Mensajes enviados por Victoria Serna,:

buenas noches vitori al fin doy señales de vida vuenoespero que esteis vien hun fuerte besote saludos rosa noemi y demas del foro ser felices vitori te lo mereces hun beso rufi agur vuenas noches
Buenas noches Rufi, me alegro de verte por aqui saludando
Que tengas una feliz noche, y cuidate mucho
Un besoooooooooooooooooooooooo
Victoria gracias, la verdad que las necesitamos todos. Voy a un apartamento de la playa norte y haré por ver a Noemí, le dejaré mi teléfono en el restaurante de la playa, ese de la foto.
Espero puedas verla, y si es asi dale muchos besos de mi parte, y tu disfruta todo lo que puedas
Un besoooooooooooooooooooo
Siento no pasar un ratomás con vosotras, mañana nos vamos prontito y me quedan unas cosas todavía de ultimar. Os iré contando desde esa playa, pasadlo bien y muchos besossssssssssssss
Disfrutalo a tope, y ya nos contaras
Feliz viaje, y a disfrutar de la playa
Un besooooooooooooooooooooooooooo
Buenas noches Turón, un saludin pa to el mundo y un abrazu muy fuerte. Dentro de na toy en el pueblin, espero tener que tapame que por aquí fay ya un poco de calor.
Buenas noches Jose Ramon
Feliz descanso, y bonitos sueños
Un abrazoooooooooooo,,, y un besinnnnnnnn
Mamá, mamá…

Mamá mamá… en la escuela me dicen despistado.

¡Yo no soy tu mamá!… tú vives en la casa de en frente
Buenas noches chicas, hoy Mariangeles ha estado muy seria os pongo unos chistes para ANIMAROS MAÑANA NO TRABAJO HASTA EL DÍA 27. Besosssssssssssssss.

Victoria, mucho calor por Barna creo. Bebe mucha agua y toma fruta de la de Mariangeles.
Buenas noches Cristina, me parece perfecto que nos pongas chistes
Que disfrutes de tus merecidas vacaciones, y tomes mucho sol,
Si hace calor,, hoy menos mal el airecito,, pero ahora denuevo calor
Feliz noche
Un besoooooooooooooooo
Beverly Hills, California – años 50’s. Un distribuidor local de bebidas espirituosas estaba contento, pero un tanto sorprendido, al darse cuenta que estaba vendiendo caja tras caja de Tequila José Cuervo al legendario Restaurante Tail O' the Cock en Beverly Hills. Investigó y encontró que una bebida con base en Tequila llamada “Margarita”, se había convertido en la bebida de preferencia. ¡La leyenda dice que el cantinero de Tail O' the Cock, era amigo de Danny Herrera, el dueño de Rancho La Gloria ... (ver texto completo)
Cualquiera que sea la leyenda que usted desee creer, la Margarita sigue siendo una de las bebidas más atrayentes, misteriosas y populares en el mundo.

Hoy en día, la creatividad de los bartenders y cantineros, se desborda y han hecho surgir otras opciones de la Margarita, cuya preparación incluye sabores como: Tamarindo (riquísima), Jamaica, Guanábana, Fresa y Plátano, entre otras.

