Estimada amiga invisible, te diré con todo respeto y cariño, que no se olvida para nada ¡Viva Cai ¡, más bien hubo un momento que me pareció un poco reiterativo y algo pedante; máxime si te cuento lo que he vivido este fin de semana. Mi hija de 22 años, este verano saco sus oposiciones de Magisterio, ya tiene plaza en un colegio de Alcalá de Henares, así que, ya es un tanto autónoma (perdonar mi soberbia). Este fin de semana, nos pidió las llaves del apartamento de Valdelagrana, y se marchó con su ... (ver texto completo)