Arquitectura encalada y
tejados árabes: El
mar de
casas con
fachadas blancas (encaladas tradicionalmente para repeler el calor veraniego) contrasta intensamente con el característico entramado de tejados de teja
cerámica marrón y rojiza. El Peñón de fondo: Al fondo a la izquierda se distingue una elevación rocosa muy singular.
Olvera destaca precisamente por su abrupta silueta, donde las construcciones trepan por la
roca. Justo detrás de esa zona se corona el
pueblo con su imponente
Castillo de Olvera de origen árabe (siglo XII) y la majestuosa
Iglesia neoclásica de Nuestra Señora de la Encarnación. El
paisaje serrano: Al fondo a la derecha se abre paso el paisaje andaluz de la
Sierra de
Cádiz, dominado por colinas, infinitos
campos de
olivos y las
carreteras serpenteantes que conectan estos preciosos
pueblos.