RELATOS AL ATARDECER-CCXXXIII
QUINIENTOS MIL DINARES. Había un hombre avaro que había logrado acumular quinientos mil dinares y sólo pensaba en qué se los iba a gastar y en lo bien que se lo iba a pasar. Pero en la vida no se pueden hacer demasiados planes. Sin sospecharlo se le apareció el Ángel de la Muerte para llevárselo de este mundo.
Llegó sigilosamente, lo cogió de la mano y empezó a desplegar sus grandes alas para alzar el vuelo. El hombre rico, casi sin poder reaccionar, vio que el final ... (ver texto completo)
QUINIENTOS MIL DINARES. Había un hombre avaro que había logrado acumular quinientos mil dinares y sólo pensaba en qué se los iba a gastar y en lo bien que se lo iba a pasar. Pero en la vida no se pueden hacer demasiados planes. Sin sospecharlo se le apareció el Ángel de la Muerte para llevárselo de este mundo.
Llegó sigilosamente, lo cogió de la mano y empezó a desplegar sus grandes alas para alzar el vuelo. El hombre rico, casi sin poder reaccionar, vio que el final ... (ver texto completo)