Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:

José y María, para registrarse, tuvieron que viajar hasta la aldea de Belén, que era el lugar en donde serian inscritos en el censo porque pertenecían a la casta judía del antiguo rey David.
María que estaba en avanzado estado de gestación y viajando con considerable cansancio y con fatiga llegaban hasta las cercanías de Belén rompió aguas y José que estaba nervioso, como no encontraba un lugar que fuese aparente para el parto, desesperado se metió con María dentro de un establo que había en la entrada de la aldea. Allí José la preparó una cama dentro de un pesebre y salió para preguntar a la gente que encontrase en la calle, en donde vivía la partera del pueblo para que esta la asistiera ... (ver texto completo)
En los días siguientes y algo después de la visita de María a la casa de Elizabet, un real decreto de Cesar Augusto ordenaba a los habitantes Judíos de la región para que todos ellos se inscribieran en los templos con el fin confeccionar un censo serio de la población que habitaba en la zona romana.
José y María, para registrarse, tuvieron que viajar hasta la aldea de Belén, que era el lugar en donde serian inscritos en el censo porque pertenecían a la casta judía del antiguo rey David.
Ninguna de las dos que se hallaban en cinta sabía que Elizabet tenía en su vientre al futuro camarada de Jesús, en sus encuentros en el Santuario Asenio del mar muerto. Y el nombre de Juan el Bautista es el que será y unciría con el bautismo del agua en el río Jordán al futuro Mesías que María llevaba en el vientre.
En los días siguientes y algo después de la visita de María a la casa de Elizabet, un real decreto de Cesar Augusto ordenaba a los habitantes Judíos de la región para que todos ellos se inscribieran en los templos con el fin confeccionar un censo serio de la población que habitaba en la zona romana.
Elizabet feliz al ver a María en su casa, clamando de alegría la dijo:
- ¡Bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito sea el fruto de tu vientre!, mí más preciada amiga.
-Escúchame querida, se que me estas ofreciendo el divino privilegió de recibir en mi propia casa a la que lleva dentro de su vientre al salvador de Israel.
-Yo también e sido favorecida por los espíritus del señor. Porque ahora llevo en mi vientre al hijo de mi esposo Zacarías, siendo como tú bien sabes una mujer estéril.
Ninguna de las dos que se hallaban en cinta sabía que Elizabet tenía en su vientre al futuro camarada de Jesús, en sus encuentros en el Santuario Asenio del mar muerto. Y el nombre de Juan el Bautista es el que será y unciría con el bautismo del agua en el río Jordán al futuro Mesías que María llevaba en el vientre.
Cuando por fin llegó y penetró en la casa, María se dio cuenta enseguida que su amiga Elizabet estaba como ella en buen estado de gestación.
Cuando al llegó hasta la casa de su amiga María la dice el habitual saludo de los judíos, el hijo que su amada amiga llevaba en el vientre, al sentir la voz de María que llevaba en su vientre al hijo del señor la criatura nonata dio un fuerte respingo en el seno de la madre.
Elizabet feliz al ver a María en su casa, clamando de alegría la dijo:
- ¡Bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito sea el fruto de tu vientre!, mí más preciada amiga.
-Escúchame querida, se que me estas ofreciendo el divino privilegió de recibir en mi propia casa a la que lleva dentro de su vientre al salvador de Israel.
-Yo también e sido favorecida por los espíritus del señor. Porque ahora llevo en mi vientre al hijo de mi esposo Zacarías, siendo como tú bien sabes una mujer estéril.
En tan áridos y difíciles caminos cualquier animal de montar no podría evitar los bruscos bandazos al caminar por trochas tan angostas que incomodaban a la grácil señora que se sentía algo mareada por el calor y por el difícil camino. María viajaba a Judá porque quería dar una grata sorpresa a su querida y buena amiga Elizabet, que era esposa de Zacarías el amigo de su marido José y para darla la primicia de la próxima llegada del hijo del señor que María llevaba en el vientre por la expresa voluntad ... (ver texto completo)
Cuando por fin llegó y penetró en la casa, María se dio cuenta enseguida que su amiga Elizabet estaba como ella en buen estado de gestación.
Cuando al llegó hasta la casa de su amiga María la dice el habitual saludo de los judíos, el hijo que su amada amiga llevaba en el vientre, al sentir la voz de María que llevaba en su vientre al hijo del señor la criatura nonata dio un fuerte respingo en el seno de la madre.
El grisáceo y resistente asno que montaba María, caminaba imperturbable y tenaz llevándola encima muy segura sin haber tropezado en ninguna de las incontables piedras, que por los estrechos caminos de cabras del enrevesado paisaje había.
