Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:

Blanco estuvo en medio de la tragedia y había salvado la vida por pura casualidad. Cuando la potente carga explotó debajo del coche del Caudillo, el viajaba en el vehiculo que iba en la cabeza de la caravana, observando las cunetas y la carretera, por si veían alguna señal que les hiciera sospechar que alguien había puesto alguna trampa explosiva en las cunetas.
Segundos más tarde cuando la potente explosión desinte-gró al coche blindado de Franco, Blanco se apeó enseguida observando las alturas y cuando vio en todo lo alto del farallón un destello metálico, rápido ordeno disparar al lugar señalando con el brazo a las alturas a la pasmada escolta y a la Guardia Civil, que no sabían lo que debían hacer.
El General Blanco, que estaba apunto de reventar, había llegado tarde al desfile por el atentado de San Sebastián, en el cual se involucró como responsable de su escolta.
Ahora se hallaba junto al doble del Caudillo, como Jefe de la Casa Militar de su Excelencia, mirando alucinado al falso General con asombroso pasmo y sorpresa. Porque sólo el Teniente General Blanco conocía la desgraciada muerte del Generalísimo en la carretera de San Sebastián.
Blanco estuvo en medio de la tragedia y había salvado la vida por pura casualidad. Cuando la potente carga explotó debajo del coche del Caudillo, el viajaba en el vehiculo que iba en la cabeza de la caravana, observando las cunetas y la carretera, por si veían alguna señal que les hiciera sospechar que alguien había puesto alguna trampa explosiva en las cunetas.
Paulino estaba encabronado por el largo desfile y tenía cansado los brazos de tanto saludar.
Cuando soldados abanderados de las unidades que desfilaban, pasaban por delante de la tribuna él les saludaba con el brazo en alto al estilo fascista.
El General Blanco, que estaba apunto de reventar, había llegado tarde al desfile por el atentado de San Sebastián, en el cual se involucró como responsable de su escolta.
Ahora se hallaba junto al doble del Caudillo, como Jefe de la Casa Militar de su Excelencia, mirando alucinado al falso General con asombroso pasmo y sorpresa. Porque sólo el Teniente General Blanco conocía la desgraciada muerte del Generalísimo en la carretera de San Sebastián.
Paulino llegó a Madrid desde Burgos, el día anterior por la tarde. Había salido la comitiva para Madrid cuando se terminó la abundante y apetitosa comilona que se había regalado y viajó dormido en el cómodo asiento del coche blindado.
Cuánto se despertó del sueño tranquilo y reposado, ya estaban llegando al Pardo; en donde una escolta motorizada les abrió el paso sin contemplaciones.
Paulino estaba encabronado por el largo desfile y tenía cansado los brazos de tanto saludar.
Cuando soldados abanderados de las unidades que desfilaban, pasaban por delante de la tribuna él les saludaba con el brazo en alto al estilo fascista.
Con ese tradicional acto que se celebraba todos los años, después de la humillante derrota republicana en la Guerra Civil, conmemoraba el régimen el día de su alzamiento en contra de la República que fue votada por la mayoría del pueblo español.
Paulino llegó a Madrid desde Burgos, el día anterior por la tarde. Había salido la comitiva para Madrid cuando se terminó la abundante y apetitosa comilona que se había regalado y viajó dormido en el cómodo asiento del coche blindado.
Cuánto se despertó del sueño tranquilo y reposado, ya estaban llegando al Pardo; en donde una escolta motorizada les abrió el paso sin contemplaciones.
MADRID 18 DE JULIO 1948.
Críspulo el falso Caudillo estaba en tan señalado día en la tribuna principal con todos los Ministros del Gobierno de la Nación.
Los miembros del cuerpo diplomático acreditados en España y otros mandos militares y civiles de la Nación, presenciaban el tradicional y multitudinario desfile de la victoria.
Con ese tradicional acto que se celebraba todos los años, después de la humillante derrota republicana en la Guerra Civil, conmemoraba el régimen el día de su alzamiento en contra de la República que fue votada por la mayoría del pueblo español.
