Sobre las pitas se eleva la
torre del
castillo nazarí, algo deteriorado. Abajo divisamos la
Iglesia, con su
campanario orientada al este, antigua mezquita arabe, el
pueblo alrededor con sus
calles y cuestas empinadas, al frente el pago del martecillo y el viernes, con sus acequias arabes cual serpientes rodeando todos los bancales de tierra, escalonados, las tipicas paratas o paratos de esta tierra del alto almanzora.