En tan áridos y difíciles caminos cualquier animal de montar no podría evitar los bruscos bandazos al caminar por trochas tan angostas que incomodaban a la grácil señora que se sentía algo mareada por el calor y por el difícil camino. María viajaba a Judá porque quería dar una grata sorpresa a su querida y buena amiga Elizabet, que era esposa de Zacarías el amigo de su marido José y para darla la primicia de la próxima llegada del hijo del señor que María llevaba en el vientre por la expresa voluntad ... (ver texto completo)
La gestación.
El camino hasta llegar la casa de Zacarías era muy fatigoso para María, porque esa casa se encontraba en la serranía montañosa de la región de Judá y la distancia desde la aldea de Nazaret hasta llegar allí era bastante considerable para la mujer de José en su estado de gestación tan avanzado.
El grisáceo y resistente asno que montaba María, caminaba imperturbable y tenaz llevándola encima muy segura sin haber tropezado en ninguna de las incontables piedras, que por los estrechos caminos de cabras del enrevesado paisaje había.
Y con la simpleza habitual unió para siempre a los dos jóvenes en un especial ceremonial judío.
José juró ante el altar del señor, que los hijos que de María naciesen serían en el futuro los más fieles creyentes y unos excelentes judíos. Y juró también en el interior de su alma, que cuidaría al hijo de su creador con el mismo afán y con el mismo empeño que a sus propios hijos.
Los dos jóvenes llevaron con hermético secreto la gestación del hijo que llevaba María en su vientre, y de mutuo acuerdo ... (ver texto completo)
La gestación.
El camino hasta llegar la casa de Zacarías era muy fatigoso para María, porque esa casa se encontraba en la serranía montañosa de la región de Judá y la distancia desde la aldea de Nazaret hasta llegar allí era bastante considerable para la mujer de José en su estado de gestación tan avanzado.
El Rabino al ver el apasionamiento de asta relación accedió gustoso a la exigencia de la pareja, porque sabía que los dos tenían gran devoción a la Torá y a las reglas del templo.
Y con la simpleza habitual unió para siempre a los dos jóvenes en un especial ceremonial judío.
José juró ante el altar del señor, que los hijos que de María naciesen serían en el futuro los más fieles creyentes y unos excelentes judíos. Y juró también en el interior de su alma, que cuidaría al hijo de su creador con el mismo afán y con el mismo empeño que a sus propios hijos.
Los dos jóvenes llevaron con hermético secreto la gestación del hijo que llevaba María en su vientre, y de mutuo acuerdo ... (ver texto completo)
José al estar al corriente del extraordinario relato que le refirió su amada María, requirió la presencia inmediata del Rabino que ya estaba al corriente de su relación matrimonial y le rogó que le uniese con María en santo matrimonio.
El Rabino al ver el apasionamiento de asta relación accedió gustoso a la exigencia de la pareja, porque sabía que los dos tenían gran devoción a la Torá y a las reglas del templo.
Al encontrarse los dos frente a frente en el templo, José muy nervioso la relato el extraño sueño que el había tenido y la comento las palabras que le había dicho al oído el señor; anunciando que sería padre de un barón concebido por el espíritu santo y que el hijo que naciese del vientre de María se llamaría Jesús. Al escuchar la joven María las palabras de José, la hembra se ruborizó y bajando la mirada al suelo avergonzado le dijo a su amado José que ella también había recibido el anuncio del ... (ver texto completo)
José al estar al corriente del extraordinario relato que le refirió su amada María, requirió la presencia inmediata del Rabino que ya estaba al corriente de su relación matrimonial y le rogó que le uniese con María en santo matrimonio.
José cuando despertó de su profundo sueño parecía que estaba en el limbo, porque aún no se acababa de creer lo que en la larga noche le había sucedido. Porque creía con certeza lo que el Señor le había dicho y anunciado. Sin salir aún de su asombro se levantó y sin probar bocado alguno se encamino al templo, que era el lugar en donde su amada María prestaba sus servicios al señor.
Al encontrarse los dos frente a frente en el templo, José muy nervioso la relato el extraño sueño que el había tenido y la comento las palabras que le había dicho al oído el señor; anunciando que sería padre de un barón concebido por el espíritu santo y que el hijo que naciese del vientre de María se llamaría Jesús. Al escuchar la joven María las palabras de José, la hembra se ruborizó y bajando la mirada al suelo avergonzado le dijo a su amado José que ella también había recibido el anuncio del ... (ver texto completo)
-El puede tomar mi cuerpo para que la voluntad del creador se cumpla dentro de mí.