¡Salud!
Puebla, México – 1936. El gerente del Hotel Crespo, Danny Negrete, decidió crear una bebida para su novia, a quien le gustaba tanto la sal que la tomaba con todo lo que bebía. Un día, Danny escarchó con sal la arista de su copa, combinó Tequila, Cointreau y jugo de limón. Agitó el brebaje y luego le llenó la copa a su novia, con la primera Margarita jamás preparada.
Beverly Hills, California – años 50’s. Un distribuidor local de bebidas espirituosas estaba contento, pero un tanto sorprendido, al darse cuenta que estaba vendiendo caja tras caja de Tequila José Cuervo al legendario Restaurante Tail O' the Cock en Beverly Hills. Investigó y encontró que una bebida con base en Tequila llamada “Margarita”, se había convertido en la bebida de preferencia. ¡La leyenda dice que el cantinero de Tail O' the Cock, era amigo de Danny Herrera, el dueño de Rancho La Gloria ... (ver texto completo)
Rosarito, México - 1938. Una corista de nombre Marjorie King, que frecuentaba el bar Rancho La Gloria y a quien le gustaba beber, era alérgica a todos los destilados, excepto al Tequila. Beberlo sin mezclar no era una idea divertida, así es que le preguntó al dueño, Danny Herrera, si podría inventar otra manera de servirlo. Herrera, improvisando, mezcló una media de Tequila Blanco con jugo de limón, hielo picado y triple sec, lo coronó con sal y lo llamó "Margarita" en honor de la corista.
Puebla, México – 1936. El gerente del Hotel Crespo, Danny Negrete, decidió crear una bebida para su novia, a quien le gustaba tanto la sal que la tomaba con todo lo que bebía. Un día, Danny escarchó con sal la arista de su copa, combinó Tequila, Cointreau y jugo de limón. Agitó el brebaje y luego le llenó la copa a su novia, con la primera Margarita jamás preparada.
Ciudad Juárez, México - 1942. Durante la celebración del 4 de julio una clienta pidió a Pancho Morales, cantinero de Tommy´s Place, que le preparara una "Magnolia". Morales había oído sobre la bebida, sabía que llevaba algo de Cointreau y decidió agregarle algo de su Tequila favorito. Ese día debió haber estado pensando en flores, confundiendo la Magnolia con una ¡Margarita!
Rosarito, México - 1938. Una corista de nombre Marjorie King, que frecuentaba el bar Rancho La Gloria y a quien le gustaba beber, era alérgica a todos los destilados, excepto al Tequila. Beberlo sin mezclar no era una idea divertida, así es que le preguntó al dueño, Danny Herrera, si podría inventar otra manera de servirlo. Herrera, improvisando, mezcló una media de Tequila Blanco con jugo de limón, hielo picado y triple sec, lo coronó con sal y lo llamó "Margarita" en honor de la corista.
Acapulco, México - 1948. Margarita Sames ofrecía una fiesta en su hacienda, al lado de un acantilado en Acapulco. Entre sus invitados figuraba Nicky Hilton, heredero de los Hoteles Hilton. Buscando algo para alegrar la fiesta en ese día caluroso, Margarita se puso a experimentar en el bar y se le ocurrió aligerar la fuerza del Tequila, agregándole el triple sec y jugo de limón fresco en una coctelera con hielo y sirviéndola en copas cocteleras escarchadas con sal. ¿Nacimiento de la Margarita ó ardid ... (ver texto completo)
Ciudad Juárez, México - 1942. Durante la celebración del 4 de julio una clienta pidió a Pancho Morales, cantinero de Tommy´s Place, que le preparara una "Magnolia". Morales había oído sobre la bebida, sabía que llevaba algo de Cointreau y decidió agregarle algo de su Tequila favorito. Ese día debió haber estado pensando en flores, confundiendo la Magnolia con una ¡Margarita!
La leyenda de la "Margarita"

A modo de introducción, podemos afirmar que el coctel Margarita auténtico contiene tres ingredientes básicos, como son: Tequila, Triple Sec ó Cointreau (no Controy) y jugo fresco de limón. Agite estos tres ingredientes juntos con hielo y estará bebiendo la misma Margarita que la elite de Hollywood bebía en los 50’s en Beverly Hills (California, USA) en el Restaurante Tail O' the Cock. Sin embargo, aparte de los ingredientes y las instrucciones, la verdadera historia ... (ver texto completo)
Acapulco, México - 1948. Margarita Sames ofrecía una fiesta en su hacienda, al lado de un acantilado en Acapulco. Entre sus invitados figuraba Nicky Hilton, heredero de los Hoteles Hilton. Buscando algo para alegrar la fiesta en ese día caluroso, Margarita se puso a experimentar en el bar y se le ocurrió aligerar la fuerza del Tequila, agregándole el triple sec y jugo de limón fresco en una coctelera con hielo y sirviéndola en copas cocteleras escarchadas con sal. ¿Nacimiento de la Margarita ó ardid ... (ver texto completo)
La leyenda de la "Margarita"

