Mensajes de ALBARES (Guadalajara) enviados por IR:
Callao se metió en la piel de la señorita Pepis por casualidad, cuando tenía 64 años y trabajaba en una empresa de patentes y marcas.
A esa edad ya empezaban con problemas menos infantiles, con enamoramientos y eso». Todas las cartas recibidas pasaban por Margarida Callao, quien afirma que, después de leérselas, se ponía delante de la máquina y escribía las respuestas «de un tirón, sin tachones ni borradores, porque me salían directamente del corazón»
El «club» llegó a tener un archivo de hasta 138.000 suscriptoras, todas niñas de edades comprendidas entre los 7 y los 14 años. «A los 14 -explica Callao- ya no podías ser miembro del club.
Así, las niñas podían escribirle y explicarle sus problemas o, simplemente, exponerle sus opiniones.
La línea de juguetes Señorita Pepis -maletines de maquillaje, pelucas y otros productos típicamente femeninos- incluía en los envases un papel de carta dirigido a su atención.
presentado ayer, es un fugaz repaso a su vida donde explica sus más preciados recuerdos y cómo llegó a mantener correspondencia con más de 130.000 niñas de toda España e incluso del extranjero, entre los años 1969 y 1978.
Con 85 años, Callao ha desvelado su otra identidad. Y lo ha hecho públicamente. Con un libro. Estimada senyoreta Pepis.
Tenía sólo cinco años. Sesenta años después alcanzó la fama dando vida a un consultorio: el de la Señorita Pepis. Pero muy poca gente llegó a saber nunca, hasta ahora, que tras ese nombre se escondía Margarida Callao.
Corría el año 1915. A falta de televisores, radio y demás aparatos inteligentes, los niños dejaban volar su imaginación. En las «pobres calles» del barrio de la Sagrada Família, Margarida Callao jugaba a ser una famosa artista de teatro.
En todos los set de la Sta. Pepis venía una carta dónde las niñas contabamos nuestro problemas y pediamos consejo a la sta. Pepis y ella nos respondía.
La señorita Pepis, cuyo consultorio asociado a los juguetes del mismo nombre -maletines de enfermera, maquillaje, costura, limpieza y pelucas, productos típicamente femeninos- encandiló a las niñas durante los años setenta, se llama Margarida Callao, y acaba de publicar sus memorias a los 85 años, tras haber mantenido oculta hasta ahora su verdadera identidad.
Es como si pudiera oler todavía los maquillajes de aquel maletín maravilloso que me trajeron los reyes en el año..... catapumchimpum.
Mi GRAN FRUSTACION de nina fue que nunca me regalaron por Reyes la cabeza de maquillaje de la senorita
No eran solo de rafia, se podían hacer cosas de lana y de hilo, pero era (es todavíala tengo guardada) tan pequeña, que hasta para tricotar algo para una muñeca tardabas días.
La tricotosa de la Señorita Pepis
Podías tejer todo lo que quisieras: bufandas cojines de todo, eso si un poco ásperos porque eran de rafia.
Me tengo que ir a por j, vuelvo en una hora y cuarenta minutos.
hasta luego.
El maletín de la Señorita Pepis
Pinturasde labios, sombras de ojos en fin nuestro primer maquillaje que te dejaba los carrillos como tomates porque no se retiraba bien pero que chulo.
Y con mi tocador-flor, aprendí cuidarme las uñas. A limar en vez de cortar, a quitarme la roña con un cepillito, a pulirlas y a pintarlas después en color rosa
Yo nunca le pedí a los reyes un tocador-flor de la Señorita Pepis.
Ahora suena hortera. Lo del "tocador-flor", digo. Ahora sería un "set de maquillaje".
Pero un día, los reyes me trajeron un tocador-flor de la Señorita Pepis
Es bueno tener conocidos por diferentes sitios.
Yo he saludado, ya veremos si Pedro nos dice algo.
Le iremos saludando en vez en cuando para que se anime a visitarnos.
Me encantaba peinar y maquillar y siempre pedía la cabeza de maquillaje de la señorita Pepis y nunca me la trajeron. Me regalaron sucedáneos, pero nunca a la señorita Pepis,
Desde pequeñita, he sido una apasionada de la cosmética. Mi entretenimiento favorito fue El Juego de Maquillaje de la Señorita Pepis.
