Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:
Antonio buenas tardes
Que lo pases muy bien lo digo de verdad, lo que pasa es qiue se te hecha demenos tu que sueles estar siempre y este fin de semana apenas te vemos
Un saludo y hasta luego
hola victoria, acabo de llegar pero estaré poco tiempo, hoy me voy a dormir muy pronto y aun tengo algunas cosas que hacer
un saludo
Buenos dias a todos.
Antnio manda güevos tío.
Ya te lo dije yo anoche ¿no recuerdas?
Eso de irte a dormir a las 11,00 de la noche, era para madrugar hoy.
Ya te digo levantarse un domingo para estar a las 5,24 mandando mensajes al foro.
Eso es como ir a mear y ho echar ni gota.
Que pases un buen día.
joder tio, me desperté a esa hora y ya no tenia sueño ¿y que hacer? pues poner mensajes en el foro
Antonioooooooooooooooooooooooo !
¿Otro dia tumbado a la bartola?
Espero que no andes de cerveceo como ayer, que ya sabes que luego tienes que revisar los mensajesssssssssssssssssssssss s......
que no hombre, que hoy soy bueno, me estoy `portando bien todo el dia
hasta luego
Antonio buenas tardes
Te espero luego ¿Vale?
Que aproveche
Un saludo
hola victoria, como te va el dia, pues yo muy liado, me llamaron hace poco para ir al cumpleaños de una amiga, cuando pueda ya pasaré por aqui
hasta luego
buenas tardes amigos, estoy viendo la formula 1 y despues a comer, ya entrare cuando pueda
un saludo para todos
Se divertía adjudicándose asesinatos de personas que aún estaban con vida. No existe una cifra cierta de sus víctimas, él confesó 27 asesinatos pero segun las pruebas recogidas en su Hotel, las victimas serian más de 200. Holmes fue condenado a muerte por el Tribunal de Filadelfia, y ahorcado el 7 de mayo de 1896, a la edad de 35 años.
Frente al tribunal, Holmes sorprendió a todos por su habilidad para mentir, cuando asesinó a los hijos de Pitízel escribió a la madre de estos: «Usted me conoce, ¿me cree capaz de asesinar a niños inocentes, sin ningún motivo?»
La policía comenzó una minuciosa y paciente investigación hasta que el Dr. Holmes confiesa el asesinato de Pitizel y sus hijos.
El detective que develó el caso fue Frank P. Geyer, de la agencia Pinkerton, quien luego escribió sobre el caso en el libro The Holmes-Pitizel Case, a History of the Greatest Crime of the Century.
Una vez cometido el primer asesinato se presenta como amigo del difunto en la morgue, para reconocer el cuerpo, y busca a la viuda para que cobre el dinero, pero no tuvo en cuenta que un ex compañero de celda lo delataría, sembrando dudas en la compañía aseguradora.
Pero el Dr. Holmes va más allá y mata a Pitizel para no tener que compartir la prima. También tenía pensado deshacerse de la mujer y de los hijos de su cómplice.
Junto con un cómplice de nombre Pitizel ideó un plan. Su compañero debía contratar un seguro de vida en Filadelfia y, después de un tiempo, la señora Pitizel se presentaría en; la aseguradora, con un cadáver anónimo que estaría desfigurado, para reclamar la prima contratada.
En esta ciudad comete varias estafas k ~ que lo llevan a la cárcel por primera vez, sale bajo fianza y trama una nueva defraudación.
Decide entonces incendiar el último piso para que la compañía de seguros le pagara la prima de sesenta mil dólares, pero no tuvo en cuenta que la aseguradora investigaría antes de pagar y el fraude fue descubierto, por lo cual se escapa y se refugia en Texas.
Las ganancias de su hotel mermaron considerablemente con la finalización de la exposición, por lo cual tuvo que buscar una salida a su empobrecida economía.
Antes de deshacerse de los cuerpos, en muchas oportunidades los desmembraba despellejaba para luego experimentar con ellos.