Cuando comenzaba el amanecer del día siguiente y des-pués de desayunar, los guerrilleros se alejaban de la montaña por la vertiente francesa de la Cordillera Pirenaica, metidos como habían llegado dentro de la caja secreta del camión que los llevó.
MADRID 18 DE JULIO 1948.
Críspulo el falso Caudillo estaba en tan señalado día en la tribuna principal con todos los Ministros del Gobierno de la Nación.
Los miembros del cuerpo diplomático acreditados en España y otros mandos militares y civiles de la Nación, presenciaban el tradicional y multitudinario desfile de la victoria.
Buenos días ya estoy de vuelta
me alegro un buen fin de semana. garbiñe
Buenos días a todos los de todos los foros de España
Vuelvo a la tarea después de haber tenido un percance en el ordenador, e tenido que formatearlo y meter otra vez todo de nuevo, pero ya estoy listo para volver a dar la batalla al teclado.
El Hombre de la Rosa
Críspulo Cortés Cortés
buenos días cortes me alegro, los ordenadores son como nosotros que estropean un abrazo y que pases un buen día. garbiñe
Después reponer las fuerzas con una comida bien caliente y abundante, estos experimentados maquís se durmieron contentos con la conciencia sosegada y tranquila.
Cuando comenzaba el amanecer del día siguiente y des-pués de desayunar, los guerrilleros se alejaban de la montaña por la vertiente francesa de la Cordillera Pirenaica, metidos como habían llegado dentro de la caja secreta del camión que los llevó.
El guía como no podía volver a España, en esas difíciles condiciones de acoso, se quedó en la casa de su enlace en la parte Francesa a la espera de que llegaran días algo más tranquilos y los cinco anarquistas como estaban can-sados se quedaron a reposar de la tensión acumulada y la fatiga.
Después reponer las fuerzas con una comida bien caliente y abundante, estos experimentados maquís se durmieron contentos con la conciencia sosegada y tranquila.
Después de una larga fatigosa caminata, los guerrilleros del grupo de anarquistas, pasaron sin mayores problemas la línea fronteriza y penetraron felices y contentos en territorio Francés.
El guía como no podía volver a España, en esas difíciles condiciones de acoso, se quedó en la casa de su enlace en la parte Francesa a la espera de que llegaran días algo más tranquilos y los cinco anarquistas como estaban can-sados se quedaron a reposar de la tensión acumulada y la fatiga.
Roberto y sus hombres para su seguridad colocan al caminar por los angostos y estrechos senderos de montaña, trampas explosivas, para así ralentizar el hostigamiento de las tropas enemigas que podrían seguirles y atacarles.
Después de una larga fatigosa caminata, los guerrilleros del grupo de anarquistas, pasaron sin mayores problemas la línea fronteriza y penetraron felices y contentos en territorio Francés.
Cuando al fin le localizaron, después de una larga marcha por la montaña, el contrabandista les puso al corriente, de que por todas las zonas del paso a Francia, había patrullas fuertemente armadas de la Guardia Civil y tropas del Ejército.
Roberto y sus hombres para su seguridad colocan al caminar por los angostos y estrechos senderos de montaña, trampas explosivas, para así ralentizar el hostigamiento de las tropas enemigas que podrían seguirles y atacarles.
Roberto y sus hombres después de haber ejecutado tan perfecto atentado contra el Caudillo, despejaron rápidamente el lugar.
La frontera no estaba lejana, pero antes deberían de contactar en el punto de apoyo que ya habían establecido de antemano, en donde esperaba el guía que los tenía que pasar a Francia por las altas montañas de los Pirineos.
Cuando al fin le localizaron, después de una larga marcha por la montaña, el contrabandista les puso al corriente, de que por todas las zonas del paso a Francia, había patrullas fuertemente armadas de la Guardia Civil y tropas del Ejército.
El coche que llevaba lo había arrojado al mar por los acantilados de la costa que estaban próximos al Santuario en donde estaba alojado.
