pues si que vaya mezcla, jajaja,
pero elegiste el
rincón más bonito del mundo para veranear.
ay amalia, cuantos recuerdos dios mío.
aún vivo esos
veranos en callejo cuando iba con mi prima merche a la pradera con las
vacas, o cuando mi abuelin las ordeñaba y me llamaba para ponerme un
poco en un vaso, o mi abulina cuando recogía los huevos, y me daba un cestín y me ponía uno dentró, y yo tan contenta.
josé estuvo ahora allí, yo hace 4 años que no voy.
bueno guapina un besín.