En 1585 Bruno volvió a París, y viajó después a Marburgo, Wittenberg, Praga,
Helmstedt y Frankfurt, donde pudo arreglárselas para imprimir la mayor parte
de sus obras. Por invitación del noble veneciano, Giovanni Moncenigo, que se
erigió en su tutor y valedor privado, Bruno volvió a
Italia. En 1592, sin
embargo, Moncenigo denunció a Bruno ante la Inquisición que le acusó de
herejía. Fue llevado ante las autoridades
romanas y encarcelado durante más
de ocho años mientras se preparaba un proceso
... (ver texto completo)