Estas son algunas opiniones sobre estos juguetes, de gente de nuestra generación.
El anuncio de televisión del maquillaje de la sta. Pepis, decía así:
“aprende a maquillar con el maquillaje de la señorita Pepis”
También tuve y todavía conservo la tricotosa, que nunca supe usar bien. No conseguí ni hacer en condiciones una mísera bufanda, mucho menos un jersey.
He saludado a Pedro en el foro de Rioturbio.
Y que se cuentan por Rioturbio.
Buenas tardes IR cada día nos saluda más gente.
Hola Ana, a este paso nos llevan al Salvame.
La de veces que maquillaría la careta, de todas las formas posibles que se me ocurrían.
Yo venga a poner y quitar pinturas a la pobre máscara.
El juego de maquillaje venía con una careta de plástico de color blanco, una palancana, sombras de ojos, coloretes y pintalabios, una esponja para limpiarla. Siempre completabamos los maquillajes con los que nos daban las madres.
la Señorita Pepis era símbolo de distinción. Todas las niñas teníamos su maletín de enfermera o su estuche de maquillaje.
Era la ilusión de muchas jovencitas, motivadas, en algunas ocasiones, por las series de televisión que triunfaban en esos momentos, como “Centro médico” y como no por el maletín de enfermera de la sta. Pepis.
En la década de los años 70, la mayoría de niñas quería ser de mayores enfermeras.
El termómetro, la bandeja para dejar los utensilios, el aparato para tomar la tensión, el teléfono para coger las citas. Este era el último vestigio que me quedaba de mi maletín de enfermera, hasta hace poco que una personilla dio buena cuenta de el.
Algunas de estas piezas eran reproducciones exactas, de las que se podían encontrar en hospitales o farmacias, como el tubo de Calmante Vitaminado, el paquete de algodón o las cajas de esparadrapo de la marca Sanex.
Este maletín llevaba más de 30 piezas, para que las niñas se convirtieran en auténticas enfermeras..
Pelucas, collares, maquillaje, disfraces, costura y el “Maletín de Enfermera” de la Srta. Pepis.
A principios de los años 70 el juguete de niña tiene un nombre: Srta Pepis. Esta popular marca de juguetes para chicas, se impone en el mercado español con decenas de juguetes para todos los gustos:
Buenas tardes.
La señorita Pepis, daba nombre a una serie de juguetes dirigidos a niñas los -maletines de enfermera, maquillaje, costura, limpieza y pelucas, productos típicamente femeninos- que encandiló a las niñas durante la década de los setenta.
Yo también lo voy a dejar.
Hasta mañana.
Yo conoci al hombre de mi vida en una rebaja de bragas
No os parece romantica la frase.
Yo conoci al hombre de mi vida en una rebaja de bragas
Que bonito aquel momento en el que se cruzaron nuestras miradas.
Aunque aora me as dejao mas tirao que la suela de un zapato
Yo te juro por el indio de los dias pijos
Que te quiero un taco, Paco, Paco
Mis labios echan de menos los pelos de tu bigote
Te fuiste y me dejaste por un rubito de bote
Pónsela entera para que se la aprenda y la cante mientras ve los partidos.
Ya la estoy viendo en el campo cantando la canción.
tengo preparadas algunas más, pero si hay censura no las pongo, que no quiero ir a la cárcel. que tengo dos menores a mi cargo.
Me estoy imaginando la cara de IR.
Yo también me parto la caja.
Son unas canciones con unas letras muy pegadizas
Vamos al campito, vamos to' los notas
a pegarnos la mañana detras de una pelota
Ana esta la puedes utilizar, todos los sábados cuando vas al furbo.
A estas alturas no os vais a asustar con unos fragmentos de unas cancioncillas de los Mojinos.
Vamos al campito, vamos to' los notas
a pegarnos la mañana detras de una pelota.
Unas pataítas unas carreritas
y luego nos metemos una duchita.
Vaya entrada más chunga que me hizo un defensa.
Luego un delantero me remató con su cabeza.
Cada vez se ponía la cosa más tensa.
Hasta que el portero me la metió entre las piernas.
Yo que antes era tan macho,
me metí en una ducha llena de muchachos,
se me cayó la pastilla de jabón, y si lo sé,
y si lo sé no me agacho. ... (ver texto completo)