Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

El hombre sensato cree en el destino; el voluble en el azar.
Debemos obrar, no para ir contra el destino, sino para ir delante de él.
Lo que se considera ceguera del destino es en realidad miopía propia.
No creo en la casualidad ni en la necesidad; mi voluntad es el destino.
No creo que haya que lamentarse sobre el propio destino, pero a veces es muy duro.
Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia irresistible.
Lo que ha de suceder, sucederá.
Cada hombre tiene que inventar su camino.
Llamamos destino a todo cuanto limita nuestro poder.
Los espíritus vulgares no tienen destino.
Un hombre no es otra cosa que lo que hace de sí mismo.
No olvides tu historia ni tu destino.
Caminante no hay camino, se hace camino al andar.
Tendremos el destino que no hayamos merecido.
Yo soy el dueño de mi destino; yo soy el capitán de mi alma.
Yo creía que la ruta pasaba por el hombre, y que de allí tenía que salir el destino.
El destino mezcla las cartas, y nosotros las jugamos.
A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo.
Me apoderaré del destino agarrándolo por el cuello. No me dominará.
Dueños de sus destinos son los hombres. La culpa, querido Bruto, no está en las estrellas, sino en nuestros vicios.
Créeme, en tu corazón brilla la estrella de tu destino.
El destino no reina sin la complicidad secreta del instinto y de la voluntad.
Asimismo es destacable la talla, en tamaño natural, de Cristo en la Cruz, realizada, por Jesús Berecibar, en 1968 en Caracas que preside el templo parroquial de Nuestra Señora de la Luz de La Rinconada, así como la sillería del coro de la catedral de San Cristóbal en el estado de Tachirá.

Por último recordar que su gran domino del dibujo le permitió realizar excelentes caricaturas de los hombres y mujeres más populares de los años cincuenta del siglo XX.
Para la realización de esta obra “Txopa” contó con la importante ayuda de su hijo mayor Josu Sabin Berecibar Aramburu (Eibar 1932) que se había iniciado con su padre como tallista, actividad desde la que evolucionó a la escultura en madera en la que ha logrado un reconocimiento notable en Venezuela donde reside.
Jesús Berecibar dirigió y en gran parte ejecutó personalmente los altares, confesionarios y púlpitos en los que aparecen talladas las caras de los niños fallecidos. Hay que agregar el empanelado, suelos y dormitorios, todo ello utilizando las ricas maderas de la zona. Este edificio está considerado monumento artístico nacional y fue inaugurado por el entonces Presidente de la República de Venezuela, Dr. Rafael Caldera.
Entre las obras realizadas en Venezuela destaca, sobre todo, su decisiva contribución a la construcción y ornamentación de la Casa de Retiro de San Javier del Valle, puesta en marcha en recuerdo de los 27 alumnos (entre ellos un Berecibar) del Colegio de Jesuitas de aquella ciudad, que fallecieron en un accidente aéreo acaecido en unas vacaciones navideñas.
En el recuerdo de personas que le conocieron o tuvieron referencias directas, que hemos podido contrastar, figuran el Batisterio de la Iglesia parroquial de Ondarroa (talla de San Juan Bautista), diversas ornamentaciones de la Iglesia de Santa María de Gernika, juego de sillería, mueble del órgano y reclinatorios de la de Santa María de Durango, así como una imagen de San Pedro, al parecer, para la Iglesia de Abadiano y una cruz de unos dos metros de altura con varias alegorías talladas para la Iglesia ... (ver texto completo)
Entre estos trabajos cabe señalar la mesa y los sillones del despacho del gerente de Aurrera de Eibar que por sus características estuvo expuesta al público en el Hotel Monreal de Deba. Asimismo la importante empresa Orbea contaba con varios muebles tallados por Jesús Berecibar “Txopa”. También ha quedado en el recuero la vitrina para exhibir los trofeos propiedad del Amaikak-Bat.
Resulta muy difícil conocer los trabajos realizados por Jesús Berecibar “Txopa” al no quedar constancia escrita de los mismos que, además, en muchos casos fueron vendidos, sobre todo en Eibar, para ornamentación de oficinas o viviendas (entre otros salas de estar, comedores, dormitorios y escritorios de los llamados “de lujo”).
Todos los que se relacionaron con “Txopa” destacan la gran importancia que concedía al dominio del dibujo para llegar a ser un buen tallista.