Roberto y sus hombres después de haber ejecutado tan perfecto atentado contra el Caudillo, despejaron rápidamente el lugar.
La frontera no estaba lejana, pero antes deberían de contactar en el punto de apoyo que ya habían establecido de antemano, en donde esperaba el guía que los tenía que pasar a Francia por las altas montañas de los Pirineos.
Esa misma noche Marcos durmió en Zumaya dentro del Santuario de la Virgen de Loyola, en donde el mañoso maquís se identificaba como Franciscano del Monasterio Suizo de Saint Gallen, que se encontraba de paso en una devota peregrinación a Santiago de Compostela.
El coche que llevaba lo había arrojado al mar por los acantilados de la costa que estaban próximos al Santuario en donde estaba alojado.
La explosión que siguió dejó esparcidos por todas partes, en pequeños trozos, el rifle y todo el resto de material. Pero él ya estaba lo bastante lejos para librarse de la metralla que rebotaba entre las rocas por todas partes.
Cuando se montó en el coche y enfiló la carretera a San Sebastián aún se escuchaban los continuados ecos de la infinidad de disparos en la zigzagueante carretera.
Esa misma noche Marcos durmió en Zumaya dentro del Santuario de la Virgen de Loyola, en donde el mañoso maquís se identificaba como Franciscano del Monasterio Suizo de Saint Gallen, que se encontraba de paso en una devota peregrinación a Santiago de Compostela.
Marcos abandonó rápido el lugar, dejando en el suelo y activada una bomba de mano en medio de su equipo y salió corriendo antes de que explotase.
La explosión que siguió dejó esparcidos por todas partes, en pequeños trozos, el rifle y todo el resto de material. Pero él ya estaba lo bastante lejos para librarse de la metralla que rebotaba entre las rocas por todas partes.
Cuando se montó en el coche y enfiló la carretera a San Sebastián aún se escuchaban los continuados ecos de la infinidad de disparos en la zigzagueante carretera.
Marcos nervioso y contento había visto desde su posición privilegiada la tremenda explosión y el caos posterior, y como no había disparado aún su rifle apuntó al Capitán y despacio apretó el gatillo y le abatió.
Después fríamente, busco con su mira telescópica otro objetivo, pero desistió al ver a los guardias que subían apresurados hacía las alturas disparando sin cesar.
Marcos abandonó rápido el lugar, dejando en el suelo y activada una bomba de mano en medio de su equipo y salió corriendo antes de que explotase.
Solamente el Capitán de línea reaccionó, disparando por la inercia y la sorpresa a las altas rocas de la montaña.
Marcos nervioso y contento había visto desde su posición privilegiada la tremenda explosión y el caos posterior, y como no había disparado aún su rifle apuntó al Capitán y despacio apretó el gatillo y le abatió.
Después fríamente, busco con su mira telescópica otro objetivo, pero desistió al ver a los guardias que subían apresurados hacía las alturas disparando sin cesar.
Cuando todo terminó y el silencio se recortaba con un cuchillo, otras dos poderosas explosiones volaban la entrada y salida del largo desfiladero, dejando a los escoltas y a la Guardia Civil aislados entre el enorme caos de los muertos y heridos.
Solamente el Capitán de línea reaccionó, disparando por la inercia y la sorpresa a las altas rocas de la montaña.
El coche del dictador se desintegró dentro de una enorme bola de fuego roja que salió de la carretera hacía arriba junto con los restos de los coches y de las motos de los escoltas.
El pesado coche blindado subió hacia el firmamento con el Caudillo dentro; mientras llovían los restos metálicos que rodaban hacía abajo por la inclinada pen-diente hacía el río.
Cuando todo terminó y el silencio se recortaba con un cuchillo, otras dos poderosas explosiones volaban la entrada y salida del largo desfiladero, dejando a los escoltas y a la Guardia Civil aislados entre el enorme caos de los muertos y heridos.
Al instante una potente y seca explosión resonó entre las paredes del estrecho y serpenteante desfiladero, estremeciendo e iluminando las paredes rocosas con una refulgente llamarada roja que siguió al terrible estampido.
