Según Pedro Celaya (2) siendo muy joven hacía 1914, se desplazó a Guernica con su familia en cuya Escuela de Artes y Oficios “se inició en el aprendizaje artístico obteniendo diplomas de honor en todas las disciplinas”.
Durante su permanencia en Guernica, Jesús Berecibar trabajó como tallista en el taller de Benito Furundarena y a su regreso a Eibar en la conocida empresa Orbea posiblemente también como ebanista.
Durante su permanencia en Guernica, Jesús Berecibar trabajó como tallista en el taller de Benito Furundarena y a su regreso a Eibar en la conocida empresa Orbea posiblemente también como ebanista.