Parece que el
verano por fin se asienta, a ver si con este menos trabajo tienes, te tomas el portátil y me escribes una carta, la dirección de currilla no sabes como espera saber de ti y de todo tu hermoso entorno. Sabes que tengo muy buenos recuerdos de tu madre, que se reía de su
sombra, como ha hecho siempre esta servidora, aquellos domingos por la tarde, en aquella cocina de la abuela, con mis tías, María, Antonia, Emilia, ya que las demás, mi abuela en Lorca, mí tía Isabel en Alcantarilla, rara
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