José cuando despertó de su profundo sueño parecía que estaba en el limbo, porque aún no se acababa de creer lo que en la larga noche le había sucedido. Porque creía con certeza lo que el Señor le había dicho y anunciado. Sin salir aún de su asombro se levantó y sin probar bocado alguno se encamino al templo, que era el lugar en donde su amada María prestaba sus servicios al señor.
María aunque se hallaba dormida profundamente desde lo recóndito de su inanimado ser le dijo a los Nefelin:
-El puede tomar mi cuerpo para que la voluntad del creador se cumpla dentro de mí.
-María, futura esposa de José, tienes desde el día de hoy metido en el vientre la semilla del hijo del creador. Esta noche tu as sido concebido por obra y la gracia del espíritu santo y ahora llevas en tus entrañas la semilla del padre de Israel. Únete al casto José sin temor María, que él te protegerá de todos tus enemigos como te protegeremos nosotros los Arcángeles del Cielo. Porque lo que ahora llevas en el vientre es una parte del señor y por ello serás para siempre bendita entre las hembras ... (ver texto completo)
María aunque se hallaba dormida profundamente desde lo recóndito de su inanimado ser le dijo a los Nefelin:
Mientras eso le sucedía al casto José, en el templo donde residía María otro Nefelin la inseminaba en el útero el semen divino de Jesús. La inseminación divina se realizó de noche por un experto después de dormir a la mujer y cuando estuvo preparada la injertaron el semen para que floreciese el Arcángel Jesús dentro de ella y después la dijeron en el oído estas palabras:
-María, futura esposa de José, tienes desde el día de hoy metido en el vientre la semilla del hijo del creador. Esta noche tu as sido concebido por obra y la gracia del espíritu santo y ahora llevas en tus entrañas la semilla del padre de Israel. Únete al casto José sin temor María, que él te protegerá de todos tus enemigos como te protegeremos nosotros los Arcángeles del Cielo. Porque lo que ahora llevas en el vientre es una parte del señor y por ello serás para siempre bendita entre las hembras ... (ver texto completo)
-José hijo de David, no tengas miedo de llevar a tu futura esposa María a tu casa contigo aún cuando halla sido engendrada por el espíritu santo, porque el hijo que tu amada María tiene en el vientre es el hijo del creador que salvará a Israel. Y cuando su tiempo de gestación llegue a florecer, María dará a luz un hijo varón al que pondrás de nombre Jesús.
Mientras eso le sucedía al casto José, en el templo donde residía María otro Nefelin la inseminaba en el útero el semen divino de Jesús. La inseminación divina se realizó de noche por un experto después de dormir a la mujer y cuando estuvo preparada la injertaron el semen para que floreciese el Arcángel Jesús dentro de ella y después la dijeron en el oído estas palabras:
Además José cumplía siempre con el Sabat, como buen judío, y daba todos los sábados al templo del creador una corta pero muy sacrificada aportación de denarios de su más que escasa economía.
Cuando después de la cansina práctica diaria de su oficio de ebanista, el bueno de José se quedó pro-fundamente dormido, un Nefelin entró en su casa y acercándose al oído dijo estas palabras:
-José hijo de David, no tengas miedo de llevar a tu futura esposa María a tu casa contigo aún cuando halla sido engendrada por el espíritu santo, porque el hijo que tu amada María tiene en el vientre es el hijo del creador que salvará a Israel. Y cuando su tiempo de gestación llegue a florecer, María dará a luz un hijo varón al que pondrás de nombre Jesús.
Los Nefelin habían merodeado todo el día en torno a la casa de José para averiguar la mejor forma de abordarle y ahora ya sabían que este carpintero de Nazaret no frecuentaba jamás después del trabajo las tabernas ni las casas de las mujeres públicas de la aldea porque el hombre elegido minuciosamente como esposo de la casta mujer que llevaría a Jesús en el vientre era por la fe y por la vida ordenada un ser casto y puro.
Además José cumplía siempre con el Sabat, como buen judío, y daba todos los sábados al templo del creador una corta pero muy sacrificada aportación de denarios de su más que escasa economía.
Cuando después de la cansina práctica diaria de su oficio de ebanista, el bueno de José se quedó pro-fundamente dormido, un Nefelin entró en su casa y acercándose al oído dijo estas palabras:
Jesús informó a Luzbel de las buenas maneras de un buen hombre que era carpintero, que se llamaba José y amaba intensamente a una mujer muy joven que estaba al servicio del templo en Jerusalén, que era aún virgen y se llamada María.
Y reparando Luzbel y Jesús, en la sublime manera de comportarse José con María, resolvieron tomar ese camino para implantar al Arcángel Jesús entre los hombres.
