Felicidades Fcj.por ponernos a nosotros los bancos delante de un
espejo y poder vernos, comprobar que no somos solo un trozo de
piedra que sirve para adornar una
Plaza, que como tu dices, nuestros hermanos ricos solo son eso ricos, nosotros somos afortunados, entre otras cosas por ser queridos, deseados e incluso en la mayoría de las veces, necesitados.
Un saludo. José A. Carretero.