Mensajes enviados por Victoria Serna,:

Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
A un perro aunque sea Danés, lo capan Sólo una vez.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
A unos Dios da ovejas y a otros orejas.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas.
Aún no ha salido del cascarón, y ya tiene presunción.
Aún no ha salido del cascarón y ya tiene espolón.
Aún no ha nacido el niño y ya lo queremos casar.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Aún no asamos y ya pringamos.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
A un hombre rico, no repares y es feo o bonito.
A un hombre rico, no repares si es feo o bonito.
Aún está la pelota en el tejado.
Aun el león se defiende de las moscas.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
A un burro le hacían obispo, y roznaba.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.
A un bagazo, poco caso.
A un asno, bastale una albarda.
A una mujer bigotuda, desde lejos se saluda.
A una bola no se le puede sacar punta.
A últimos de Noviembre, coge tu aceituna siempre.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
A tu casa venga quien te eche de ella.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
A tres de pelea, enséñales la suela.
A tres azadonadas, sacar agua.
Atrás viene quien las endereza.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.