Mensajes enviados por antonio:

Es muy dulce ver llegar la muerte mecido por las plegarias de un hijo.
La muerte aceptada con resignación no es ningún honor.
La muerte siempre es temprana y no perdona a ninguno.
Sigo preguntándome si hay vida después de la muerte. Y si la hay, ¿Le cambiarán a uno un billete de veinte pavos?.
No me preocupa la muerte,
me disolveré en la nada.
La muerte es una traición de Dios.
¿Por qué no salir de esta vida como sale de un banquete el convidado harto?
La muerte es un ensueño sin ensueños.
La muerte es el menor de todos los males.
Una muerte bella honra toda la vida.
En caso de vida o muerte se debe estar con el más prójimo.
Ni el sol, ni la muerte pueden mirarse fijamente.
Diferentes en la vida, los hombres son semejantes en la muerte
La muerte no os concierne ni vivo ni muerto: vivo, porque sois; muerto porque ya no sois.
A la muerte se le toma de frente con valor y después se le invita a una copa.
Nuestra naturaleza está en movimiento. El reposo absoluto es la muerte.
No os espante la muerte; o extermina o transforma vuestra existencia.
La muerte es más dura asumirla que padecerla.
Algo hay tan evidente como la muerte y es la vida.
La pálida muerte lo mismo llama a las cabañas de los humildes que a las torres de los reyes.
Muerte es todo lo que vemos despiertos; sueño lo que vemos dormidos.
Me anuncian la muerte de uno cuya presencia no me entusiasmaba y pienso: yo no pedía tanto.
La vida es una gran sorpresa. No veo por qué la muerte no podría ser una mayor.
Después de todo
la muerte es sólo un síntoma
de que hubo vida.
La fuente de todas las miserias para el hombre no es la muerte, sino el miedo a la muerte.
La muerte tiene una sola cosa agradable: las viudas.
La mejor tumba es la más sencilla.
Es más cruel temer a la muerte que
morir.
Muy sentida es la muerte cuando el padre queda vivo.
Cuando no se teme a la muerte, se la hace penetrar en las filas enemigas.
Cada instante de la vida es un paso hacia la muerte.
¿Miedo a la muerte?. Uno debe temerle a la vida, no a la muerte.
La muerte para los jóvenes es naufragio y para los viejos es llegar a puerto.
No le temo a la muerte, sólo que no me gustaría estar allí cuando suceda.
La muerte no llega más que una vez, pero se hace sentir en todos los momentos de la vida.
La muerte no es más que un sueño y un olvido.
La muerte puede consistir en ir perdiendo la costumbre de vivir.
La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos.
Cuando eres consciente de la muerte, acabas asumiendo tu propia soledad.
hasta luego
Actualmente se sabe que este comportamiento responde a la sensibilidad que posee por los campos eléctricos y a su método de ataque después de detectar y seguir a las presas mediante el olfato y el oído, y después por la vista, en los segundos previos al ataque el tiburón se queda temporalmente ciego.

En esos momentos sólo puede guiarse por su “sentido eléctrico”, muy útil en la naturaleza porque los seres vivos poseen un campo eléctrico. Sin embargo, la carnaza muerta no lo posee, mientras que ... (ver texto completo)
El sabroso gusto del metal

Cuando se desea contactar con tiburones para filmarlos o estudiarlos, el método más eficaz para atraerlos consiste en verter al mar grandes cantidades de sangre para formar un rastro que puedan seguir, al tiempo que se cuelga carne de caballo y atún por la borda. Este sistema casi siempre funciona, pero se ha observado que, después de dar buena cuenta de la carne –pero mucho antes de estar saciados-, en ocasiones se dirigen a la embarcación para morderla insistentemente, ... (ver texto completo)
En estas condiciones el tiburón parece “entrar en trance” y puede pasarse largo tiempo sin comer aunque una presa se pasee por delante de su boca; de hecho, apenas reacciona a los estímulos externos: ni ataca ni huye. Algunas áreas en que se ha observado ese comportamiento se caracterizan por mezclarse el agua del mar con agua dulce que aflora filtrándose desde el fondo, lo cual puede hacer que los parásitos se aferren con menor fuerza y resulte más fácil extraerlos; de hecho, las rémoras se muestran ... (ver texto completo)
Los tiburones “durmientes”

