Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

# Todo cambio de sistema ¡quema ¡. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
# Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
# Todas las setas son comestibles, pero algunas sólo una vez. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
# Todas las horas son cabales pero no iguales.
Decepcionado por las poblaciones que encuentra, un reagrupamiento de chozas habitadas por indios Quiviras, decide atravezar los estados actuales de Nuevo México, Texas, Oklahoma y Kansas.

En la primavera del año 1542, regresa a México donde el Virrey Mendoza lo recibe con frialdad y le inicia un proceso por haber abandonado la expedición que se le había encargado.
Francisco Vázquez de Coronado se instala en esta región durante los inviernos de 1540 y 1541, convencido de que puede encontrar Quiriga. Es con este objetivo que abandona Tiguex en 1541 y atravieza las planicies entre el Mississippi y las Rocosas para llegar al actual Kansas.
Poco después, otros miembros de la expedición descubren el Gran Cañón y la desembocadura del Colorado, el golfo de California y la región de Tiguex, a orillas del Río Grande del Norte
Conociendo que hay otras tierras habitadas por indios Zuñi, Hopi, y pueblos en la zona, delega sus poderes a Pedro de Tovar, quien descubre otras « Siete Ciudades », más pobladas que las de Cibola.
Después de dos meses y medio de viaje, llegan a Cibola constatando que los relatos prometedores no son más que fabulaciones. Las Siete Ciudades de Oro no son más que un desierto habitado por poblaciones que viven en la pobreza.
Cuando llegan a México rumores sobre las fabulosas « siete ciudades de Cibola y Quivira », situadas al norte del Nuevo México que, según la leyenda, poseían inmensas riquezas, Francisco Coronado se pone a la cabeza de una expedición ordenada por el Virrey Mendoza, compuesta de 600 españoles y alrededor de 3000 indios.
Tres años después de su llegada es nombrado gobernador de Nueva Galicia. Sofoca una revuelta indígena en Culiacán y evita de esta manera la retirada de las tropas españolas de la región. Contribuye al desarrollo de ciudades como la de Guadalajara.
Nacido en el seno de una familia de hidalgos, Francisco Vázquez de Coronado emprende en 1535 un viaje hacia la Nueva España, con el Virrey Mendoza.
# Todas las horas no son iguales.
# Todas las frutas maduran, ‘el pero’ nunca. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
# Todas las cosas son como el barbecho, que haciéndolos ya está hecho.
# Todas las calles van a la plaza.
# Todas las aves con sus pares.
# Todas las armas, el diablo las carga.
# Todas las aguas de abril caben en un candil. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# Toda persona es dueña de lo que calla, presa de lo que dice. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
# Toda la vida duran, las llagas que no se curan. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
# Toda flor quiere ser fruto.
# Toda es buena gente, mas mi capa no aparece.
# Toda demasía enfada y hastía.
# Toda cosa bien hecha equivale a un buen anuncio.
# Toda comparación es odiosa. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
Los dos navíos restantes de la expedición de Solís llegan a Sevilla el 4 de septiembre de 1516 sin haber encontrado el estrecho, pero habiendo descubierto el Río de la Plata, que serviría de punto de partida para encontrarlo.
Los náufragos españoles que quedaron en tierras americanas jugaron un rol importante en las futuras expediciones.
Otro marinero llamado Alejo García, habiendo oído los relatos indígenas sobre la Sierra de la Plata y de la existencia de un rey blanco (en Perú), partió en su búsqueda con varios cientos de indios y algunos compatriotas. Llegó hasta las estribaciones de la Cordillera de los Andes, encontró una cierta cantidad de plata, pero fue asesinado en la ruta de regreso.
La expedición retoma entonces inmediatamente la mar para regresar a España. Se aprovisionan de carne de lobos de mar en la isla de los Lobos, y alcanzan la costa brasileña. En la laguna de los Patos, frente a la isla de Santa Catalina, uno de los navíos naufraga. Dieciocho náufragos debieron permanecer allí. Siete de ellos se dirigieron hacia el norte y cayeron en manos de los portugueses y fueron conducidos a Lisboa. Seis otros permanecieron en el puerto de los Patos y los alrededores donde la mayor ... (ver texto completo)
Entre estos ocho hombres se encuentran Solís, Marquina, Alarcón, cuatro marineros y un grumete, Francisco del Puerto, siendo éste último el único en salvarse, pero los espedicionarios no osan recuperarlo; él permanecerá allí hasta la llegada de la expedición de Sebastián Caboto.
Solís recorre el estuario en su zona septentrional (Uruguay) y desembarca en el puerto de Nuestra Señora de la Candelaria (35º latitud sur), donde toma posesión de las tierras en nombre del rey. Después llega a la isla Martín García (34º 40´ de latitud sur). Los indios les mostraron objetos de oro, pero cuando ocho españoles descendieron a tierra para tratar con ellos, los mataron y despedazaron delante de los ojos horrorizados de los otros miembros de la tripulación.
uan Díaz de Solís descubre el Mar Dulce al que bautiza así porque el caudal del río es tal que se encuentra agua dulce en el mar, o estuario del Río de la Plata.
