La oruga es, con sus poderosas mandíbulas, un animal destructor. En cambio, la
mariposa, que posee sólo una trompa, es un
insecto exclusivamente chupador y por lo tanto inofensivo. Al volar de
flor en flor para alimentarse, las
mariposas —así como las abejas y otros
insectos— desempeñan un importante papel en la reproducción de las plantas, pues fecundan a la flor que visitan con el polen que se adhirió a su cuerpo al introducirse antes en otras
flores.