A modo de introducción, podemos afirmar que el coctel Margarita auténtico contiene tres ingredientes básicos, como son: Tequila, Triple Sec ó Cointreau (no Controy) y jugo fresco de limón. Agite estos tres ingredientes juntos con hielo y estará bebiendo la misma Margarita que la elite de Hollywood bebía en los 50’s en Beverly Hills (California, USA) en el Restaurante Tail O' the Cock. Sin embargo, aparte de los ingredientes y las instrucciones, la verdadera historia ... (ver texto completo)
Recetas Falsarias: Pollo al sobre (de sopa)

No es de extrañar que las mafias internacionales de cocineros tengan a Falsarius Chef (es decir, a mi mismo) en sus listas negras.

Esta sencilla, a la par que elegante, preparación de pollo al horno os introducirá en el sofisticado mundo de uno de los secretos mejor guardados de la alta cocina, del ingrediente secreto que nadie os quería revelar: los sobres de sopa de cebolla.

Tendré que acogerme a un plan de protección de testigos, o algo de eso, ... (ver texto completo)
Ingredientes para dos personas: 2 vasitos de arroz blanco SOS (de los que vienen ya preparados para calentar), 6 gambones (o unas 20 gambas arroceras), 3 alcachofas, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 1 cucharadita de colorante alimentario (si tienes azafrán, pues mejor que mejor), 2 cucharadas de tomate frito (si es marca Hida, estupendo, aunque también se puede utilizar un tomate natural medianito), aceite de oliva virgen extra y sal.
Preparación: lo primero es poner a hervir un litro de agua con abundante sal. Cuando borbotee, echad los gambones. Estarán en un par de minutos. Se nota porque cogen color y se quedan flotando en la parte de arriba. Si estaban congelados es un poco más. Cuando estén, se sacan, se ponen en agua fría, se pelan y se reservan. El caldo lo colamos y lo guardamos también. En una sartén (una normal de 22 cm. valdrá) ponemos a sofreír los ajos y la cebolla picados. Cuando se estén dorando añadimos las alcachofas ... (ver texto completo)
Y dicho esto, añado: temblad cocinillas presuntuosos. Con esta receta cualquier impostor va a hacer una paella tan rica como la vuestra. Y con el arroz en su punto perfecto. Y en menos tiempo. Id buscando otra cosa para chulearos. Os he jodido.
Ingredientes para dos personas: 2 vasitos de arroz blanco SOS (de los que vienen ya preparados para calentar), 6 gambones (o unas 20 gambas arroceras), 3 alcachofas, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 1 cucharadita de colorante alimentario (si tienes azafrán, pues mejor que mejor), 2 cucharadas de tomate frito (si es marca Hida, estupendo, aunque también se puede utilizar un tomate natural medianito), aceite de oliva virgen extra y sal.
Recetas Falsarias: Paella Hereje

Atención: la lectura de esta receta puede ser gravemente peligrosa para madres de toda la vida, valencianos militantes, domingueros campestres y/o demás personas para las que la paella es una religión.

Falsarius Chef no se hace responsable de los síncopes o patatuses diversos que pudiera provocarle seguir leyendo esta iconoclasta receta de arroz en paella. No quiero líos.
Y dicho esto, añado: temblad cocinillas presuntuosos. Con esta receta cualquier impostor va a hacer una paella tan rica como la vuestra. Y con el arroz en su punto perfecto. Y en menos tiempo. Id buscando otra cosa para chulearos. Os he jodido.
Recetas Falsarias: Paella Hereje

Atención: la lectura de esta receta puede ser gravemente peligrosa para madres de toda la vida, valencianos militantes, domingueros campestres y/o demás personas para las que la paella es una religión.