En “Pajean” también trabajaban tallistas de gran experiencia con Benigno Abasolo, avecindado en Zarauz. En el recuerdo ha quedado su extraordinaria habilidad sobre todo en la talla de flores. El encargado era Benito Furundarena, en cuyo taller de Guernica, como ya hemos señalado había trabajado “Txopa” con anterioridad a 1936.
Los jóvenes daban aceite a los dibujos en papel calcándolos en la madera, reforzándolos con un lápiz de carpintero para acabar realizando la última y más difícil tarea: la talla.

“Txopa” iba controlando el trabajo de los trabajadores-alumnos y realizando las correcciones que estimaba oportunas, de manera personalizada. Los aprendices que mostraban mejores cualidades y dedicación recibían una atención singular por parte del maestro. Uno de los más destacados fue José Luis Urcaregui que más tarde destacó como escultor y pintor. ... (ver texto completo)
Jesús Berecibar al que los que le conocieron califican “como muy buena persona y excepcional tallista” acostumbraba a colocarse en el centro de las mesas que ocupaban seis u ocho aprendices de talla que debían trasladar a la madera dibujos cada vez más complejos utilizando gubias, formones, macetas y compases entre otras herramientas de variadas formas y dimensiones “que se compraban en Barcelona” posiblemente fabricados por la empresa catalana Mifer.
También se tallaban bustos (“baserritarras”, marinos, platos tallados en su parte central) de unos veinte centímetros de altura en madera mayoritariamente de castaño coloreados con nogalina que vendían sobre todo en verano.
Los dormitorios, comedores, consolas, bargueños (utilizados como muebles-bar) y paragüeros entre otros, fabricados por “Pajean” de relativo elevado precio sobresalían por la calidad de sus tallas realizadas bajo la dirección de Jesús Berecibar. Los estilos más frecuentes eran Luis XIV y XV, Isabelino y Vasco utilizándose, a elección del cliente, maderas de nogal, castaño, roble, haya, así como en ocasiones fresno y cerezo.
El taller se especializó en “ebanistería fina” y muy pronto destacó por la calidad de los trabajos que realizaba conocidos en la época como “de lujo”. Estaba ubicada en Deba en los bajos de la casa-frontón y llegó a emplear a una treintena de trabajadores.
“Txopa” junto con los también eibarreses “Paquito” Muñoz y Ángel Uncetabarrenechea pusieron en marcha los primeros años cuarenta del siglo XX una empresa conocida como Pajean nombre formado por las dos primeras letras de los nombres de sus fundadores.
Pedro Celaya en el artículo anteriormente citado señala “A Txopa le cabe también la honra de haber sido fundador y profesor de la Casa Artesanal de Santa Ana del Norte, en Margarita”.

Pero donde posiblemente el maestro Jesús Berecibar pudo enseñar de manera más práctica sus excepcionales conocimientos de dibujo y talla, fue en la empresa Pajean de la que fue cofundador.
Cuando se desplazó a Venezuela los primeros años cincuenta junto con el Padre Velaz, pusieron en marcha en la ciudad de Mérida una escuela basada en la experiencia de la de Deba, donde Jesús Berecibar siguió impartiendo clases. Este Centro tuvo un gran desarrollo y acabó siendo considerado como Escuela de Artes y Oficios donde se imparten enseñanzas para el trabajo de la madera, el hierro y el repujado de cuero.
Tras los años que siguieron a la guerra civil que fueron singularmente difíciles para un perdedor como “Txopa”, se avecindó con su familia en Deba, incorporándose como maestro a las clases nocturnas de dibujo artístico organizadas en los bajos del Edificio Ostolaza y que compartía con Iñaki Lete. (dibujo lineal)
Todo hace pensar que Jesús Berecibar, siempre tuvo una clara vocación de maestro pues mediados los años treinta del siglo XX ya impartió clases de dibujo y talla en un pequeño local en la calle Arrandegui, hoy Julián Echeverria de Eibar. Uno de sus alumnos más destacados fue Paulino Larrañaga Longarte (Eibar 1918) notable artista no solo en la escultura de madera sino también en barro y bronce, así como en el grabado y pintura. Este eibarres que sigue enseñando las especialidades que domina, utiliza ... (ver texto completo)
Para cumplir el servicio militar se desplazó a Madrid acudiendo a clases de dibujo en la Academia Capuz y en el Círculo de Bellas Artes. Fue a su regreso cuando empezó el aprendizaje de la talla en madera en lo que acabaría especializándose y a lo que dedicó toda su vida laboral.
Según Pedro Celaya (2) siendo muy joven hacía 1914, se desplazó a Guernica con su familia en cuya Escuela de Artes y Oficios “se inició en el aprendizaje artístico obteniendo diplomas de honor en todas las disciplinas”.

