FREILA: Cuando aceptaban los llevaba a su casa en cortandoles...

Cuando aceptaban los llevaba a su casa en cortandoles la carótida, mordiéndoles la garganta o ahorcándolos con una soga. Los cuerpos eran desmembrados y cortados en trozos que esparcía por la ciudad, la ropa era vendida por su secuaz Hans y la carne vendida en el mercado negro como carne de cerdo.