Falsarius Chef no se hace responsable de los síncopes o patatuses diversos que pudiera provocarle seguir leyendo esta iconoclasta receta de arroz en paella. No quiero líos.
Tengo a la vista la edición que hizo Tusquets de esa joya que es "La cocina cristiana de Occidente", de don Álvaro Cunqueiro, de cuyo óbito se cumplen este mes treinta años.
En su portada, como ilustración, aparece un cordero. Queda tierno, sí. Pero si algún animal se merece ser el símbolo de esa cocina cristiana occidental y presidir su portada es, desde luego, el cerdo. O, como también era llamado en el Siglo de Oro, utilizando la figura gramatical de designar el todo por la parte... el tocino.
Sí: me gusta el tocino, desde los simples torreznos de algunos bares madrileños -en otros no hay quien los pase- hasta esas preparaciones de alta cocina... pasando por los "montados" que me hago en casa con el tocino, ahora entreverado, no blanco como el de mi infancia, del cocido. El sabor del Siglo de Oro, el alimento que sostuvo a Europa, a la cristiandad.
Tengo a la vista la edición que hizo Tusquets de esa joya que es "La cocina cristiana de Occidente", de don Álvaro Cunqueiro, de cuyo óbito se cumplen este mes treinta años.
O la papada de cerdo con oronjas (Amanita caesarea) y trufa blanca de Óscar Velasco... Y las creaciones de cocineros gallegos del nivel de Pepe Solla o Xosé T. Cannas con papadas y pancetas de cerdo celta, que hay vida más allá del cerdo ibérico, aunque algunos parezcan no creerlo; una papada con pimientos de Padrón y parmesano, una panceta con grelos y caldo de chorizo...
Sí: me gusta el tocino, desde los simples torreznos de algunos bares madrileños -en otros no hay quien los pase- hasta esas preparaciones de alta cocina... pasando por los "montados" que me hago en casa con el tocino, ahora entreverado, no blanco como el de mi infancia, del cocido. El sabor del Siglo de Oro, el alimento que sostuvo a Europa, a la cristiandad.
Nunca olvidaré un tocino de papada con trufa negra que me dio un día mi amigo Santi Santamaría: corteza crujiente, interior veteado con textura que recordaba al tocino, sí, pero al tocino de cielo... Como la panceta confitada con escolta de lentejas de Pedro Subijana, que me recordó una preparación parecida de Michel Guérard.
O la papada de cerdo con oronjas (Amanita caesarea) y trufa blanca de Óscar Velasco... Y las creaciones de cocineros gallegos del nivel de Pepe Solla o Xosé T. Cannas con papadas y pancetas de cerdo celta, que hay vida más allá del cerdo ibérico, aunque algunos parezcan no creerlo; una papada con pimientos de Padrón y parmesano, una panceta con grelos y caldo de chorizo...
Quede constancia de que esto empezó antes de la crisis, así que no es por economía, sino por sabor. Tocino con apellido: de papada, de pecho, de panceta... No de jamón, por muy ibérico que sea: cocinado, sabe rancio. Los otros, bien tratados en los fogones, con cocciones lentas y largas que los confitan y les dan una textura deliciosa, pueden dar muchas satisfacciones.
Nunca olvidaré un tocino de papada con trufa negra que me dio un día mi amigo Santi Santamaría: corteza crujiente, interior veteado con textura que recordaba al tocino, sí, pero al tocino de cielo... Como la panceta confitada con escolta de lentejas de Pedro Subijana, que me recordó una preparación parecida de Michel Guérard.
No creo que me emocionase: me encanta el tocino, pero no soporto las grasas frías, que es cuando saben, precisamente, a grasa. Por fortuna, el tocino ha vuelto por donde solía, y ha aterrizado incluso en las grandes mesas, en los grandes restaurantes.
Quede constancia de que esto empezó antes de la crisis, así que no es por economía, sino por sabor. Tocino con apellido: de papada, de pecho, de panceta... No de jamón, por muy ibérico que sea: cocinado, sabe rancio. Los otros, bien tratados en los fogones, con cocciones lentas y largas que los confitan y les dan una textura deliciosa, pueden dar muchas satisfacciones.
"Sartén al fuego y en la sartén mucho tocino de jamón dividido en dados que tengan aproximadamente un centímetro en todas direcciones. Dejemos que el tocino se deshaga y vaya soltando, engorde, la grasa. Batid muchos huevos, pero muchos, muchos. (...) Y el tocino va cambiando poco a poco de coloración, bañado por la grasa que desprende. Cuando el ojo del observador aprecie que el dorado es todo lo apetitoso que puede dar de sí, es la ocasión de añadir los huevos batidos y salados convenientemente ... (ver texto completo)
No creo que me emocionase: me encanta el tocino, pero no soporto las grasas frías, que es cuando saben, precisamente, a grasa. Por fortuna, el tocino ha vuelto por donde solía, y ha aterrizado incluso en las grandes mesas, en los grandes restaurantes.
