Mensajes enviados por Victoria Serna,:

Fallos ninguno, demaseado amor, de esos amores que
Ni contigo ni sin ti, tienen mis males remedio jaajjajj
Ya veo que te dejaron solito
Vuelvo a tenerte
y pienso en el perfume
que de nuevo me hiere
aunque el jazmín no exista.
Tus manos me recorren
el rostro suavemente,
y te oigo la voz en un
susurro
que me roza el oído.
Vuelvo a tenerte, amor,
como si nunca
te me hubieras ido.
Luces en un cristal espejeante copian el esplendor lóbrego de
la primavera, sus sombrías llamaradas azules, sus flores de
azufre y de cal viva, el grito de los ánades llamando desde
el país de los muertos.
Los camareros conocen a estos clientes que piden una ficha
en la madrugada y hacen llamadas inútiles, cuelgan
luego, piden una ginebra, procuran sonreír, están pensando
en su vida. A estas horas la noche es un pájaro azul.
Estaré enamorado hasta la muerte y temblarán mis manos al
coger tus manos y temblará mi voz cuando te acerques
y te miraré a los ojos como si llorara.
Los escolares hunden sus plumillas entre uña y carne y oprimen
suavemente hasta que la sangre empieza a brotar.
Algunos aparecen muertos bajo los últimos pupitres.
Hay pétalos de rosa abandonados por el viento en los pasillos
de las clínicas.
Llevan una rosa en el pecho los enamorados y suelen besarse
entre un rumor de girasoles y hélices.
El ciego con la rabia paciente en las rodillas,
y el limo hambriento en las manos,
lindero entre el minuto y una ciudad ciega;
linaje de las fundaciones y sus ojos grises,
sin pupilas, sin iris, sin el azul de ultramar,
en la orilla de una lástima que empieza en horarios
matinales
y finaliza casi en una laxitud al costado de un muro
limítrofe con la paciencia y la resignación;
él, ahí, ignorado, olvidado por nosotros,
orando sus heridas para contar con aplomo,
años más tarde,
la crónica de la ciudad ebria y traicionada,
la anécdota de una piedad dilatada como la tarde caliente,
la que muere con un latido similar a un callejón oscuro;
página interminable de la lascivia y las entradas al reino
que no fue;
él, ahí, a la par de la mujer,
atravesada por la humedad dilatada de su hambre y la
mano,
sólo una porque las fuerzas no alcanzan,
orando también un guión que las manos no saben dibujar,
manos,
torrencial demiurgo y el excedente de los monstruos de un
mundo por catálogo;
flojedad adyacente,
útil para la tibieza,
identidad de la cripta aérea y congelada en un lunes
ondulante,
aburrido,
ingrato,
propicio para escurrirse del día y cargar de golpe con un
poco de entusiasmo en la ladera de la tarde y prometerle a
la luna unos besos,
ración de paranoias e ídolos,
sí, prometerle a la luna unas piernas,
unos pechos,
unos labios,
una luz,
sí, prometerle a la luna un par de cadáveres y un tibio
aliento,
sí, prometer una sucinta declaración en torno al cementerio
clandestino recién descubierto y comprometerse a
amamantar esa descuidada costumbre de seguir doliéndose
por lo que pasa,
sí, prometerle a la luna las raíces de la vileza y a modo de
refugio,
incinerarlas en la silla enloquecida de nuestra normalidad,
pescado lento,
criatura que hambrea el destino acercado al fuego del
hierro,
sí, prometer, en medio de la bulliciosa ciudad:
que no robarás,
que no desearás a la mujer del prójimo,
que no matarás,
que no fornicarás,
que santificarás las fiestas,
que no mentiras…
que no volverás a tomar,
que no habrá pensamientos sucios,
que desearemos el bien en lugar del mal,
que no veremos las nalgas de las mujeres,
que no diremos procacidades,
que amaremos a nuestro enemigo,
que ya no seremos locos,
que nuestras mortíferas pasiones las mudaremos por
hábitos sosegados
y que la vida,
cadáver en la morgue de las manos documentadas,
será raíz de la cercanía para incumplir todas las promesas. ... (ver texto completo)
Raíz parida en el calabozo del hombre,
justo en el chasquido de días en que orar no sirve,
a pesar de las manos juntas,
casi como si fueran el mejor halago a Dios que agradece
pero no ayuda al hombre ciego que reza en silencio con las
manos suaves,
casi aire pintado en el cielo,
casi un instante insípido al crujir en la banqueta y los
demás indiferentes,
sin dar limosna, ... (ver texto completo)
Raíz del cielo, madre de las nubes,
de nuestras manos,
saliva inerte en la tardanza hecha de paciencias lustrosas,
