Pero no fue hasta este pasado 24 de Octubre cuando nos dio una grata sorpresa ya que su brillo aumentó espectacularmente pudiendo ser contemplado a simple vista, transformándo el oscuro y tenue cometa que orbitaba el Sol con un período de unos 7 años, en un cometa visible a simple vista que ya era rival de las estrellas más brillantes, con una magnitud 2 y situado en la constelación de Perseo.