Mensajes de MALVA (Zamora) enviados por Heli:

Con esta ya acabo.
Creo que este año no se cogen ni saltones. Ni ha caído ni gota, así es que tú verás.
Se me quema el hojaldre....
Sigo votando sin mirar si alguien contesta, hasta que acaba las fotos.
El coro de los esclavos de Verdi, suena que da gloria por los Barruecos. Hay veces que tengo que mirar para atrás, por si alguien me oye tararearlo. Saludos Iam.
Así que está el teclado del ordenador, como la chapa de la lumbre, embrasinao.
Por aquí estamos asfixiadicos. Vaya subidón, de 24º a 40º en unas horas... ¡se dice bien!
Buenos días: tengo el foro llenico de primos. ¿Cóm andáis?
Ahora si os dejo. Begoña majaza, que lo pases bien en Malva. Ahora te toca a ti ponerte encima. Besos a todos.
Encima, va la fata de ella y, hoy, madruga. ¿Te pa ti la bobada?
¡Vaya! Me he liao y me he saltado el orden. Es que hoy me he asomado a las estadísticas, y he visto que tenía cerca a Begoña y no sé cómo ponerme encima suyo.
Bueno lo voy a ir dejando, que es viernes, y ponen una oreja en salsa en el Mesón Jara, que tiembla el misterio.
Hablando de fotos: os recuerdo que si alguien tiene alguna foto de los disfraces de 1988, de cuando los Zachos hicimos el entierro de la Sabrina, os agradecería que me la prestaráis.
¿Habéis visto qué bonita queda la página del foro, alternando estas dos fotos?
Hola Begoña, que andaba enfrascao con los chascarrillos y no caía que estabas por ahí.
En mitad del camino, le empezó a llegar un olor a chamusquina que corrompía, pero que no acertó a descubrir su origen, hasta que notó que la tetilla estaba ya medio hecha, a la brasa. A base de manotazos, se apagó la tetilla, pero no pudo evitar el agujero en el bolsillo de la camisa, lo que no hubiera supuesto mucho quebranto, de no ser porque dentro, había guardado un billete de quinientas pesetas con el que ya no pudo pagar ni un remiendo pa la camisa.
- ¡Esta es la mía!, pensó. ¡Ahora me fumo un cigarro como la pata un perro! ¡Verás qué rico!.
Nada más chiscarlo, Ramiro, que el hombre estaba en el tejado al rechisol, gritó:
- ¡A ver ese cemento!
Ante tal urgencia, Piorno no anduvo con músicas celestiales, guardó el cigarro, que acababa de encender, en el bolsillo de la camisa, flexionó las rodillas hasta alcanzar el carretillo y, con las manos bien ocupadas en él, arrancó derecho a la obra, como si tal cosa.
Al paso que les dejaban ir los riñones, y el vino que, de vez en cuando entremetían, andaban los maestros, cada uno a lo suyo. Uno en el tejado, otro dando un plano y el tercero, que estaría en la bodega. Piorno se acercó, con el carretillo a la vera de una gran masa de cemento, cargó el carretillo, en previsión de posibles urgencias y clavó la pala en la masa, satisfecho de cómo le rodaban las cosas.
Piorno no era maestro de ninguno de los oficios que había que desempeñar, así que no le quedaba más remedio que poner mucha atención en la peonía, puesto que, además de estar en su propia casa, no era cuestión que los maestros de obra que tan gran favor le estaban haciendo, tuvieran que llamarle la atención por alguna tardanza o torpeza que pudiera cometer.
El caso es que, hace ya muchos años, se construyó, con ayuda de amigos como Pruden (q. e. p. d.), Ramiro y Daniel (hace mucho que no sé de él) una casa, en una parcela de Villamayor, a la que vino a bautizar “Garigolo”. La iban haciendo los ratos libres, a base de merendolas y filas de ladrillos. Un día ponían una fila, otro día, dos; un día dejaban lista una aldaba, otro, una falleba, y así iban poco a poco, ganando cada vez más sombra.
En alguna ocasión, ya han salido ya relucir sucedidos de un amigo nuestro, compañero de estudios de Herminio: Ángel Piorno. Ya os he dicho que es un fenomenal conversador y contador de historias, porque además de tener mucha facilidad y gracia para contarlas, es muy propenso a que le ocurran.
Porque PON está detrás de esa fogacha que se ve ahí. Y los demás entran, aunque sea como cagajones por el río, pero entran.
Se echa de menos a Felipe, Quita e Iam. Andarán liados. Saludos desde Cáceres.
Anda que no nos vendría bien, por aquí, este fresquito.
De esta, nadie ha dicho nada, pero cuando sale, mezclada con otras, ese color dorado, me llama la atención. Así otra que voto.
En honor a los inicios del foro, también la voto.
Aunque, eso sí, hay días que el negociado de las cerandas, el de los ganchos para espeteras y el de las varillas de paraguas, está tan tranquilo, que das en pensar y en escribir bobadas y no paras.
Gracias por los piropos, pero aquí el que tira del carro es JMG, que nos tiene picaos.