El coche del dictador se desintegró dentro de una enorme bola de fuego roja que salió de la carretera hacía arriba junto con los restos de los coches y de las motos de los escoltas.
El pesado coche blindado subió hacia el firmamento con el Caudillo dentro; mientras llovían los restos metálicos que rodaban hacía abajo por la inclinada pen-diente hacía el río.
El coche blindado del Caudillo que circulaba entre medió de tan larga columna, frenaba la marcha en las curvas y Roberto que estaba observando desde lo alto de la carretera con sus prismáticos, localizó de inmediato el pesado coche de Franco y cuando la parte delantera del vehículo entro en la cerrada curva donde estaba colocada la carga explosiva, hizo una señal con la mano.
Entonces Ismael, que era el encargado de accionar el disparador, apretó con fuerza la palanca del generador eléctrico.
Al instante una potente y seca explosión resonó entre las paredes del estrecho y serpenteante desfiladero, estremeciendo e iluminando las paredes rocosas con una refulgente llamarada roja que siguió al terrible estampido.
La Guardia Civil al ver los numerosos coches de la comitiva se puso firmes y presentaban las armas al paso de la larga caravana.
El coche blindado del Caudillo que circulaba entre medió de tan larga columna, frenaba la marcha en las curvas y Roberto que estaba observando desde lo alto de la carretera con sus prismáticos, localizó de inmediato el pesado coche de Franco y cuando la parte delantera del vehículo entro en la cerrada curva donde estaba colocada la carga explosiva, hizo una señal con la mano.
Entonces Ismael, que era el encargado de accionar el disparador, apretó con fuerza la palanca del generador eléctrico.
No había hecho más que llegar al campamento, cuando las avanzadillas de motoristas del convoy del Caudillo entraban por las primeras curvas de la carretera.
La Guardia Civil al ver los numerosos coches de la comitiva se puso firmes y presentaban las armas al paso de la larga caravana.
Roberto dio un fuerte abrazo al hermano, le deseó suerte, y marchó para reunirse con sus camaradas porque quería notificarles cuanto antes todo lo que le había sucedido con su hermano Marcos.
No había hecho más que llegar al campamento, cuando las avanzadillas de motoristas del convoy del Caudillo entraban por las primeras curvas de la carretera.
Decidieron que si la explosión de la bomba puesta en la carretera fallaba, Marcos con su preciso rifle de precisión retomaba la operación, en el caso que la carga de explosivos por cualquier motivo no explotaba en el momento adecuado.
El podía desde las rocas eliminar al dictador de una vez por todas.
Roberto dio un fuerte abrazo al hermano, le deseó suerte, y marchó para reunirse con sus camaradas porque quería notificarles cuanto antes todo lo que le había sucedido con su hermano Marcos.
CARRETERA DE SAN SEBASTIÁN, 1948
Los hermanos Godoy después de estudiar las órdenes que tenía cada uno y los acontecimientos posteriores, decidieron con gran criterio, que cada uno de los dos debía de actuar con la sensatez propia de la conveniencia común.
Decidieron que si la explosión de la bomba puesta en la carretera fallaba, Marcos con su preciso rifle de precisión retomaba la operación, en el caso que la carga de explosivos por cualquier motivo no explotaba en el momento adecuado.
El podía desde las rocas eliminar al dictador de una vez por todas.
Nada perdía Franco y menos perdía el Régimen, si todos los testigos oculares que podían confirmar la existencia real del doble de Franco desaparecían misteriosamente uno a uno de la faz de la Tierra.
CARRETERA DE SAN SEBASTIÁN, 1948
Los hermanos Godoy después de estudiar las órdenes que tenía cada uno y los acontecimientos posteriores, decidieron con gran criterio, que cada uno de los dos debía de actuar con la sensatez propia de la conveniencia común.