Los Nefelin habían merodeado todo el día en torno a la casa de José para averiguar la mejor forma de abordarle y ahora ya sabían que este carpintero de Nazaret no frecuentaba jamás después del trabajo las tabernas ni las casas de las mujeres públicas de la aldea porque el hombre elegido minuciosamente como esposo de la casta mujer que llevaría a Jesús en el vientre era por la fe y por la vida ordenada un ser casto y puro.
Su ruego y plegaria llego a los oídos del Nefelin que se hallaba más cercano y éste se lo comunico a la base para que Jesús tuviese conocimiento de ese hecho, porque el estaba preparando su venida a la tierra para auxiliar al pueblo judío.
Jesús informó a Luzbel de las buenas maneras de un buen hombre que era carpintero, que se llamaba José y amaba intensamente a una mujer muy joven que estaba al servicio del templo en Jerusalén, que era aún virgen y se llamada María.
Y reparando Luzbel y Jesús, en la sublime manera de comportarse José con María, resolvieron tomar ese camino para implantar al Arcángel Jesús entre los hombres.
Esta noche José soñó ayudado por el señor, que su amada María se hallaba junto al lecho, durmiendo muy apretada contra el fuerte cuerpo de su amado esposo.
Cuando muy de mañana José despertó. La soledad del lecho le produjo un intenso dolor en su alma y se lamentó ante el señor con tristeza de su intensa soledad.
Su ruego y plegaria llego a los oídos del Nefelin que se hallaba más cercano y éste se lo comunico a la base para que Jesús tuviese conocimiento de ese hecho, porque el estaba preparando su venida a la tierra para auxiliar al pueblo judío.
José cenó con buen apetito puré de trigo con trozos de una gallina del corral, todo ello acompañado de pan ácimo y de agua fresca de su pozo. Después de cenar se recostó cansado sobre los cojines del le-cho y piadosamente agradeció al creador su buena suerte. Al instante el bueno de José se quedo en un soplo, profundamente dormido por la fatiga.
Esta noche José soñó ayudado por el señor, que su amada María se hallaba junto al lecho, durmiendo muy apretada contra el fuerte cuerpo de su amado esposo.
Cuando muy de mañana José despertó. La soledad del lecho le produjo un intenso dolor en su alma y se lamentó ante el señor con tristeza de su intensa soledad.
Cuando llegó a su casa en Nazaret ato al burro y después de darle una buena ración de paja se lavó el cuerpo manchado por el polvo del camino en el pozo y después de cambiarse la túnica y encender una lámpara de grasa de camello, preparó la frugal cena de todos los días.
José cenó con buen apetito puré de trigo con trozos de una gallina del corral, todo ello acompañado de pan ácimo y de agua fresca de su pozo. Después de cenar se recostó cansado sobre los cojines del le-cho y piadosamente agradeció al creador su buena suerte. Al instante el bueno de José se quedo en un soplo, profundamente dormido por la fatiga.
José deseaba casarse con ella y para conseguirlo había hablado con el Rabino que se hallaba a cargo de María, que era aprendiz de vestal en un templo de la cercana capital judía.
Como solo les quedaba fijar la fecha de la boda, el camino a su casa con este agradable pensamiento fue más placentero y más corto que otras veces. Y el bueno de José ante el feliz futuro que le espera-ba entonó un canto de agradecimiento al creador.
Cuando llegó a su casa en Nazaret ato al burro y después de darle una buena ración de paja se lavó el cuerpo manchado por el polvo del camino en el pozo y después de cambiarse la túnica y encender una lámpara de grasa de camello, preparó la frugal cena de todos los días.
Un día cualquiera mientras volvía a su casa con las riendas de su inseparable borrico en la mano, José pensaba en lo que estaría haciendo en estos instan-tes su amada María. Una mujer tímida y recatada que él deseaba esposar ansiosamente, desde que la vio un día en un templo de Jerusalén.
José deseaba casarse con ella y para conseguirlo había hablado con el Rabino que se hallaba a cargo de María, que era aprendiz de vestal en un templo de la cercana capital judía.
Como solo les quedaba fijar la fecha de la boda, el camino a su casa con este agradable pensamiento fue más placentero y más corto que otras veces. Y el bueno de José ante el feliz futuro que le espera-ba entonó un canto de agradecimiento al creador.
José a pesar de sus muchas penurias, era envidiado en su pueblo, por esa gente que no ven con buenos ojos la prosperidad en el esfuerzo personal, debido a una eterna plaga que tienen los hombres y que se suele llamar, envidia.