Nuestros abuelos sí que comían tocino. Una de las mías, de origen abulense, se descolgaba a veces preparando en casa unas patatas revolconas con torreznos que quitaban el hipo y me encantaban. Y el llamado "picadillo", en uno de sus libros de principios del siglo pasado, describe la tortilla de torreznos que se hacía preparar cuando debía ir a alguna de las romerías que proliferan en el verano galaico. Vean cómo era:
"Sartén al fuego y en la sartén mucho tocino de jamón dividido en dados que tengan aproximadamente un centímetro en todas direcciones. Dejemos que el tocino se deshaga y vaya soltando, engorde, la grasa. Batid muchos huevos, pero muchos, muchos. (...) Y el tocino va cambiando poco a poco de coloración, bañado por la grasa que desprende. Cuando el ojo del observador aprecie que el dorado es todo lo apetitoso que puede dar de sí, es la ocasión de añadir los huevos batidos y salados convenientemente por una mano comedida. A revolver para que el huevo no se pegue al fondo de la sartén y, cuando tome una mediana consistencia sólida, dejadlo un momento en reposo sobre la lumbre y dadle la vuelta a la tortilla. Volved a poner al fuego la sartén y repetid la operación de dar la vuelta dos o tres veces, procurando escurrir toda la grasa que sobre. Colocadla después en una fuente y dejadla enfriar. Llenad después vuestras fiambreras, y a dormir". Sí, porque eso se comía frío. ... (ver texto completo)
Comíamos tocino como si fuéramos cristianos viejos del Siglo de Oro. Hasta que la clase médica nos amenazó con el terrible espectro del colesterol y mandó el tocino al Índice de alimentos prohibidos, en el que estaban cosas como el pescado azul y el aceite de oliva... sin tener en cuenta la ingesta diaria de huevos con bacon de los anglosajones, que al parecer eran inmunes al colesterol malo. Así que hubo que dejar el tocino.
Nuestros abuelos sí que comían tocino. Una de las mías, de origen abulense, se descolgaba a veces preparando en casa unas patatas revolconas con torreznos que quitaban el hipo y me encantaban. Y el llamado "picadillo", en uno de sus libros de principios del siglo pasado, describe la tortilla de torreznos que se hacía preparar cuando debía ir a alguna de las romerías que proliferan en el verano galaico. Vean cómo era:
Por aquel entonces, una niña que pasados los años sería mi mujer solía ir a pasar unos días, al final del verano, a un pueblo del bellísimo valle del Sil. Allí, sus tías le daban para merendar una hermosa rebanada de pan gallego calentada en la cocina bilbaína, en la que se hacía la misma operación con unas lonchas, cortadas a cuchillo, de tocino entreverado, que se colocaban sobre el pan. Las mejillas de aquella niña, tras semejante merienda, se ponían coloradas, y sus tías le decían: " ¡ahora es ... (ver texto completo)
Comíamos tocino como si fuéramos cristianos viejos del Siglo de Oro. Hasta que la clase médica nos amenazó con el terrible espectro del colesterol y mandó el tocino al Índice de alimentos prohibidos, en el que estaban cosas como el pescado azul y el aceite de oliva... sin tener en cuenta la ingesta diaria de huevos con bacon de los anglosajones, que al parecer eran inmunes al colesterol malo. Así que hubo que dejar el tocino.
Uno de los placeres gastronómicos que recuerdo de mi niñez es el que me proporcionaba poner punto final a un cocido saboreando un trozo de pan con el que había aplastado otro de tocino: gloria bendita, que alcanzaba proporciones colosales si, por casualidad, al binomio pan-tocino se unía un poco de tuétano del hueso de caña que, entonces, llevaba todo cocido que se preciase.
Por aquel entonces, una niña que pasados los años sería mi mujer solía ir a pasar unos días, al final del verano, a un pueblo del bellísimo valle del Sil. Allí, sus tías le daban para merendar una hermosa rebanada de pan gallego calentada en la cocina bilbaína, en la que se hacía la misma operación con unas lonchas, cortadas a cuchillo, de tocino entreverado, que se colocaban sobre el pan. Las mejillas de aquella niña, tras semejante merienda, se ponían coloradas, y sus tías le decían: " ¡ahora es ... (ver texto completo)
Uno de los placeres gastronómicos que recuerdo de mi niñez es el que me proporcionaba poner punto final a un cocido saboreando un trozo de pan con el que había aplastado otro de tocino: gloria bendita, que alcanzaba proporciones colosales si, por casualidad, al binomio pan-tocino se unía un poco de tuétano del hueso de caña que, entonces, llevaba todo cocido que se preciase.
Si no eres tu quien me lleve hacia el sol,