Todo estaba preparado para satisfacer sus instintos sádicos: había construido una habitación donde se encontró gran cantidad de herramientas de tortura, entre ellas una máquina par, hacer cosquillas en los pies con la cual mataba de risa a sus victimas.
En el truculento hotel, las víctimas eanr violadas, torturadas y asesinadas, luego los cuerpos eran transportados por montacargas hasta, los sótanos donde eran disueltos en grandes piletas con ácido sulfúrico, o convertidos en polvo en una gran estufa, o sumergidos en cal viva.
Muchas eran llevadas al lugar con la promesa de matrimonio y luego eran forzadas por tortura a firmar poderes en su favor, cediéndole toda la fortuna. Otras eran asesinadas para cobrar los seguros.
Este aberrante ingenio estuvo finalizado año antes de que se inaugurará la exposición, e V’ de mayo de 1893 y el Dr. Holmes puso en funcionamiento su casa de la muerte llevando a ella y a todas las jóvenes solas y ricas que conocía en la Feria, trataba que fueran de estados alejados a Chicago, para evitar la visita de amigos y familiares.
Debajo de lo pisos de madera instaló una conexión eléctrica que le permitía, mediante un panel indicador instalado en su oficina, rastrear a sus futuras víctimas. Manejaba, además, los grifos de gas que, conectados a las habitaciones le permitían matar a varias mujeres sin moverse de su lugar.
Las habitaciones contaban con trampas y puertas corredizas que desembocaban en un laberinto de pasillos secretos, en las paredes de estos pasillos había mirillas disimuladas por donde el doctor observaba a las desprevenidas huéspedes deambular.
A través de una serie de estafas compró un terreno e inició la construcción de un gran hotel que semejaba una fortaleza medieval, él personalmente diseñó el interior del lugar pero las empresas encargadas de los trabajos nunca cobraban, por lo cual abandonaban la obra. De esta manera, Holmes era el único que conocía todos los escondrijos y recovecos de su faraónica arquitectura.
Corría el año 1893, estaba en ciernes la Exposición de Chicago (La Feria Mundial), y el Dr. Holmes pensó que esa seria la oportunidad de su vida ya que dicho evento atraería al lugar J una gran cantidad de mujeres jóvenes, bellas, millonarias y solteras.
Mediante este ardid tuvo en sus manos toda la contabilidad del lugar, lo que le permitió la falsificación de los libros contables y la apropiación de los fondos; cuando su plan estuvo concluido y él se adueñó de la totalidad de los bienes, hizo «desaparecer» a la infortunada enamorada.
Mientras tanto y fiel a su impulso amoroso y ávido de riquezas, consigue la gerencia de una farmacia en Englewood, cuya propietaria era una viuda crédula a quien Holmes convirtió en su amante para lograr que ella depositara toda su confianza en él.
En sus redes cae una joven bonita y millonaria llamada Myrta Belknap, pero esta joven no correspondía a sus galanteos, por lo tanto decide cambiar su nombre por el de Dr. Holmes, gracias a lo cual consigue desposar a la joven y de este modo estafar a su familia en cinco mil dólares, con los cuales construye una fastuosa casa en Wilmette.
Finalmente se radica en Chicago, donde gracias a su imagen de hombre distinguido, alto y elegante, consigue incontables conquistas amorosas.
Una vez cumplido su objetivo y con su esposa en la ruina, huye y se instala en la casa de huéspedes de una respetable y guapa viuda que lo mantiene gracias a la renta de sus pequeño hotel, pero no conforme con sus atenciones, luego de un tiempo también la abandona y se instala durante un año en el estado de Nueva York para ejercer su profesión de medico.
A la edad de dieciocho años se casó con una joven adinerada, Clara Louering. Se aprovechó de la fortuna de su esposa para terminar sus estudios de medicina y recibirse con honores en la Universidad de Michigan.