Un día cualquiera mientras volvía a su casa con las riendas de su inseparable borrico en la mano, José pensaba en lo que estaría haciendo en estos instan-tes su amada María. Una mujer tímida y recatada que él deseaba esposar ansiosamente, desde que la vio un día en un templo de Jerusalén.
La casa en donde vivía y trabajaba José estaba en la zona de Galilea y la había construido con mucho sacrificio. Con sus propias manos el había hecho las paredes de barro y también todo lo demás. Y a pesar del esfuerzo personal que el había tributado para terminar su casa. José se sentía muy orgulloso pensando que en la casa vivirían los futuros hijos de su mujer amada, que se llamaba María y allí los dos vivirían felices y contentos toda su vida.
José a pesar de sus muchas penurias, era envidiado en su pueblo, por esa gente que no ven con buenos ojos la prosperidad en el esfuerzo personal, debido a una eterna plaga que tienen los hombres y que se suele llamar, envidia.
José se llamaba y aunque era el mejor artesano de Nazaret, se lamentaba todos los días con verdadera resignación de lo mal pagado que estaba el esfor-zado trabajo de hacer, casas, muebles, puertas y las ventanas de madera para las gentes de su pueblo y la comarca.
Tenía que trabajar de sol a sol para poder disponer de algún denario después de comer para la compra de materiales y poder sobrevivir. Porque la labor del artesano de la madera no estaba valorada como ella debería de estar en la aldea ... (ver texto completo)
La casa en donde vivía y trabajaba José estaba en la zona de Galilea y la había construido con mucho sacrificio. Con sus propias manos el había hecho las paredes de barro y también todo lo demás. Y a pesar del esfuerzo personal que el había tributado para terminar su casa. José se sentía muy orgulloso pensando que en la casa vivirían los futuros hijos de su mujer amada, que se llamaba María y allí los dos vivirían felices y contentos toda su vida.
El carpintero de Nazaret.
José que vivía desde siempre en la pequeña aldea de Nazaret se hallaba muy atareado en el pequeño taller que tenía detrás de la pequeña casa blanca de adobe que solo habitaba.
El carpintero dejo de cepillar el tablón cansado por la fatigosa ocupación de cortar los anchos troncos de madera para después ensamblarlos con la forma y la disposición necesaria para hacer muebles.
José se llamaba y aunque era el mejor artesano de Nazaret, se lamentaba todos los días con verdadera resignación de lo mal pagado que estaba el esfor-zado trabajo de hacer, casas, muebles, puertas y las ventanas de madera para las gentes de su pueblo y la comarca.
Tenía que trabajar de sol a sol para poder disponer de algún denario después de comer para la compra de materiales y poder sobrevivir. Porque la labor del artesano de la madera no estaba valorada como ella debería de estar en la aldea ... (ver texto completo)
Y por la excelente labor realizada felicitó a todo el equipo con verdadero entusiasmo.
Aprobado por el consejo supremo de la ciudad, la ejecución del proyecto para el nacimiento humano del Arcángel llamado Jesús. Se puso de inmediato en camino con el apoyo de Luzbel, que dio a Jesús carta blanca para todo lo que la misión necesitase.
El Arcángel Jesús envió de avanzadilla a la tierra a los Nefelin, para iniciar la búsqueda de una madre Hebrea, para que portase en el vientre al enviado del creador ... (ver texto completo)
El carpintero de Nazaret.
José que vivía desde siempre en la pequeña aldea de Nazaret se hallaba muy atareado en el pequeño taller que tenía detrás de la pequeña casa blanca de adobe que solo habitaba.
El carpintero dejo de cepillar el tablón cansado por la fatigosa ocupación de cortar los anchos troncos de madera para después ensamblarlos con la forma y la disposición necesaria para hacer muebles.
Jesús elaboro un extenso informe para Luzbel con los pasos que iban a realizar, hasta el momento del traslado molecular de Jesús al vientre virgen de la mujer escogida. Una vez en el interior de la mujer el cuerpo de Jesús se desarrollaría de forma natural durante nueve meses, en la humana gestación para entrar en el mundo del hombre en un parto normal.
Luzbel aprobó de inmediato la excelente estrategia de su embajador terrestre, para entrar en la tierra a través de los órganos reproductores de ... (ver texto completo)
Y por la excelente labor realizada felicitó a todo el equipo con verdadero entusiasmo.
Aprobado por el consejo supremo de la ciudad, la ejecución del proyecto para el nacimiento humano del Arcángel llamado Jesús. Se puso de inmediato en camino con el apoyo de Luzbel, que dio a Jesús carta blanca para todo lo que la misión necesitase.
