El que se estaba cayendo de la emoción en ese momento, era yo. Vi la oportunidad de poder hacer una bella foto (estaba en los soportales del Ayuntamiento) y como me falta rodaje en estos menesteres y además tenía miedo de que se me estropeara “mi cámara digital recién estrenada” con las gotas de agua que aún caían, me puse nervioso y me apresuré. La podía haber retocado (ponerla derecha) con algún programa de arreglo de fotos; pero ya no habría sido la expresión auténtica del momento vivido. Lo siento ... (ver texto completo)