Parece que no escarmentamos, no nos damos cuenta de que el progresismo acaba llevando a la inestabilidad, a la crispación; lo estamos viendo en el gobierno central.
Está claro que hay que progresar, por supuesto, pero de una forma moderada y que yo sepa
Ugíjar va bien, tiene más movimiento, más vida que cualquier otro
pueblo de la Alpujarra pero todo dentro de una estabilidad que apareció cuando bienvenido tomó la alcaldía.
No apreciáis lo que tenéis porque estáis acostumbrados, pero en Ugíjar
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