Dos caminos tenían los generales que habían asistido a la secreta conferencia en la Capitanía de Burgos, el primero callar y otorgarle al Caudillo su total confianza silenciando la existencia del doble en el futuro, y el segundo camino que ellos tenían para poder sobrevivir en un Régimen como el de Franco, era cerrar las bocas para siempre, porque de lo contrario todos podían ser eliminados.
Nada perdía Franco y menos perdía el Régimen, si todos los testigos oculares que podían confirmar la existencia real del doble de Franco desaparecían misteriosamente uno a uno de la faz de la Tierra.
España estera estaba librada de atentados directos contra Franco, al tener un sustituto carnal y exacto para las ceremonias oficiales.
Dos caminos tenían los generales que habían asistido a la secreta conferencia en la Capitanía de Burgos, el primero callar y otorgarle al Caudillo su total confianza silenciando la existencia del doble en el futuro, y el segundo camino que ellos tenían para poder sobrevivir en un Régimen como el de Franco, era cerrar las bocas para siempre, porque de lo contrario todos podían ser eliminados.
Algunos le preguntaban después de la reunión al General Blanco, quien era en realidad el doble del Caudillo.
Pero el les convenció de que era mucho mejor para todos no saberlo porque la identidad del doble del Caudillo era un secreto de Estado y por ello era la mejor afirmación del Régimen y del Caudillo.
España estera estaba librada de atentados directos contra Franco, al tener un sustituto carnal y exacto para las ceremonias oficiales.
El silencio de la sala se podía cortar con un cuchillo entre los generales y tuvo que pasar un tiempo entes que los que estaban en la sala consiguieran reaccionar por todo lo que allí habían visto.
Algunos le preguntaban después de la reunión al General Blanco, quien era en realidad el doble del Caudillo.
Pero el les convenció de que era mucho mejor para todos no saberlo porque la identidad del doble del Caudillo era un secreto de Estado y por ello era la mejor afirmación del Régimen y del Caudillo.
_ Y de lo que se haya dicho ó hayan visto ustedes aquí esta noche, están obligados por el juramento que todos habéis hecho de mantenerlo en total secreto; porque es fundamental para la salvaguarda de nuestra patria, y de vuestro deber militar.
_ ¡Arriba España!
El silencio de la sala se podía cortar con un cuchillo entre los generales y tuvo que pasar un tiempo entes que los que estaban en la sala consiguieran reaccionar por todo lo que allí habían visto.
_ Cada uno de ustedes responderá con su vida de la información que tienen en esa documentación.
_ Y de lo que se haya dicho ó hayan visto ustedes aquí esta noche, están obligados por el juramento que todos habéis hecho de mantenerlo en total secreto; porque es fundamental para la salvaguarda de nuestra patria, y de vuestro deber militar.
_ ¡Arriba España!
_ Como mí doble es bueno para poder salvaguardar mí personalidad y mí Régimen. Ustedes preparen las tropas para la contrarrestar la invasión roja, de acuerdo con las indicaciones precisas que cada uno tiene en la carpeta azul.
_ Cada uno de ustedes responderá con su vida de la información que tienen en esa documentación.
_ Como habéis observado mis queridos generales, la patria y nuestro régimen están asegurados.
Nadie excepto el jefe de mis servicios de seguridad sabrá jamás si el que está presente en cada ceremonia o en cada acto oficial es el verdadero Caudillo o el doble.
_ Como mí doble es bueno para poder salvaguardar mí personalidad y mí Régimen. Ustedes preparen las tropas para la contrarrestar la invasión roja, de acuerdo con las indicaciones precisas que cada uno tiene en la carpeta azul.
_ Con la sagacidad demostrada ante todos vosotros, el doble del Caudillo mañana emprenderá mí viaje de vacaciones a San Sebastián.
El viajará con las mismas medidas de seguridad que sí fuese yó el que viaje en el coche oficial.
_ Como habéis observado mis queridos generales, la patria y nuestro régimen están asegurados.
Nadie excepto el jefe de mis servicios de seguridad sabrá jamás si el que está presente en cada ceremonia o en cada acto oficial es el verdadero Caudillo o el doble.