MORALEJA:
Caga más un buey que cien golondrinos.
Nada más coger la postura, en cuclillas a media altura para evitar picarnos con las pajas, mientras PON esperaba los forceps para ayudar en su parto, la criatura mía, salió con la prisa que venían anunciando los retortijones del camino y con tal estruendo y profusión aspersora que PON no pudo por menos de exclamar:
-“ ¡Hostia, hoy le has metido el turmix!”
De camino a la nocturnidad de algún palomar, tan apartado que no nos haga falta correr el pestillo, nos empieza a acompañar la música de las tripas, de manera que, lo que parecía ser un paseo de placer, se va convirtiendo en una urgencia con sirena y todo. No nos queda más remedio que ir echando mano a la hebilla del cinturón, como Clint Eastwood al revólver. Van empezando los tiros y el olor a pólvora y, como no tenemos caballo al que espolear, avivamos el paso, no sea que cuando lleguemos, hayan ... (ver texto completo)
En el momento que PON mete debajo del brazo el rollo de papel de cocina, siempre hay algún curioso que pregunta:
-“ ¿Ande vas, PON?”
-“Al notario” dice PON, como es de esperar por la cantidad de papeleo que lleva.
En la peña Los Zachos tenemos la sana costumbre de que, al terminar de cenar, a PON y a mi nos entren los más saludables apretones que puedan provocar las ricas viandas que acabamos de engullir. Así que, mientras el resto de peñistas se sirven sus cafés y sus copitas, nos ausentamos unos momentos con el fin de hacer sitio, él para el sol y sombra y la faria, y yo para el cubata de rigor.
Buenos días, MSOL.
Estoy seguro de haberla contado ya, pero, por si fuera merecedora de incluirse en el anecdotario, la repito otra vez y en paz, que el caso es escribir lo que sea y, si hace gracia, reírse un rato o pasar a otra página más divertida.
No sé si, estando en horario infantil, estará permitido contar algunas anécdotas, pero habiendo leído ya la de los “percebes hueros”, seguramente se pueda añadir alguna como la que estoy recordando ahora, sobre todo porque se produjo con la suficiente nocturnidad, como para que pierda cualquier efecto repugnante.
Me ha pasado lo que al Peseto en la biblioteca de Salamanca. ¡Ah, y buenos días Maribel, que no te decía nada!
Ya sé que lo del gazpacho es muy común y muy particular de cada casa. Sin embargo, en la de mi madre, yo no recuerdo que se tomara.
Ante tales dudas, y en una de esas conversaciones telefónicas que, cuando me acuerdo de llamarlo, tengo con PON, para compartir con él tragos de sol y sombra, caladas de farias, viajes al baño, espantamiento de gatos y perros, y cualquier otro tipo de incidencia, ante esas dudas, digo, le plantee el problema que se me avecinaba y enseguida dio con la solución: “ ¡Dile fenetre!”
Soy tan preciso en los detalles, porque resulta que la que había ido a Toulouse, hacía un par de meses, fue mi hija Nadia y el que tenía el problema de no saber qué decir a la inquilina que esperaba, era yo. Estaba muy próxima la llegada a mi casa de la estudiante intercambiada, y yo no sabía qué decirle, ni qué conversaciones plantearle para que practicara el intercambio lingüístico.
Si se me permite, me gustaría hacer alguna puntualización, de menor importancia porque lo que cuenta es la forma que tuvo PON de decir lo de “ ¡Dile fenetre!”. Ni cerró alguna de las “e” que pronunció, ni le arrimó ninguna “g” a la “r”, como hacen los gabachos. Dijo fenetre, tal y como suena: en español con el deje de Malva.
Buenos días: hoy en Zamora 15º y en Cáceres 24º. Si debe haber bastantes grados, porque a mi no me ha dado tiempo a contarlos todos.
En mitad de la ducha, se fue la emisora y no iba a salir escurriendo agua por todo el servicio. ¿Pa qué se duchará uno?
Buenos días: lo siento, pero un problema técnico me ha impedido oir la ronda de temperaturas. De todas maneras hoy va a calentar.
¡Ni un alma chachas! ¡Se dice bien! Hay queda pa otro, como dijo uno, después de dar un tropezón en una raya de lapicero.
Esta es la última, ahora veré si hay alguien....
No miro si alguien está escribiendo algo más, hasta que no acabe con las fotos.
Es que de esta manera escribo un mensaje en cada foto de las que tengo guarda en favoritos y aprovecho para votar, que estamos en fechas de ello.
Incluso ahora, que Choni no mira, también está mu superior.
Mira que yo no soy mu de pepino, pero le queda divino de la muerte.
¡Buerrppp! Perdón, pero el pepino es lo que tiene.
Con miga de pan previamente remojada en agua, un pimiento verde, seis tomates grandes bien colorados, un cacho de pepino (¡ojo! según gustos), tres dientes de ajo picaditos, sal, aceite, vinagre y un litro de agua (aprox. según se quiera más o menos líquido), todo bien batido y al frigorífico. Hay gente que lo pasa por el chino.