El Arcángel Jesús envió de avanzadilla a la tierra a los Nefelin, para iniciar la búsqueda de una madre Hebrea, para que portase en el vientre al enviado del creador ... (ver texto completo)
El equipo formado por el candidato a ser el Mesías al que llamaremos Jesús, se enfrasco seriamente en preparar la difícil tarea que les había encomendado Luzbel. Como las técnicas para mezclar lo divino y lo humano estaban superadas, sólo quedaba por hacer el escoger el día, la hora y a la mujer idónea.
Jesús elaboro un extenso informe para Luzbel con los pasos que iban a realizar, hasta el momento del traslado molecular de Jesús al vientre virgen de la mujer escogida. Una vez en el interior de la mujer el cuerpo de Jesús se desarrollaría de forma natural durante nueve meses, en la humana gestación para entrar en el mundo del hombre en un parto normal.
Luzbel aprobó de inmediato la excelente estrategia de su embajador terrestre, para entrar en la tierra a través de los órganos reproductores de ... (ver texto completo)
También le dijo, que los problemas técnicos que se derivasen del nacimiento carnal, se resolverían en el gabinete de trabajo de la base submarina que los Arcángeles y el mismo controlarían personalmente y contaba también con el apoyo técnico y físico de los Nefelin.
El equipo formado por el candidato a ser el Mesías al que llamaremos Jesús, se enfrasco seriamente en preparar la difícil tarea que les había encomendado Luzbel. Como las técnicas para mezclar lo divino y lo humano estaban superadas, sólo quedaba por hacer el escoger el día, la hora y a la mujer idónea.
A la respuesta afirmativa del especialista Luzbel le dijo, que la manera más directa para formar parte de la familia humana era penetrar en ese mundo a través del vientre de mujer hebrea más bien pobre. Y que ella tuviese a un hombre justo y honrado al lado para ayudarla y para protegerla.
También le dijo, que los problemas técnicos que se derivasen del nacimiento carnal, se resolverían en el gabinete de trabajo de la base submarina que los Arcángeles y el mismo controlarían personalmente y contaba también con el apoyo técnico y físico de los Nefelin.
Cuando se presentó el Arcángel especialista que es el que tenía que realizar el cometido en Judea ante Luzbel, éste le pregunto si estaba en la disposición de sacrificar su divinidad eterna en la misión.
A la respuesta afirmativa del especialista Luzbel le dijo, que la manera más directa para formar parte de la familia humana era penetrar en ese mundo a través del vientre de mujer hebrea más bien pobre. Y que ella tuviese a un hombre justo y honrado al lado para ayudarla y para protegerla.
Y por eso Luzbel tomaba la decisión de preparar la sorpresa del enviado del creador.
Cuando se presentó el Arcángel especialista que es el que tenía que realizar el cometido en Judea ante Luzbel, éste le pregunto si estaba en la disposición de sacrificar su divinidad eterna en la misión.
Como este desorden de las ofrendas al creador era producido por los Rabinos y por los Fariseos que se quedaban para su disfrute personal con todas las ofrendas que el pueblo llevaba para mayor gloria del templo del señor. Y también por los abusos de poder de los Rabinos que se ponían de acuerdo con los Romanos para explotar y someter al pueblo a la rapiña con total descaro, y quedarse con el oro del tabernáculo.
Y por eso Luzbel tomaba la decisión de preparar la sorpresa del enviado del creador.
La prueba del salvador.
Luzbel que no se hallaba satisfecho por las muchas corruptelas de los dirigentes religiosos del pueblo, se reunió con sus consejeros en la base submarina, y después de aclarar con ellos la deficiente gestión de los Rabinos en el tabernáculo con la carencia de los buenos sacrificios en la mesa del propiciatorio. Decidieron enviar hasta tierra seca a un Arcángel, para que con su ejemplo y sus palabras, propiciara la vuelta del orden divino y original del templo.
Como este desorden de las ofrendas al creador era producido por los Rabinos y por los Fariseos que se quedaban para su disfrute personal con todas las ofrendas que el pueblo llevaba para mayor gloria del templo del señor. Y también por los abusos de poder de los Rabinos que se ponían de acuerdo con los Romanos para explotar y someter al pueblo a la rapiña con total descaro, y quedarse con el oro del tabernáculo.
El libro genético de los Arcángeles.
Hijo de David.
Hijo de Abrahán.
Abrahán engendró a Isaac,
Isaac engendró a Jacob,
Jacob engendró a Judá,
Judá engendró Peres,
Peres engendró a Jesrón,
Jesrón engendró a Ram,
Ram engendró a Aminadab, ... (ver texto completo)
La prueba del salvador.