Durante su permanencia en Guernica, Jesús Berecibar trabajó como tallista en el taller de Benito Furundarena y a su regreso a Eibar en la conocida empresa Orbea posiblemente también como ebanista.
Jesús Berecibar Espilla (Eibar, 13 de enero de 1909 – Isla Margarita Venezuela 16 de agosto de 1980) conocido como “Txopa”, hijo del armero Manuel y de Manuela, desde su juventud mostró una gran disposición para el dibujo llamado de adorno o artístico. Uno de los recuerdos que ha perdurado de su actividad infantil es la afición a realizar dibujos en las calles de su ciudad natal utilizando tizas.
La figura del maestro, como en otros muchos oficios, ha sido de gran importancia y además en el caso de los tallistas en ocasiones han acabado por llegar a ser creadores de obras de arte. Un ejemplo paradigmático es el del eibarrés Jesús Berecibar “Txopa” que tras una intensa actividad como artesano y maestro en su entorno se desplazó a Venezuela dejándonos notables trabajos.
En el aprendizaje de este oficio, tradicionalmente han sido fundamentales la observación de los maestros en su trabajo y sobre todo la práctica durante largos períodos de tiempo, en muchos casos, siguiendo sus indicaciones. Sin embargo los conocedores de esta actividad estiman que es muy difícil llegar a ser un tallista cualificado, de los que su tarea se confunde con la de los artistas, sin unas condiciones naturales como la satisfacción en el desempeño de este trabajo y una notable destreza manual.
Los tallistas son los artífices especializados en la ornamentación, sobre todo, de muebles de madera, actividad que hasta épocas todavía recientes, han llevado a cabo los artesanos.
Como quiera que sea la sentencia jamás llegó a cumplirse. La mañana de 8 de octubre de 2001, apenas cuatro días antes de que la Sha’aria rindiera su veredicto final, las autoridades de la prisión de Kot Lakhpat hicieron pública la muerte de Javed Iqbal y su cómplice Sajid Ahmad, ambos fueron encontrados en sus celdas ahorcados, al parecer, con sus sábanas.

Las autopsias revelaron que ambos habían sido golpeados y algunas declaraciones de guardias y custodios no parecían ser del todo verdad, pero a fin de cuentas las autoridades dictaminaron "suicidio" por ingestión de veneno.

Fue condenado a pena de muerte que, aplicando la ley islámica, debía ser similar a la forma en que mató a sus víctimasJaved apeló la sentencia que finalmente no se pudo cumplir porque falleció en la cárcel en 2001. ... (ver texto completo)
Tras oír la sentencia en una sala abarrotada de público, Iqbal juró por su honor que era inocente, luego firmó el fallo y fue conducido a la prisión.

Su abogado defensor, Najeeb Faisal Chuadhry, declaró a la prensa que pensaba apelar a la sentencia y si fuera necesario llevaría el caso ante el Tribunal Supremo. En este caso, la ejecución se podría demorar durante años.

La sentencia fue criticada duramente por grupos de derechos humanos e incluso por el Concilio de Ideología Islámica, pero la ... (ver texto completo)
La sentencia del tribunal de Lahore es que el asesino deberá ser ejecutado en el parque público más popular de la ciudad de la misma manera que él ejecutó a sus víctimas.

"Morirá estrangulado delante de los padres de los niños a los que ha matado, y su cuerpo será cortado en cien pedazos que serán depositados en ácido, como usted hizo con los niños", las palabras del juez. Uno de los cómplices de Iqbal, Sajid Ahmad, de 17 años fue también condenado a muerte porque participó en cada uno de los ... (ver texto completo)
Durante el juicio, el ingeniero negó la versión de los hechos relatada en la carta que había enviado a la policía, y afirmó que había sido detenido por error.

En el transcurso del mismo un total de 105 testigos de la acusación prestaron declaración ante el tribunal, mientras, la defensa no presentó ninguno.

Al final, la sentencia emitida por el juez de acuerdo con la "Sha’aria", (tradicional ley islámica) lo declara culpable y solicita el "ojo por ojo y diente por diente".