quién me va a dar la mano;

Si no eres tu la que guíe mi caminar,

quién me va a guiar.
Si no eres tu la que goce mis virtudes,

quién las va a gozar;

Si no eres tu quien acelera mi corazón,

quién lo va a hacer.

Si no eres tú el amor de mi vida,

¿quién? ... (ver texto completo)
Si no eres tu quien llore mis defectos

quién los va a llorar;

Si no eres tu la que limpie mi alma,

quién la va a limpiar de mis inconcientes actos
Si no eres tu quien me lleve hacia el sol,

quién me va a dar la mano;

Si no eres tu la que guíe mi caminar,

quién me va a guiar.
Si no eres tu la que seque mis lagrimas,

quién lo va a hacer;

Si no eres tu quien amortigüe mis caídas,

quién me va a sostener
Si no eres tu quien llore mis defectos

quién los va a llorar;

Si no eres tu la que limpie mi alma,

quién la va a limpiar de mis inconcientes actos
Si no eres tu la que seque mis lagrimas,

quién lo va a hacer;

Si no eres tu quien amortigüe mis caídas,

quién me va a sostener
buenas tardes Victoria, me alegro de que se os vaya arreglando el día al menos podréis disfrutar de un buen día y a la vez de algún paseo, si es que no vas a la playa, de todas las formas pasalo muy bien y te mando un abrazo
Buenas noches Teo,
Te deseo un feliz descanso y bonitos sueños
Un abrazoooooooooooo,, y hasta mañana
Hola Victoria, nosotros hoy hemos pasado el día algo mejor, pues hizo aire y a la sombra se estaba de maravilla.
Un beso, buenas noches y hasta mañana.
Hola Campanaria, aqui al final salio el sol,, pero paso como por Mayorca,, que es donde estas ¿verdad?, nos hizo aire y se paso muy bien el dia
Feliz noche y un buen descxanso
Un besoooooooooooooooooooo
- El pecado más grave en la vida de un ser humano es el pecado por omisión. Y lo más doloroso es descubrir las cosas perdidas sin tener tiempo para encontrarlas y recuperarlas.
Al día siguiente regresé temprano a mi casa, luego del entierro del abuelo, para realizar en forma urgente mi propio inventario de las cosas perdidas.
Movió su cara de lado a lado, como reacción a mi respuesta errada. Me miró intensamente, como remarcando el momento y en tono grave, y firme me señaló:
- El pecado más grave en la vida de un ser humano es el pecado por omisión. Y lo más doloroso es descubrir las cosas perdidas sin tener tiempo para encontrarlas y recuperarlas.
- No lo había pensado. Supongo que matar a otros seres humanos, odiar al prójimo y desearles el mal ¿Tener malos pensamientos, tal vez?
Movió su cara de lado a lado, como reacción a mi respuesta errada. Me miró intensamente, como remarcando el momento y en tono grave, y firme me señaló:
¿Cuál es el pecado más grave en la vida de un hombre?