ojo muñidor.
Raíz del cielo penetrando el viento trepado en el desfiladero
al bajar por la membrana leve, desfigurando cualquier
intento de creer en el herético palpitar.
Honda, honda,
vía láctea donde detener la voz de la tierra,
susto claro en el día que salta en el bazar de ofertas;
dulce raíz de los desaparecidos,
los que no tuvieron muerte,
ni caja,
ni cirios,
ni llantos públicos,
ni esmercio libre y el internet informe de
la infinitud de asombros.
Raíz arrastrada por la humedad de las palabras,
con las hojas del bosque y un sueño enrejado en las
mejillas;
dulce raíz de Píramo y Tisbe,
sangre que fundó los frutos,
el rojo, espuma en la boca,
pasión acoplada,
cielo entero para regocijo del polvo;
saciedad acostumbrada a la carencia por los golpes
de la vida, ... (ver texto completo)
Dulce raíz invertida,
alimento del árbol,
elocuencia para los días sórdidos al resumir una crueldad
tajante,
más allá de las lealtades y múltiples versiones de la historia:
hombres encajonados en la niebla;
un arco de luz anula la madriguera,
blanquea las paredes húmedas por el sudor de madrugadas
aéreas,
simultáneas, ... (ver texto completo)
luna con peso,
amenazante contra la imparcial virtud de los hombres:
la ración de pan en tiempos de guerra,
el vaso verde,
el múltiple asombro de los barrotes en la función de
matinal ofreciendo libertad,
vocabulario adecuado para la débil luz,
pasión feroz de las oscilaciones de la semilla:
la sonrisa crepuscular del amigo muerto,
atento a las dentadas de las máscaras, ... (ver texto completo)
cree tener entre sus manos la enloquecida retórica que nos
salvará de la interminable certeza de un sol de cobre,
de un sol confuso que ampolla al verdugo y saca a su
víctima del intento ajedrezado de una inyección de buenas
intenciones;
pero la vida,
deseo labrado en horas de sal ciega y filos de reinos con
raciones bien estudiadas,
sabe que el sueño es un sol con cara de noche por las
indecibles presencias de un surtidor incansable de olas de ... (ver texto completo)
la ciudad se transfigura,
el ángel lucha contra el suicida,
la mujer ve naufragar su desfigurada alba mientras sostiene
una plancha y añora un durazno en abril,
justo cuando su piel era una caverna encantada y decía con
frecuencia las palabras recobradas,
mientras le peinaban su larga cabellera y sus pechos
cristalinos cumplían a cabalidad su destino de mortífera
dulzura;
la madrugada continúa,
la ciudad es una llamarada,
de cuartos consumados en los círculos de la piel,
repetido grito de quien,
en el desvarío, ... (ver texto completo)
Raíz del cielo en la espiga y el trigo,
en el marco de enredaderas y palabras devoradas,
en el mundo abismal de follajes y anuncios a la medida en
las temporadas de oferta:
ídolos que arden por el fulgor del gas neón y manchan las
pasiones;
los añicos de los nombres en la semilla de la lengua de
cristal;
en las cosas que nos rodean,
ellos, los ídolos, despellejan cualquier intento honesto, ... (ver texto completo)
petrificado,
maligno,
sañudo;
el viento arquea la memoria,
dobla en la próxima esquina donde el aciago se desnuda y
el agua todavía trota sobre el caballo,
mientras el río palpa sus blandas sepulturas;
el día, el mismo día, siempre,
se repite para llover los huesos y los restos;
llueve, tormenta de unos ojos insertados en las raíces del ... (ver texto completo)
bueno, de la suerte,
en fin, roce de un tren que cansa el hierro,
abeja volando alrededor del ojo,
sin saber del alfabeto,
tinta derramada sobre un cuerpo de piedra que hará las
delicias de la sangre,
repetida palabra dicha para conjurar a la nada;
agua galopando sobre el caballo,
un viva estalla antes del febril combate,
deriva de palabras y héroes de noche. ... (ver texto completo)
pantano sin raíces,
principio de la arena en donde miles de bocas,
en medio del festín de la mugre,
entonan la canción,
lengua oxidada,
himno agonizante en la puerta de una agencia de
publicidad,
verdad negra que ensucia la alfombra del banco y
ennegrece la seda del gerente,
vaso de agua a tiempo, ... (ver texto completo)
qué con esos niños le dices a los jóvenes, qué,
qué con los niños, jóvenes, qué,
retazo de puro escalofrío,
hilacha de angustia y noche vacía,
túnel encarnado,
madre amorosa, cruel,
terrible cargamento,
aletazo de un cielo impasible,
