Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

Yo vivo, de momento, en Barcelona, pero cuando sea mayor quiero vivir en Freila
ja ja ja y yo tambien
bonito entretenimiento, que lo pases bien amigo.... buenas noches
lo mismo te deseo para ti, muy buenas noches
hola antonio....? que tal,
muy buenas noches amigo, pues por aqui estoy entretenido
Aunque originalmente eran seres híbridos (mitad mujer, mitad pájaro), más tarde se las representó como jóvenes doncellas dotadas de una cola de pez. Este es el motivo por el que el idioma inglés distingue entre el vocablo “siren” (que significa la acepción original) y “mermaid” (la segunda acepción indicada).
Existen las hadas de los mares, de las cuevas, de las fuentes y de los bosques, entre otras.

Las hadas de los mares se conocen con el nombre de “sirenas”. Se trata de criaturas fabulosas, aparecidas por primera vez en la mitología helénica.
Algunas veces, las bellas hadas engañaban a un caballero de la nobleza con el fin de tener un hijo que fuera mitad humano mitad criatura feérica. Para que el bebé pudiera sobrevivir, el esposo jamás debía orar ni ver a las hadas totalmente desnudas... No eran más que supersticiones que alimentaron los fantásticos “cuentos de hadas” primitivos.
Se dice que solían raptar infantes con el objetivo de transformarlos en “criaturas feéricas” y forjar una raza intermedia, cruza de hadas con hombres. Durante el período medieval, los niños que tenían aspecto enfermizo y palidez cutánea eran considerados “hijos de las hadas”.
Existen hadas con poder destructivo contra la Humanidad -especialmente cuando los hombres maltratan el ecosistema, como puede ser mediante la tala indiscriminada de árboles-.
Según la mitología nórdica, las hadas son mujeres humanas que, después de haber cometido algún atentado contra la Naturaleza, recibieron el castigo de vivir bajo la apariencia de un insecto volador en el “Reino de las Hadas”.
No. El duende de que hablo, oscuro y estremecido, es descendiente de aquel alegrísimo demonio de Sócrates, mármol y sal que lo arañó indignado el día en que tomó la cicuta, y del otro melancólico demonillo de Descartes, pequeño como almendra verde, que, harto de círculos y líneas, salió por los canales para oír cantar a los marineros borrachos.”
Así, pues, no quiero que nadie confunda al duende con el demonio teológico de la duda, al que Lutero, con un sentimiento báquico, le arrojó un frasco de tinta en Nuremberg, ni con el diablo católico, destructor y poco inteligente, que se disfraza de perra para entrar en los conventos, ni con el mono parlante que lleva el truchimán de Cervantes, en la comedia de los celos y las selvas de Andalucía.
Este «poder misterioso que todos sienten y que ningún filósofo explica» es, en suma, el espíritu de la sierra, el mismo duende que abrazó el corazón de Nietzsche, que lo buscaba en sus formas exteriores sobre el puente Rialto o en la música de Bizet, sin encontrarlo y sin saber que el duende que él perseguía había saltado de los misteriosos griegos a las bailarinas de Cádiz o al dionisíaco grito degollado de la siguiriya de Silverio.
Estos sonidos negros son el misterio, las raíces que se clavan en el limo que todos conocemos, que todos ignoramos, pero de donde nos llega lo que es sustancial en el arte. Sonidos negros dijo el hombre popular de España y coincidió con Goethe, que hace la definición del duende al hablar de Paganini, diciendo: «Poder misterioso que todos sienten y que ningún filósofo explica».
…En toda Andalucía, roca de Jaén y caracola de Cádiz, la gente habla constantemente del duende y lo descubre en cuanto sale con instinto eficaz. El maravilloso cantaor El Lebrijano, creador de la Debla, decía: «Los días que yo canto con duende no hay quien pueda conmigo»; la vieja bailarina gitana La Malena exclamó un día oyendo tocar a Brailowsky un fragmento de Bach: « ¡Ole! ¡Eso tiene duende!», y estuvo aburrida con Gluck y con Brahms y con Darius Milhaud. Y Manuel Torres, el hombre de mayor cultura ... (ver texto completo)
Según Lorca, la obra de arte inspirada por el duende nos comunica la esencia del mundo, como sucede con la música de los cantaores flamencos. En su conferencia “juego y teoría del duende”, Federico García Lorca los califica de la siguiente manera:
El “duende”, para los andaluces, alude a la interpretación subliminal de la tauromaquia (el arte de los toros) así como de cualquier otro fenómeno como el baile o el cante. Estas manifestaciones transportan al artista a una experiencia “de la muerte”, ya que evadirse del tiempo implica tocar el fin de la existencia. El arte que nace de la mera reproducción de formas es opuesto al “arte del duende”.
El escritor andaluz Federico García Lorca desarrolló una teoría estética donde despliega sus ideas acerca del proceso de creación artística en relación al “misterio de los duendes”. En “El teatro y la teoría del Duende", conferencia dictada primero en Buenos Aires y luego en La Habana, en el año 1933, Lorca explica que el gran arte depende de un conocimiento cercano de la muerte, de la conexión con los orígenes de una nación y de un reconocimiento de las limitaciones del raciocinio.
Los duendes son criaturas mitológicas que comulgan con la naturaleza rural: vigilantes de bosques, guardianes de animales y plantas. Integran la raza conocida como “feérica” al igual que los trolls, las hadas y los elfos, que fueron popularizados a través de los mitos celtas y nórdicos.
El día de este santo, celebrado el 17 de marzo, se conoce como la ocasión ideal para que todos los duendes y demás criaturas fantásticas salgan de sus escondrijos para hacer travesuras y sembrar calamidades por doquier.
Los duendes son también conocidos como brujos, hechiceros o druidas satánicos, estos últimos dentro de las tradiciones célticas.
También se afirma que el método más efectivo para ahuyentarlos es mostrarles una imagen de San Patricio, el santo patrón de Irlanda, ya que fue él quien los desterró de la casa de Dios
Los duendes también tienen habilidades para la adivinación, el esoterismo y las ciencias ocultas. Pero se afirma que sus hechizos son ineficaces contra alguien que posea un trébol de cuatro hojas.
En tanto el vocablo “hada” proviene del latín fata, y del vulgarismo fatum, que quiere decir “hado”. Se trata de un ser fantástico que suele representarse bajo la forma de mujer, a quien se atribuye poderes mágicos y el don de adivinar el futuro. Además, a cada una de las tres parcas se las conoce como “hadas”.
Etimológicamente, “duende” proviene de duen de casa, es decir: dueño de la casa. Según la RAE, se trata de un espíritu fantástico que habita en algunas casas y travesea, causando trastornos y estruendo en ellas. En las narraciones tradicionales, suele aparecer bajo la figura de viejo o de niño.
Una cuarta postura cree que los duendes son espíritus de una familia amigable. Un relato folklórico de origen escandinavo cuenta que una mujer buscó en vano a sus hijos por todos los rincones pero jamás los halló, porque se habían convertido en fantasmas escondidos: los famosos duendes.
Una creencia popular sostiene que las hadas son mujeres difuntas, es decir: fantasmas.

