como se echa de menos ese braserito de carbón que se preparaba en las puertas de las casas su olorcito calentito como nos acercábamos casi quemándonos mientras las madres meneaban las ascuas y alejándote con la pala para que no te quemaras para después ponerlo debajo d la mesa camilla y allí se reunia toda la familia calentita y escuchando la radio de canciones dedicadas porque la tele todavía estaba lejos creo que el bar la estrella tenia una y cobraba una peseta por verla creo recordar alos hijos ... (ver texto completo)