Luzbel que no se hallaba satisfecho por las muchas corruptelas de los dirigentes religiosos del pueblo, se reunió con sus consejeros en la base submarina, y después de aclarar con ellos la deficiente gestión de los Rabinos en el tabernáculo con la carencia de los buenos sacrificios en la mesa del propiciatorio. Decidieron enviar hasta tierra seca a un Arcángel, para que con su ejemplo y sus palabras, propiciara la vuelta del orden divino y original del templo.
El Supremo y Satán.
Él Supremo explica a Satán:
-Luzbel antes de revelarse contra mí, explicó a los Arcángeles el proceso que deberían de utilizar para la creación del hombre a la misma semejanza de el mismo y, era también, para que la especie humana les proporcionase la luz que ellos necesitaban.
Entonces ellos aleccionados por Luzbel, que era el mejor experto para la creación del género humano, copiaron los rasgos del hombre con la figura de los divinos seres eternos y cada uno de estos técnicos ... (ver texto completo)
El libro genético de los Arcángeles.
Hijo de David.
Hijo de Abrahán.
Abrahán engendró a Isaac,
Isaac engendró a Jacob,
Jacob engendró a Judá,
Judá engendró Peres,
Peres engendró a Jesrón,
Jesrón engendró a Ram,
Ram engendró a Aminadab,
Aminadab engendró a Nasón,
Nasón engendró a Salmón,
Salmón engendró a Booz,
Booz engendró a Obed,
Obed engendró a Jese,
Jese engendró a David,
David engendró a Salomón,
Salomón engendró a Roboam,
Roboam engendró a Abias,
Abias engendró a Asá,
Asá engendró a Josafat,
Josafat engendró a Joram,
Joram engendró a Uziás,
Uziás engendro a Joatan,
Joatan engendró a Acaz,
Acaz engendró a Exequias,
Exequias engendró a Manases,
Manases engendró a Amón,
Amón engendro a Josias,
Josias engendro a Jeconias,
Jeconias engendró a Sealtiel,
Sealtiel engendró a Zorobabel,
Zorobabel engendró a Abiud,
Abiud engendró a Aliaquín,
Aliaquín engendró a Azor,
Azor engendró a Sadoc,
Sadoc engendró a Aquín,
Aquín engendró a Eliud,
Eliud engendró a Aleazar,
Aleazar engendró a Matan,
Matan engendró a Jacob,
Jacob engendró a José,
José y María engendraron a Jesús de Nazaret, el que fue llamado Cristo.
Nuevo Testamento ... (ver texto completo)
Buenos días a todos desde Torrelavega
buenos días desde bilbao con frió y agua saludos cortes......... garbiñe
Como el tabernáculo era desmontable, los días que paraba la larga caravana la marcha, lo tenían que montar todo de nuevo. Y para esta ardua labor se especializaron los mejores y más fuertes hombres del pueblo Hebreo.
Resulto fatigoso al inició, pero pronto la rutina y el hacer siempre la misma tarea acostumbró a todos los porteadores que terminaban montándolo todo con los ojos cerrados.
Sólo el transporte del arca y el sumo cuidado para que nadie de la comitiva la tocase era la función de Moisés, ... (ver texto completo)
El Supremo y Satán.
Él Supremo explica a Satán:
-Luzbel antes de revelarse contra mí, explicó a los Arcángeles el proceso que deberían de utilizar para la creación del hombre a la misma semejanza de el mismo y, era también, para que la especie humana les proporcionase la luz que ellos necesitaban.
Entonces ellos aleccionados por Luzbel, que era el mejor experto para la creación del género humano, copiaron los rasgos del hombre con la figura de los divinos seres eternos y cada uno de estos técnicos divinos tomó un rasgo físico que se correspondía a la figura exacta de Luzbel.
Entonces crearon en los laboratorios y a partir de un primate orgánico a un hombre perfecto al que le dieron de nombre Adán.
Antes los creadores Arcángeles tuvieron que hacer en laboratorios secretos los órganos que necesitaba la especie humana:
El primero creó un alma de hueso.
El segundo creó un alma de tendón.
El tercero creó un alma de carne,
El cuarto creó un alma de médula.
El quinto creó un alma de sangre.
El sexto creó un alma de piel.
El séptimo creó un alma de párpado.
La gran masa de expertos científicos especialistas, recibió las siete sustancias y comenzaron a crear al hombre:
El primero creó la cabeza.
El segundo creó el cerebro.
El tercero creó los ojos.
El cuarto creó las orejas.
El quinto creó la nariz.
El sexto creó los labios y los dientes.
El séptimo creó la cara y los sentimientos.
El todopoderoso dios del imperio, al observar que Satán no comprendía sus palabras, guardo silencio por la enorme estupidez de su principal servidor, y se marcho de su presencia.
