Estimados paisanos, ayer estuve en
Charches. Recorrimos el
pueblo, de abajo arriba, (Incluido eras y
pajares) y de oeste a este.
Hacía día de
niebla viento y frío, pero, para los días de calor de
Granada, fué un lujo ese día gris.Parecía que estábamos en
Galicia.
Poca gente fuera.Algunos jóvenes y pocos mayores. En la
puerta de la
Iglesia (que está en estado lamentable y desde abajo vimos las quiebraas de las tejas) me reconoció y saludo el hijo de Melones, que iba para la vega con su mulo,
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