Hay un
pueblo en
Pontevedra, al lado de La Guardia, en la ribera derecha del Miño, cuyo nombre es de triste recuerdo para muchos, donde también tienen por patrón a
San Mauro, quien tiene
ermita propia.
Por estas fechas se comen en
familia una paletilla que reservaron de la
matanza y el bolo, que es el estómago del gorrino relleno de huevos,
pan y chorizo y que, una vez hervido, cortan en lonchas.
Esto entre otras
tradiciones más curiosas.
Salud.