¨ËL OTRO MUNDO¨del cortijo Era un mundo del que nunca se hablaba, y llamabase justamente así: El otro mundo. En el, tenia cabida lo incomprensible, lo sobrenatural, lo supersticioso, los aojamientos, los desaojamientos, los rituales de amarres y desamarres, el curanderismo, la muerte y la vida. La abuela, era la suma sacerdotisa de ese mundo. En una alacena guardaba una imagen de Santa Barbara y otra de Pómba Gira, madre de los amarramientos, una especie de idolilla barriguda, con ojos saltones y ... (ver texto completo)
El lugar más emblemático y deseado del cortijo era la cámara, a la que se subía por unas escaleras estrechas, percibiéndose, ya, desde el primer escalón, un olorcillo agradable y excitante a chorizos, morcillas, jamones, condimentos, quesos de cabra, de oveja, los cantaros de aceite, las ristras de ajos y pimientos secos, las guindillas, el pan de higo...; y era un lugar muy frecuentado en Cuaresma, época de abstinencias y hambres, en nombre de lo sagrado y del férreo control de la abuela. La huella ... (ver texto completo)