Para la alquimia, fueron consideradas parientes de los gnomos y de las sílfides. El folklore sostiene que muchos duendes son “criaturas del aire”. Una tercera opinión los considera ángeles pecadores: cuando los ángeles se rebelaron, Dios ordenó que las puertas del Cielo se cerraran. Quienes quedaron dentro se convirtieron en ángeles, quienes estaban en el Infierno se transformaron en demonios, y aquellos que ... (ver texto completo)
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Creencias tradicionales de carácter folklórico confiaron desde temprano en la existencia de duendes y hadas, aunque no siempre les atribuyeron un origen definido. Las explicaciones variaron cultural, regional y epocalmente.
vivienda, todos ellos desalojados por la nueva economía capitalista.
En el círculo de las artes visuales, siguiendo los pasos de los pintores del siglo XVIII, artistas como Noël Paton, John Anster Fitzgerald, Ricardo Dadd, Ricardo Doyle, Daniel Maclise, Tomás Heatherly, Leonor Fortesque-Brickdale y muchos otros inauguraron el estilo pictórico que podríamos llamar “duendesco” o “hadesco”.
Muchas de ellas piden limosna, viven como vagabundas, carecen de hogar, conviven con hombres y mujeres desesperados por falta de trabajo y vivienda, todos ellos desalojados por la nueva economía capitalista.
En estas historias, los duendes revolotean por las calles de Londres; en vez de las típicas escenas bucólicas, las hadas habitan galerías urbanas.
pues vuelvo a contar hasta 1o
........ y 10
otra vez solo
pues vuelvo a contar hasta 1o
otra vez solo
Hola paco valdi ¿tú eres de freila?
sensi, paco valdi si que es de freila
hola sensi
hola maria
hola antonio

lo dejo por hoy, he madrugado mucho y aunque mañana no me toca tanto, no puedo con el alma
que tengais una buena noche
hasta mañana
rober
hola rober, pues nada, que descanses y hasta mañana
Fina decia que venia pa cá pero no la veo.
a ver si viene corriendo
Hola Sensi, nunca habia coincidido contigo en Freila que tal?
maria, ya se quien es
Buenas noches Antonio, hoy parece que tienes compañia.
hola sensi, esta noche estoy acompañado
Ahora me tengo que ir luego volverè
hasta luego
Si el nombre ya lo sabemos, es de què familia es
eso es lo que queria decir
Pero que se identifique èl, sino a la noche te mandare un correo con la informacion
es mejor asi, que diga el su nombre
Yo ya he hecho mis gestiones y se de quien se trata
que rápida eres, yo iba a hacerlo ahora
segun a dicho el es el de la izquierda, el otro creo que es el morcillo
yo tampoco le conocco
segun a dicho el es el de la izquierda, el otro creo que es el morcillo
muy bien Victor
dinos a que familia perteneces
buenas noches paco, ya por lo menos sabemos el nombre
George Macdonald, Lewis Carroll, Oscar Wilde, Lorenzo Housman, Maddox Ford, Edith Nesbit -especialmente en sus últimos trabajos- y muchos otros escritores gestaron mágicos cuentos que pueden ser interpretados como ácidas críticas de las costumbres victorianas, en clave alegórica o subliminal, promoviendo la posibilidad de una sociedad mejor.
Aun cuando varios relatos innoven dentro del género -por ejemplo, las historias de hadas de Juana Ingelow o los cuentos de fantasmas de María Louisa Molesworth- la mayoría retoma estereotipos clásicos de duendes que vuelan como mariposas.
El folklorista John Zipes clasificó la ficción infantil en un libro que publicó hacia el año 1860, estableciendo dos tipos básicos: las historias convencionales y las historias que aportan una nueva imaginería.
Algunos títulos son “El rey del río dorado”, de John Ruskin, “La historia de Tom Thumb”, de Carlota Yonge, “El extraordinario negocio Goblin”, de Christina Rossetti, “Los bebés del agua”, de Charles Kingsley, “La princesa y el goblin”, de George Macdonald y “Puck, de la colina de Pook”, de Rudyard Kipling.
voy por 8
......... y 10
eso es verdad y si cuento hasta 10 y no viene nadie me lio
voy por 8