Què recuerdos del tren en Valsequillo. Cuando yo era pequeña y me llevaban a Còrdoba, mi madre echaba el pollo con tomate y la tortilla de patatas para comer por el camino, porque eran unas pocas horas de camino y se paraba el tren en el tùnel de la balanzona (o eso le llamaban) y era cuando como dice Julio asomabas la cabeza por la ventanilla y te llenabas los ojos con la carbonilla. La màquina apenas podia tirar del tren en aquella cuesta. Los asientos eran de "butapercha", eso decian. Iban siempre ... (ver texto completo)