Nació en 1860 en Gilmanton. Su familia honrada y puritana, a temprana edad Li se manifestó en él un interés enfermizo por las mujeres, que lo transformó en un obseso sexual y un sádico
El Dr Wertham, testigo de la defensa, alega insania durante el juicio, y sugiere que e autocastigo que Físh se imponía, era una racionalización de la paranoia psicopática en sus propósitos de perversión sexual. Fue sentenciado a la silla eléctrica, y electrocutado el 16 de enero de 1936 en la prisión de Sing Sing, en un segundo intento, ya que las agujas que tenía incrustdas en los escrotos produjeron un corto circuito en la primera instancia. Al conocer el veredic decidido por el jurado, se asegura que dijo: «Que alegría morir en la silla eléctrica! Será el últí escalofrío, uno de los pocos todavía no he experimentado». ... (ver texto completo)
Personalmente en el tribunal confiesa la autoría de los crímenes y otras aberraciones que había llevado a cabo. Su deseo de comer carne cruda las noches de luna llena le valió el apodo de «Maníaco de la Luna». Estos otros recuerdos macabros, que refiere sin atisbo de arrepentimiento, convencen al tribunal par declararlo culpable por crímenes con premeditación, tras diagnosticarlo psicótico pero cuerdo.
Es arrestado cuando envía un anónimo a la madre de una de sus víctimas: «[...] lo desnudé y até sus manos y pies y lo amordacé con un trapo sucio que tomé de la basura [...] corté uno de mis cinturones por la mitad e hice seis tiras de esas mitades. Con ellas le golpeé el trasero hasta que la sangre corrió. Le corté las orejas y la nariz y le rajé la boca de oreja a oreja. Le saqué los ojos. Entonces se murió. Le clavé un cuchillo en la barriga y puse mi boca en su cuerpo y me bebí su sangre [. J Corté una parte de su trasero y me fui a casa con mi comida. Lo que más me gustó fue la parte de su vientre. El culito lo tenía para hacerlo al horno. Hice un guisado con las orejas, la nariz, trozos de la cara y el vientre ~...] estaba delicioso». ... (ver texto completo)
Sus víctimas eran fundamentalmente niños afroamericanos o de clase social baja. Amparado en su aspecto de abuelo seducía con dinero y golosinas, golpeaba a los desafortunados hasta matarlos o los mutilaba hasta que morían, bebía su sangre y cocinaba las partes.
Tenía como hobby coleccionar artículos periodísticos de asesinos en serie, sobre todo de canibalismo, ya que era un tema que lo atraía, particularmente. A los 55 años alucina que ve Cristo y que éste le dice que tiene que lavar sus culpas a través del sufrimiento físico, la tortura y los sacrificios humanos. De allí en más atormentaría a jóvenes varones, haciendo su propia interpretación de lo leído. El abuso y asesinato de niños lo llevaría a mudarse a 25 estados diferentes.
A los 26 años se casa con una joven de 19 años, con la que tiene seis hijos y lleva una vida normal, siendo considerado como un hombre apacible, religioso, abstemio y amable, muy amante de sus hijos, de quienes debe hacerse cargo cuando su esposa finalmente lo abandona, llevándose todo. A pesar de esta situación siempre trató de mantener un hogar saludable. Su personalidad se manifiesta sadomasoquista, ya que se autoflagelaba, en castigo por sus perversiones, incrustándose astillas bajo las uñas, ... (ver texto completo)
El no quedó ajeno a esta heredad, como explica su informe psiquiátrico: masoquismo, sadismo, castración y autocastración, exhibicionismo, voyeurismo, pedofilia, homosexualidad, coprofagia, fetichismo, canibalismo, etc.
ALBERT FISH: Nació el Washington en mayo de 1870, hijo de una familia con diez hermanos. Entre sus antepasados existían antecedentes de perturbaciones mentales: su madre oía voces y tenía alucinaciones, dos de sus tíos fueron internados en institutos mentales, tuvo una hermana demente y un hermano alcohólico.
