Jesús Orando
Eso es cosa de la edad
irse dando trompicones
de pena en perplejidad.
La mano paloma, dame,

andando dentro de mí,

perdido sin encontrarme.
Dicen de la soledad,
dicen de la compañía.
Todo es uno y nada más.
Toda la noche en lo oscuro,
sintiendo en la calle pasos,
y ninguno era el suyo.
Aquella que yo esperaba,
toda la tarde esperando
con un nudo en la garganta.
Aquella que yo queria,
toda la tarde esperando,
ninguna tarde venía.
Aquella forma de andar
tan pasito y tan ligero
no paro de recordar.
Cuando te vas de mi vera,
nó me quedo otra vez solo,
que me quedo con mi pena.
Lo más malo de este mundo
es echarse a andar por dentro
y nó encontrarse con uno.
Palabras que son puñales:
Dios te libre, corazón,
de herida que no te sangre.
No te pares a pensar
si la mar o si la fuente,
si la fuente o si la mar.
Yendo ribera del río,
le sentí decir al agua:
Lo tuyo como lo mío.
Don Julio por Aragón, si que debe estar helaito.
Por aquí por la Costa del Sol, también hace hoy fresquito.
Pasadlo todos muy bién, pero cuidado con las carreteras y los desplazamientos que Andalucia está hoy muy helada.