En principio, los tiburones deben nadar constantemente para que la circulación del agua por sus branquias les proporcione el oxígeno necesario para respirar. Sin embargo, el tiburón nodriza es una excepción, ya que suele descansar de día cerca de la costa. Asimismo, también se han visto grupos de tiburones tigre y tiburones de arrecife de puntas blancas descansando entre las rocas sobre el fondo marino. A veces una corriente marina facilita la respiración y en ocasiones ... (ver texto completo)
A veces interviene un tercer animal: el pez piloto, llamado así porque antiguamente se prensaba que guiaba al tiburón. Da estas sensación por a menudo nada delante de él, muy cerca de la cabeza; pero parece que lo único que hace es aprovechar la onda de avance que produce el hocico. Que no moleste a sus “asociadas” rémoras es comprensible, pero aún no se sabe por qué el tiburón no se come al pez piloto.
Asociación con otros peces

Los tiburones en ocasiones no atacan a sus vecinos, pudiendo permanecer junto a ellos por mucho tiempo. El mejor ejemplo de esta buena convivencia lo tenemos en las rémoras o peces ventosa. Su morfología proporciona un indicio de la antigüedad de la relación: la aleta dorsal anterior se ha transformado, a lo largo de la evolución, en un disco adhesivo.

La adherencia que proporciona es tan potente que algunos pescadores indígenas atan una cuerda a la cola de las rémoras ... (ver texto completo)
En consecuencia, en el momento del ataque el tiburón no ve a su víctima. De hecho, el impulso de la aceleración final le lleva directo a ella y para las maniobras finales se guía pro las ampollas de Lorenzini, que le informan de la situación de la presa en base a su campo bioeléctrico. Cuando ésta es pequeña la engulle sin más, pero recordemos que el tiburón blanco también caza leones marinos e incluso enormes elefantes marinos de una tonelada de peso y más. En este caso, utiliza una estrategia que ... (ver texto completo)
La técnica de ataque

Cuando se acerca a una presa, la boca del tiburón se abre mucho y toda la parte cefálica sufre una gran transformación: el hocico se dobla hacia arriba, la mandíbula superior (muy flexible) se proyecta hacia delante, los dientes se extienden hacia fuera. Los ojos, muy vulnerables pro su proximidad a las fauces de una víctima que se debate entre la vida y la muerte, se protegen. Algunas especies giran el globo ocular hacia atrás, mientras que muchas otras poseen un artilugio muy eficaz: una membrana blanquecina se cierra como una persiana para salvaguardar el sentido de la vista. ... (ver texto completo)
Para encontrarse con ellas patrulla sin descanso porque para respirar necesita nadar constantemente. También caza focas, leones marinos, otros pinnípedos de gran tamaño y ocasionalmente cetáceos (sobre todo delfines). En las áreas donde estas presas son abundantes, el tiburón blanco con frecuencia desestima presas pequeñas porque para saciarse debería capturar muchas y, además, son más escurridizas. Prefiere grandes animales que le obliguen a pocos ataques y que le permitan permanecer luego un largo ... (ver texto completo)
Superdepredador

El blanco es el mayor de los tiburones depredadores y su esqueleto cartilaginoso reduce mucho su peso en comparación con el óseo de la mayoría de peces, consiguiendo una notable mejora de la flotabilidad. Todo ello –unido a su musculoso cuerpo hidrodinámico- convierte al tiburón blanco en un acróbata marino temible. Tiene una longitud máxima de 6 m., siendo el mayor de los tiburones depredadores. Un récord histórico de 11 m se piensa que pueda existir alguna hembra vieja que se acerque a los 10 metros.

Su dieta habitual incluye todo tipo de peces, tortugas y calamares, aunque puede alimentarse de casi todo lo que se mueva dentro del agua y cuyo tamaño merezca el esfuerzo de capturarlo, atreviéndose incluso con otros tiburones y posiblemente también con ballenas yequeñas. Entre) las excepciones) están los tiburones mayores y las ballenas, así como las aves marinas y las nut{ias marinas, qum son cazadas pe{o no ingeridas. Detecta a sus yresas con el oílo y el olfato desde lejos, con la vista cuando está cerca y con la sensibilidad eléctrica en el último instante. ... (ver texto completo)