Además escribió una carta asumiendo la responsabilidad de todas las muertes, en un intento por salvar a su cómplice que, gracias a esta actitud, logra que su caso sea revisado y en razón de sus veinte años, su pena fue conmutada por doce años de reclusión. El Carnicero de Hannover fue guillotinado el 15 de abril de 1926, su cerebro fue enviado a la Universidad de Goettin para su estudio. Su última voluntad fue pedir el siguiente epitafio para su tumba: Aquí yace El Exterminador». Este deseo no fue ... (ver texto completo)
De todo modos, los psiquíatras citados alegaron que el acusado era lúcído y consciente de sus actos. Después de trece audiencias se conoció el veredicto: Hans Grans estaba condenado a una pena de muerte y Friedrich Haarman a veinticuatro penas de muerte. Una vez en prisión y a la espera de la ejecución, se mostró muy nervioso y solicitó el auxilio espiritual de un sacerdote.
El Carnicero temía ser considerado loco y que lo enviaran a una Institución para enfermos mentales y pidió ser condenado a muerte, a pesar de que su abogado trató de justificar su accionar como consecuencia de la infancia traumática que había vivido.
Durante las audiencias, Haarman hizo declaraciones propias de un asesino: <Mis crímenes no eran para sacar beneficio con la venta de carne humana, sino que estaba motivado en un momento de frenesí erótico que me conducía a matar para satisfacer mis irrefrenables deseos...
El abogado general Wilde le imputó 24 víctimas que habían podido ser identificadas y le preguntó si había más. El Carnicero contestó: «Cómo quiere que lo sepa? Usted dice veinticuatro... Pongamos veinticuatro. Puede que más, puede que menos».
Ante tales evidencias, Friedrich confiesa sus crímenes relatando todos los detalles con pasmosas complacencia. El juicio se inicia el 4 de diciembre de 1924 en el Tribunal de Hannover, prolongandose durante 14 dias, en donde declararon 130 testigos.
El 22 de junio el «Carnicero fue detenido su piso registrado. En el lugar los agentes p dieron observar manchas de sangre en las paredes resultó ser humana y no de res, quería justificar Haarman. Se encontraron, además, con abundante materiales de carnicería así como también ropas que más tarde fueron reconocidas por los familiares de las victimas.
Sumado a este descubrimiento, hubo otros en diferentes partes de la ciudad y en el río Leine que fue secado para facilitar el trabajo. De allí se extrajeron, en un sólo día, más de quinientos huesos humanos perteneciente a veintidós cuerpos distintos.
El 17 de mayo, un niño que jugaba en el parque Herrenhausen descubrió un cráneo humano. Al registrarse el lugar descubrieron varías bolsas que contenían esqueletos mutilado Los restos anatómicos estaban triturados o ase rrados, y pertenecían a muchachos de entre 14 y 25 años de edad que, según los análisis habrían muerto entre 1918 y 1924.
En el año 1924 comenzó a ser investigado por la policía ya que los rumores sobre la venta de carne humana eran cada vez más persistentes. Este hecho, asociado a las desapariciones misteriosas, desató una serie de dudas sobre Haarman.
La policía visitó el lugar debido a una denuncia de los padres de Friedel Rothe, quien había sido visto en compañía de Haarman, pero los agentes no encontraron evidencia a pesar de que la cabeza del joven, envuelta en periódico, se encontraba en la casa escondida detrás de la cocina. En otra oportunidad, uno de los clientes del «Carnicero de Hannover» se presentó ante las autoridades porque sospechaba que la carne que había comprado no era de
Cuando aceptaban los llevaba a su casa en cortandoles la carótida, mordiéndoles la garganta o ahorcándolos con una soga. Los cuerpos eran desmembrados y cortados en trozos que esparcía por la ciudad, la ropa era vendida por su secuaz Hans y la carne vendida en el mercado negro como carne de cerdo.