
sierra de la grana y después la fotografiamos
camino de las
minas, como veis repito nuestra visita está llena de sentimientos,
fotos y llamadas a mi madre desde el punto que me encontraba, algún que otro reproche por no querer viajar y ella toda emocionada dando sus escusas.Maria.