Pepe, ya sabía que tú y lios que sois abuelos me entenderías.
Me marcharé hoy a correos para mandarle sus regalitos que les tenía preparado.
Un beso
Y los que no somos abuelos, pero lo seremos próximamente, también lo entendemos.
Un Marceliano, el cuarto, viene de
camino.
Estamos pletóricos con la noticia.
Besotes.