dueño de un collar para cánticos gangosos,
indeciso animal, ... (ver texto completo)
oscuro río al despeñarse en el origen penetrado,
qué con ellos, qué,
hacha fatal al cortar la rosa,
viento llenándose de sangre,
llama alumbrando el fracaso de los huesos de cien años,
cementerio de palabras,
alguna vez, ojo atento;
las jornadas interminables,
el peligro podrido,
el heroísmo olvidado, ... (ver texto completo)
lo gastado, lo fragante, lo transitorio,
como el rock de los jóvenes que busca víctimas y fango,
corriente que antes de despeñarse expía de naderías y
desventuras las respuestas que no sabemos dar
aun cuando los andamios sostengan los rastrojos y las
heridas,
esas desventuras por el apego a catástrofes y arrojos
tempraneros,
intangibles que,
día a día,
lanzan sus cadenas y su materia enamorada,
pajarera, alba del cuchillo
y el fulgor de las frutas en los mercados,
como sangre al cargar un sol y los arrepentimientos,
pero, qué con los jóvenes, qué,
exacta gloria que no les interesa,
sucio aceite navegando en las cloacas del mundo,
redención no pedida,
indivisible y ellos con su pasón de cocaína; ... (ver texto completo)
en la cómoda,
los recibos por pagar,
el jarrón sonámbulo,
testigo de un viaje cuando los hijos eran aún niños,
en los muros, amarillos,
una luz invicta cuida el silencio en una ardua soledad
labrada:
el ligero vestido,
traslúcido acompañante de fantasías coronadas,
benéfico alivio,
desatento a los alfileres del sueño,
conciencia espectral con sus yedras y resurrecciones a
tiempo,
justo en el vértice de la luz del vino,
vientre de palabras
y mitades que se licuan en los espejos henchidos,
hartos de reflejos y dobleces;
¡ah! pero ese vestido soñado,
profecía pura en el lento bostezo al preguntar de nuevo lo
esencial, ... (ver texto completo)
Qué importa, ya nada pesa,
ni el estribillo de los condones ni la beatitud de una piedra
abandonada en la habitación de los años de la mujer que
reposa sobre sus detenidos deseos;
parpadeo de una vida,
cráter, cascada, similar a la marea,
orilla del cuerpo,
manantial sosegado,
palabras hacia adentro,
espiga de un mundo entreabierto en la sala, ... (ver texto completo)
Ahora en Atlanta adoran el nuevo mundo de pieles,
joyas y polvo blanco,
despeñadero de una Colombia arcaica dicen;
el Che, en Santa Clara,
calavera festejada en Wall Street,
hace cuentas de los afiches y las playeras,
raíces que consumen el cielo y el ozono;
qué importa, ya nada pesa ni hiere,
cada minuto cuenta en las presencias y los fantasmas.
Palabra grabada ondeando en banderas arrastradas por
ambulancias mientras arden los demonios de Marx y
Ho Chi Minh.
Alevosa semilla,
ámbar y pájaros transitando por estaciones de senil
derrumbamiento:
la patria que no cesa,
la patria, abeja cruel,
la patria, que me conoce,
la patria, guía de fuentes amargas y lunas acosadas,
la patria, reino abyecto,
pelo que cae en el pozo de agua dormida,
noche repentina más allá de la hoguera y el niño que ... (ver texto completo)
Raíz envejecida en invernaderos,
flores pintadas como estatuas en la playa del pacífico,
corredor submarino al tocar el musgo y ahondar los frutos,
árbol de alta luz y lenguajes ancianos que no descifran la
ingenuidad de los Hiperbóreos.
Cuando el tranvía habla de la rosa,
en el desvelo,
unas manos devuelven las monedas sedientas ante la efigie
de cera que cree entrever en el río de las horas un jazmín,
brújula de llamaradas e infinitos,
avidez que desajusta las cuentas y endereza las veletas;
una señal prologa las puertas para que tu silencio,
lenta saliva,
caiga alegre sobre el callejón donde tus recuerdos son el
sable de tus plazas, ... (ver texto completo)
Profunda raíz amable sin entender la miseria y las
almohadas que arrullan el insomnio,
asombro de engranajes al tropezar con ovejitas y
maldiciones por la mala fortuna;
de pie, unos ojos y el horizonte,
desorden de una ventura maliciosa,
barca en el agua, a la espera del pasajero y su
acompañante:
un pez maravillado;
hoguera tibia para las heridas, ... (ver texto completo)
Viva raíz del cielo,
camino abierto a los frutos infames,
a la fuente turbia,
atropello del claro mediodía en Manhattan con mujeres
que visten ropas de seda,
singular belleza que mañana serán prendas que revende
un indígena de Totonicapán en pacas de ropa usada.
ANTEPRIMAVERA

