Respuestas para Miguel Angel:

Escribo novelas para recrear la vida a mi manera
No hay dos personas que lean el mismo libro.
La lectura es la gran proveedora de argumentos, la clave para que los demás te escuchen.
Al escribir proyectas un mundo a tu medida.
Todos los libros pueden dividirse en dos clases: libros del momento y libros de todo momento
La lectura es la gran proveedora de argumentos, la clave para que los demás te escuchen.
Lee los buenos libros primero; lo más seguro es que no alcances a leerlos todos.
Cuán vano es sentarse a escribir cuando aún no te has levantado para vivir.
No es preciso tener muchos libros, sino tenerlos buenos.
Lee los buenos libros primero; lo más seguro es que no alcances a leerlos todos.
El mundo llama inmorales a los libros que le explican su propia vergüenza.
No es preciso tener muchos libros, sino tenerlos buenos.
La eternidad es una de las raras virtudes de la literatura.
Los poetas son hombres que han conservado sus ojos de niño.
El recuerdo que deja un libro a veces es más importante que el libro en sí.
La eternidad es una de las raras virtudes de la literatura.
El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo.
El recuerdo que deja un libro a veces es más importante que el libro en sí.
La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido.
El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo.
Todos los libros pueden dividirse en dos clases: libros del momento y libros de todo momento.
La lectura es la gran proveedora de argumentos, la clave para que los demás te escuchen.
Lee los buenos libros primero; lo más seguro es que no alcances a leerlos todos.
Cuán vano es sentarse a escribir cuando aún no te has levantado para vivir.
No es preciso tener muchos libros, sino tenerlos buenos.
Lee los buenos libros primero; lo más seguro es que no alcances a leerlos todos.
El mundo llama inmorales a los libros que le explican su propia vergüenza.
No es preciso tener muchos libros, sino tenerlos buenos.
La eternidad es una de las raras virtudes de la literatura.
Los poetas son hombres que han conservado sus ojos de niño.
El recuerdo que deja un libro a veces es más importante que el libro en sí.
La eternidad es una de las raras virtudes de la literatura.
El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo.
El recuerdo que deja un libro a veces es más importante que el libro en sí.
La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido.
El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo.
Cuánta confianza nos inspira un libro viejo del cual el tiempo nos ha hecho ya la crítica!
Se ha de leer mucho, pero no muchos libros; ésta es una regla excelente.
Carecer de libros propios es el colmo de la miseria.
La literatura es siempre una expedición a la verdad.
La poesía no quiere adeptos, quiere amantes.
Carecer de libros propios es el colmo de la miseria.
Ser escritor es robarle vida a la muerte.
La poesía no quiere adeptos, quiere amantes.
La sabiduría de los sabios y la experiencia de los siglos pueden conservarse en las citas.
Ser escritor es robarle vida a la muerte.
La literatura es el arte de la palabra.
La sabiduría de los sabios y la experiencia de los siglos pueden conservarse en las citas.
Odio las citas, dime lo que sabes.
La literatura es el arte de la palabra.
La poesía se escribe cuando ella quiere.
Odio las citas, dime lo que sabes.
Los libros son el mejor viático que he encontrado para este humano viaje.
No se es escritor por haber elegido decir ciertas cosas, sino por la forma en que se digan.
Lo peor es cuando has terminado un capítulo y la máquina de escribir no aplaude.
Leer demasiados libros es peligroso.
La lectura no da al hombre sabiduría; le da conocimientos.
Hacer versos malos depara más felicidad que leer los versos más bellos.
Las obras completas aplastan al lector; matan a los autores y arruinan a los editores.
Los libros son amigos que nunca decepcionan.
Buenos dias En Canales nublado 8ºc.
miguel, que tal va esa huerta? con esta lluvia cada poco irá bien, no?
No se desea lo que no se conoce.
Prohibir algo es despertar el deseo.
Forma parte de la curación el deseo de ser curado.
No se desea lo que no se conoce.