Sois encantadores los dos y, si me permitis, dos pozos de sabiduria...! Ahi esos maestros! Lo que hace falta es que los que vienen detras se os parezcan
Besos
Besos
Maite, gracias por el halago, pero tu no te puedes quejar con la sabiduría que tienes en la familia con tu padre. Para mi, es uno de los ejemplos de lo que son las raíces mineras de nuestro pueblo. ¡él si que sabe!. Los años hacen a la persona como el buen vino añejo... Un abrazo y Virginia te mando un beso ¡vale!