Amigo Gildo, estoy seguro que te acuerdas tan bien de mi madre como yo de la tuya. No era mi madre al igual que la tuya, mujer de ir mucho al cine, prefería ahorrar esas (perras) y llegar a final de mes sin tener que decir en ninguna de las contadas tiendas “apúntamelo en la libreta”, algo muy normal en aquélla época. En pocas ocasiones como decía, iba al cine y en cada una de ellas que lo hacía se ponía a llorar cuando sentía la canción a la cual tú has hecho mención. Golondrina Mensajera. En el ... (ver texto completo)