Todo hace pensar que Jesús Berecibar, siempre tuvo una clara vocación de maestro pues mediados los años treinta del siglo XX ya impartió clases de dibujo y talla en un pequeño local en la calle Arrandegui, hoy Julián Echeverria de Eibar. Uno de sus alumnos más destacados fue Paulino Larrañaga Longarte (Eibar 1918) notable artista no solo en la escultura de madera sino también en barro y bronce, así como en el grabado y pintura. Este eibarres que sigue enseñando las especialidades que domina, utiliza algunas herramientas que hace setenta años le donó “Txopa” y que llevan su nombre inscrito.