Más adelante tendría la ocasión y la oportunidad para producir el fin del hombre, y emplearía para ello sus más sofisticadas armas.
Ahora dejaba a Satán sólo en el Universo, con el encargo de que Luzbel y todos sus Arcángeles no pudiesen escapar hacía el Universo infinito.
Después de los siglos pasados desde el comienzo de la rebelión de los Arcángeles, aún seguían en la ardua tarea de eliminar a los creadores de vida.
Y jamás el imperio cejaría en su inmortal empeño. ... (ver texto completo)
Luzbel y sus divinos seres estaban a salvo dentro de la tierra gracias al sacrificio de Israel.
Como el tabernáculo era desmontable, los días que paraba la larga caravana la marcha, lo tenían que montar todo de nuevo. Y para esta ardua labor se especializaron los mejores y más fuertes hombres del pueblo Hebreo.
Resulto fatigoso al inició, pero pronto la rutina y el hacer siempre la misma tarea acostumbró a todos los porteadores que terminaban montándolo todo con los ojos cerrados.
Sólo el transporte del arca y el sumo cuidado para que nadie de la comitiva la tocase era la función de Moisés, ... (ver texto completo)
Allí los laboratorios de los Arcángeles eran los que se encargaban de adaptar las proteínas de las frutas y de los tiernos animales y además eran los encar-gados de sintetizar en pequeñas dosis los alimentos para aliviar a los Arcángeles que necesitasen estas proteínas de origen orgánico.
Luzbel y sus divinos seres estaban a salvo dentro de la tierra gracias al sacrificio de Israel.
La simbiosis entre el arca y la nube que ocultaba la nave que estaba siempre sobre el pueblo judío con los Nefelin a bordo es sincronizaba a la perfección. Porque cuando la mesa se hallaba aderezada ellos son que se encargan con el transporte molecular de llevar los alimentos hasta la ciudad submarina.
Allí los laboratorios de los Arcángeles eran los que se encargaban de adaptar las proteínas de las frutas y de los tiernos animales y además eran los encar-gados de sintetizar en pequeñas dosis los alimentos para aliviar a los Arcángeles que necesitasen estas proteínas de origen orgánico.
Una vez asada bien la carne era solo Moisés el que se encargaba de llevar estas viandas personalmente hasta la antesala en donde se hallaba depositada el arca. En esa antesala Moisés aderezaba la mesa del misorium, que estaba fundida de una sola pieza de oro firme, con los manteles, los platos y las copas de oro. Y era Moisés el que con el amor que por el señor tenía el que colocaba las ofrendas preparadas por los sacerdotes del tabernáculo en la antesala y después con mucho respeto y con toda solemnidad ... (ver texto completo)
La simbiosis entre el arca y la nube que ocultaba la nave que estaba siempre sobre el pueblo judío con los Nefelin a bordo es sincronizaba a la perfección. Porque cuando la mesa se hallaba aderezada ellos son que se encargan con el transporte molecular de llevar los alimentos hasta la ciudad submarina.
La simbiosis divina.
Aarón estaba atareado en trocear con el cuchillo de oro un tierno cordero mientras sus hijos colocaban trozos de carne de cordero lechal bien desangrada en la parrilla del tabernáculo para que el olor y el humo del sacrificio se elevase hacía el señor.
Una vez asada bien la carne era solo Moisés el que se encargaba de llevar estas viandas personalmente hasta la antesala en donde se hallaba depositada el arca. En esa antesala Moisés aderezaba la mesa del misorium, que estaba fundida de una sola pieza de oro firme, con los manteles, los platos y las copas de oro. Y era Moisés el que con el amor que por el señor tenía el que colocaba las ofrendas preparadas por los sacerdotes del tabernáculo en la antesala y después con mucho respeto y con toda solemnidad se retiraba de espaldas al señor. ... (ver texto completo)
Nadie respondió y todos en silencio abandonaron avergonzados la reunión sin decir palabra.
Por la mañana todos los artesanos tenían el oro y la plata que necesitaban para terminar la obra.
Los corazones de la usura judía se habían abierto y también sus arcones repletos de oro y de plata por que había funcionado la estrategia del palo y de la zanahoria para mayor gloria del creador.
La gloria del señor fue finalizada en pocos meses y cuando llegó el día de tan esperada inauguración, Moisés había ... (ver texto completo)
La simbiosis divina.
Aarón estaba atareado en trocear con el cuchillo de oro un tierno cordero mientras sus hijos colocaban trozos de carne de cordero lechal bien desangrada en la parrilla del tabernáculo para que el olor y el humo del sacrificio se elevase hacía el señor.