Llueve sobre el río...

El agua estremese
los fragantes juncos
de la orilla verde...
¡Ay, qué ansioso olor
a pétalo frío!
... (ver texto completo)
¿Qué nos da por creer
que el cielo y el mar se mezclarán,
y que un día en el momento perfecto,
todos nuestros sueños se realizarán?
¿Qué nos da por pensar
que el amor es como queremos?
Y creamos a un ser ideal,
tan irreal como nunca seremos.
No seria mejor que os llebarais bien, seria mas bonito y el que os leyeras se sentiria mejor,
Feliz tarde para los dos
Un besoooooooooooooooooo
Sergio es precioso me gusta
Feliz tarde
Un besooooooooooooo
Segui el camino de una forma equivocada... y te deje partir amandote como te amaba, olvide esa luz que a mi vida tu le dabas, y al final termine llorando, porque a mi vida le faltabas,,

quise retroceder, volver atrás, tener de nuevo el calor de tu mirada pero por mas que lo intente en vano fue, porque en tu vida yo ya no estaba...

te busque en el amanecer, y hasta en la noche fria y larga, pero solo encontre tu desamor, que por mi error era lo unico que en ti quedaba...

te ame tanto alguna ... (ver texto completo)
El campo cristaleaba
tras el temblor de la brisa;
para escucharme mejor
el agua se detenía.
Agua del cielo, gotas de lluvia,

reguero y fango, arroyo y río,

cauce natural, viaje de lágrimas,

paso de dulce a la mar salada,

agua eres, por la naturaleza creada.
... (ver texto completo)
Buenas tardes Victoria y a todos los amigos del foro, si que son las mañanas frescas, pero el sol lo veráis vosotros hoy, por que aquí en mi pueblo ha estado toda la mañana nublada, y ahora a primera hora ha empezado a llover pero ahora ya no llueve, pero como te digo en mi pueblo principios quieren las cosas, un abrazo y hasta luego
Buenas tardes Teo
Ves por tu pueblo ya emezo a llover, asi cuando llega aqui estan las nubes sin gota de agua, es lo que suele pasar cuando empieza las lluvias por el norte
Feliz tarde y a ver si nos dejais un poquito de agua jaajjajja
Un abrazoooooooooooooooooo
Se terminaron mis ilusiones

Ilusiones de una niña que ya no soy

Se terminaron por tus palabras

Palabras que en su momento

Alimentaron mis esperanzas

Pero después despertaron a una mujer

Una mujer que existía en mí y no sabia

Ya no vivo de ilusiones ni creo en cuentos de hadas

Ya no espero q seas el príncipe q me rescate

Y mucho menos sueño contigo como lo hice ayer

Se murió una niña pero nació una mujer

que sabe muy bien quien es y por que vivir

Las ilusiones quedaron en el pasado

Solo pienso en mí sin oír tus palabras

Palabras tan hirientes que lograron matar a una niña

Pero despertaron a una mujer

Autor/a: Noelia Lujan Navarro ... (ver texto completo)
Buenas tardes Goyo, Rosa
Feliz tarde
Un besoooooooooooooooooo
Buenos dias Victoria y FELIZ MIERCOLES. Que disfrutes del dia.
Buenas tardes Lolin,
Mucha suerte mañana y que todo salga bien tanto a ti como para tu mujer,
Feliz tarde
Un besoooooooooooooo
Bueno VICTORIA, hoy esperaba que terminasen de montar la cocina, pero me temo que no va a ser así, se han equivocado un centimetro, en el marmol y puede retrasarla otros dos días más. La pintura viene después. En fin, esto sabía yo que no iba a terminar esta semana y me voy a salir con la mía. Un abrazo
Buenas tardes Antonio
Todo tu gozo en un pozo, jaajaj ya veo que tendras obras para rato, paciencia y cuando te toque pintura, lo cojes con ganas y en unos dias todo pintado, ahora a esperar una semana mas,
Feliz tarde y un bonito programa,
Un abrazoooooooooooooooo
Buenos días Victoria y a los amigos del foro, con una mañana fresca os saludo y os deseo que paséis un buen día aquí esta muy nublado pero traza de llover no tiene, así que habrá que seguir esperando que el agua amaine la sed de nuestros campos, pasar buen día y os mando mi mas cordial saludo
Buenas tardes Teo
Las mañanas si son frescas, pero aqui al salir el sol, se esta muy bien, de llover nada de nada,
Feliz tarde y que la disfrutes
Un abrazooooooooooooooooo
Tere es una pena no poder fiarse de nadie, y a veces vale mas pagar un poco mas y que sean de confianza los que nos vendan animales
Suerte
Un beso y feliz tarde