La pregunta me volvió a sorprender y sólo atiné a decir, con inseguridad:
- No lo había pensado. Supongo que matar a otros seres humanos, odiar al prójimo y desearles el mal ¿Tener malos pensamientos, tal vez?
¿Sabes qué he descubierto en estos días?

- ¿Qué, abuelo?

Aguardó unos segundos y no contestó, sólo me interrogó nuevamente:
¿Cuál es el pecado más grave en la vida de un hombre?

La pregunta me volvió a sorprender y sólo atiné a decir, con inseguridad:
Y luego, con cierta alegría en el rostro, continuó con entusiasmo y casi divertido:
¿Sabes qué he descubierto en estos días?

- ¿Qué, abuelo?

Aguardó unos segundos y no contestó, sólo me interrogó nuevamente:
- Este es mi inventario de cosas perdidas, la revisión de mi vida. A mí ya no me sirve. A ti sí. Te lo dejo, como regalo para que puedas hacer tu inventario a tiempo.
Y luego, con cierta alegría en el rostro, continuó con entusiasmo y casi divertido:
Luego de un breve silencio, regresó de su viaje mental y mirándome a los ojos me dijo:
- Este es mi inventario de cosas perdidas, la revisión de mi vida. A mí ya no me sirve. A ti sí. Te lo dejo, como regalo para que puedas hacer tu inventario a tiempo.
- En los treinta años que estuve casado con Rita, creo que sólo cuatro o cinco veces le dije “te amo”.
Luego de un breve silencio, regresó de su viaje mental y mirándome a los ojos me dijo:
Luego, su mirada se hundió aún más en el vacío y se humedecieron sus ojos. Y continuó:
- En los treinta años que estuve casado con Rita, creo que sólo cuatro o cinco veces le dije “te amo”.
- ¿Sabes algo? - continua el abuelo- También estuve a punto de estudiar ingeniería, pero mis padres no pudieron pagarme los estudios. Además, el trabajo en la carpintería de mi padre no me permitía viajar. ¡Tantas cosas no concluidas, tantos amores no declarados, tantas oportunidades perdidas!
Luego, su mirada se hundió aún más en el vacío y se humedecieron sus ojos. Y continuó:
- Recuerdo también a Mara, aquella chica que amé en silencio por cuatro años; hasta que un día se marchó del pueblo, sin yo saberlo.
- ¿Sabes algo? - continua el abuelo- También estuve a punto de estudiar ingeniería, pero mis padres no pudieron pagarme los estudios. Además, el trabajo en la carpintería de mi padre no me permitía viajar. ¡Tantas cosas no concluidas, tantos amores no declarados, tantas oportunidades perdidas!
Sí, ¡El inventario de las cosas perdidas! - me contestó con cierta energía y no sé si con tristeza o alegría. Y prosiguió:

- En el lugar de donde yo vengo, las montañas quiebran el cielo como monstruosas presencias constantes. Siempre tuve deseos de escalar la más alta. Nunca lo hice, no tuve tiempo ni la voluntad suficiente para sobreponerme a mi inercia existencial.
- Recuerdo también a Mara, aquella chica que amé en silencio por cuatro años; hasta que un día se marchó del pueblo, sin yo saberlo.
Me aproximé y le dije:

- ¡Buen día, abuelo!

Y él extendió su silencio. Me senté junto a su sillón y luego de un misterioso instante, exclamó:

- ¡Hoy es día de inventario, hijo!

- ¿Inventario? - pregunté sorprendido.
Sí, ¡El inventario de las cosas perdidas! - me contestó con cierta energía y no sé si con tristeza o alegría. Y prosiguió:

- En el lugar de donde yo vengo, las montañas quiebran el cielo como monstruosas presencias constantes. Siempre tuve deseos de escalar la más alta. Nunca lo hice, no tuve tiempo ni la voluntad suficiente para sobreponerme a mi inercia existencial.