Siento no poder darle muchas explicaciones, son hechos sucedidos hace bastantes años, supongo yo, que sobre unos sesenta, por aquellas fechas, unas mozas, para celebrar alguna fiesta prepararon una merienda, con tarta incluida. Al parecer, alguien le robó dicha merienda. Lo que sí puedo asegurar es, que un cerdo que estaba plácidamente en su pocilga, fue el que degustó aquellos buenos manjares, entre fastidió y sosiego, del que se los daba a comer. Fastidió: prefería haberlo comido el, sosiego: habiendo ... (ver texto completo)