Anoche, en un
bar de Adra (Granja 2) me sentí orgulloso de ser "fondonero". Cuando puse el
cartel anunciador del Festival de flamenco (cartel precioso y muy significativo) solo oía piropos a
Fondón, a sus gentes, a su hospitalidad, a sus iniciativas e incluso hacían comparaciones con otros
pueblos, siempre a favor de Fondón. Todos coincidían que cuando van a Fondón, se encuentran en su
casa, hacen fácilmente
amigos, les acogen con cariño, y un sinfín de halagos. Estas situaciones nos deben hacer
... (ver texto completo)