Es el mes de febrero de 1516 y ellos se encuentran en la desembocadura del río Paraná-Guazú, bautizado río de Solís, y que sería rebautizado 20 años más tarde como Río de la Plata.
La expedición parte de San Lúcar el 8 de octubre de 1515. Se dirige a continuación hacia Tenerife, de ahí a la costa brasileña (del cabo San Roque hasta Guanabara). Luego van a descender rumbo al sur hasta el cabo de Cananea (25º 3´ de latitud sur) y proseguir hasta la isla que Juan Díaz de Solís bautizaría la Plata (Santa Catalina), después hacia la bahía de los Perdidos (27º), y bordeando las costas, arrivar a la isla de San Sebastián (cerca de la isla de los Lobos).
Esta vez los preparativos de la expedición se hacen en secreto para evitar las quejas portuguesas. Juan Díaz de Solís debe preparar su expedición en Lepe, y recibe en secreto 4000 ducas de oro. El viaje se hará a bordo de tres navíos, con 60 miembros de tripulación, y provisiones para dos años y medio. Será acompañado por Juan de Ledesma, Pedro de Alarcón y Francisco de Marquina
En 1513 Vasco Núñez de Balboa descubre el Mar del Sur (Océano Pacífico) en Panamá, lo que refuerza la idea española de encontrar un estrecho entre los océanos.
Después de haber nombrado a Pedrarias Dávila Gobernador de « Castilla del Oro », el rey encarga a Juan Díaz de Solís (el 24 de noviembre de 1514) un viaje de descubrimiento de este famoso estrecho a la altura de Panamá, desde donde él deberá recorrer aún 700 leguas o más hacia el occidente (hasta las islas Molucas).
El rey pide entonces a Juan Díaz de Solís efectuar otro viaje a fin de encontrar el pasaje de las especias. Quiere organizarlo en 1512, en compañía de su hermano Francisco de Solís y del portugués Juan Enriques, pero el rey de Portugal es puesto al corriente del proyecto y protesta vivamente para que sea suspendido.
Pero no encuentran un pasaje hacia el oeste, y regresan a España en agosto de 1509.
Pinzón lanza acusaciones contra Juan Díaz de Solís, quien es arrestado y encarcelado. Pero Juan Díaz de Solís es juzgado inocente y recibe una recompensa de 34.000 maravedis. Y poco después de la muerte de Vespucio, es nombrado Piloto principal (1512).
La expedición parte de España el 29 de junio de 1508 y atravieza el océano Atlántico para llegar cerca de Santo Domingo, de donde envían un mensaje a Ovando.
Después prosiguen su ruta hacia Cuba, las costas de Nicaragua y Honduras. Desde ahí remontan al norte, descubriendo el golfo Dulce, el Cabo de Las Hibueras y las costas de Yucatán.
El mando de la expedición es confiado a Díaz de Solís, en el mar, y a Yáñez Pinzón, en tierra. El Piloto principal sería Pedro de Ledesma, quien había hecho el viaje a Veragua con Cristóbal Colón. La expedición embarca en dos navíos: la “Magdalena” y la “Isabelita”
En marzo de 1508, el Rey Fernando convoca en Burgos al obispo Fonseca, Américo Vespucio, Yáñez Pinzón y Juan Díaz de Solís. Varias decisiones son tomadas con respecto a las Indias. Una de ellas es enviar una expedición al norte de Veragua (descubierta por Cristóbal Colón en su cuarto viaje) a fin de encontrar un canal o un mar abierto hacia el oeste.
En 1500 está al servicio de la « Casa da India » portuguesa y navega a lo largo de las costas africanas, tomando seguramente la ruta hacia el Asia abierta por Vasco de Gama.
Después se pone al servicio de la Corona de Castilla, considerado como un gran marino.
Es marinero desde muy joven y anda probablemente en negocios poco claros en las costas meridionales de España y de África del Norte.
Piloto principal de la Casa de Contratación, descubre las costas de Honduras, de Belice y del Yucatán, así como el Río de la Plata, donde moriría, en el transcurso de un viaje que emprende para encontrar un pasaje entre los dos océanos, el estrecho de Magallanes.
Juan Díaz de Solís, navegante y conquistador español nacido en Lebrija en 1470 y muerto en la desembocadura del Río de la Plata en 1516.
# Toda buena cena, del beber comienza.
# Tocas y penas pronto se cuelgan.
# Tocar de pies en el suelo.
# Tirarse un pedo más grande que su culo. (Enviado por: M. J. Alabort)
# Tirar la piedra y esconder la mano.