No, te creas, que eres el Señor que mas menos vale.
Pues siente, amor inmenso al humillarte.
No necesitas, estar en un
altar.
Vives, muy humilde, y en silencio en la ocuridad.
Te inclinas, cuando pasas delante todos, Sin importarte la grandeza de todos los que te rodean.
Porque en tu mente, esta, la humildad de un
barrio de la trinidad,
que se va perdiendo con el tiempo, que ya no vuelve hacia atras.
y en tu cara se ve tu humildad.
CON TODO MI CARIÑO HACIA EL SEÑOR DE LA HUMILDAD