El Celti, se sentaría en el primer banco de la
Iglesia y, me parece a mí que, se le olvidaría hasta de fumar, ¿a que sí? Me lo imagino, con ojos como platos, (platos achinaos, jajajaja, es broma, ¿en?), contemplando todo el
Altar Mayor y, al mismo tiempo, cagándose en las polillas y los ratones que se lo estaban comiendo. Y, hasta en el sacerdote, que RIP, que orgamizó ese sacrilegio. Si quería cosas antiguas, que se hubiese ido a una
tienda de
antigúedades, ¿verdad?. Pero, bueno, ésto es lo que
... (ver texto completo)