_ Ese falso Caudillo ha representado al personaje mió con eficacia y con la naturalidad de un profesional.
_ Con la sagacidad demostrada ante todos vosotros, el doble del Caudillo mañana emprenderá mí viaje de vacaciones a San Sebastián.
El viajará con las mismas medidas de seguridad que sí fuese yó el que viaje en el coche oficial.
_ Todos vosotros sabéis ahora que hay un doble de mi propia persona representando el papel con éxito delante de todos vosotros.
_ Ese falso Caudillo ha representado al personaje mió con eficacia y con la naturalidad de un profesional.
El Franco que entró se sentó en la butaca que antes ocu-paba el Caudillo, el cual desapareció silencioso por la misma puerta por donde había penetrado el segundo.
El Caudillo entrante se dirigió a todos los allí presentes con los mismos gestos y la misma tonalidad:
_ ¡Mis fieles camaradas!
_ Hoy habéis conocido el más importante secreto de la historia de nuestra nueva España.
_ Todos vosotros sabéis ahora que hay un doble de mi propia persona representando el papel con éxito delante de todos vosotros.
Eran los dos tan exactamente iguales que los Generales presentes se levantaron titubeando de quien de entre los dos era el autentico Generalísimo.
El Franco que entró se sentó en la butaca que antes ocu-paba el Caudillo, el cual desapareció silencioso por la misma puerta por donde había penetrado el segundo.
El Caudillo entrante se dirigió a todos los allí presentes con los mismos gestos y la misma tonalidad:
_ ¡Mis fieles camaradas!
_ Hoy habéis conocido el más importante secreto de la historia de nuestra nueva España.
_ No había terminado de hablar cuando por la puerta de los aposentos que se abrió de repente de par en par, los generales vieron asombrados como aparecía por el dintel de esta puerta otro Caudillo que entraba en el salón con marcialidad natural.
Eran los dos tan exactamente iguales que los Generales presentes se levantaron titubeando de quien de entre los dos era el autentico Generalísimo.
_ Todos me veis y sabéis por ello que yo estoy hoy aquí con vosotros. Pero estar muy atentos a lo que pueda pasar cuando salga otro Caudillo igual por la misma puerta por la que antes penetre yo.
_ No había terminado de hablar cuando por la puerta de los aposentos que se abrió de repente de par en par, los generales vieron asombrados como aparecía por el dintel de esta puerta otro Caudillo que entraba en el salón con marcialidad natural.
Y ante el total asombró de los allí presentes, dijo:
_ La salvaguardia de la patria tiene que situarse muy por encima de cualquier otra necesidad camaradas.
_ Como vosotros sois mis hombres de confianza voy a desvelaros un secreto de Estado.
_ Todos me veis y sabéis por ello que yo estoy hoy aquí con vosotros. Pero estar muy atentos a lo que pueda pasar cuando salga otro Caudillo igual por la misma puerta por la que antes penetre yo.
_ ¡No! Le respondió el Caudillo y continuó:
_ La programación del viaje se desarrollará como estaba previsto en el protocolo diario y solamente se cambian las personas.
_ ¡Yo estaré en dos sitios al mismo tiempo!
Y ante el total asombró de los allí presentes, dijo:
_ La salvaguardia de la patria tiene que situarse muy por encima de cualquier otra necesidad camaradas.
_ Como vosotros sois mis hombres de confianza voy a desvelaros un secreto de Estado.
_ El general Blanco, como era el responsable de la esco-lta del Generalísimo, y se hallaba siempre presente en las reuniones de Franco, levantó la mano y pidió la palabra.
Cuando Franco asintió, este le preguntó:
_ ¿Generalísimo debemos suspender el viaje de mañana a San Sebastián?
_ ¡No! Le respondió el Caudillo y continuó:
_ La programación del viaje se desarrollará como estaba previsto en el protocolo diario y solamente se cambian las personas.
_ ¡Yo estaré en dos sitios al mismo tiempo!
_ Camaradas generales antes de terminar la reunión, si alguno de vosotros desea añadir alguna cosa que hable.
_ El general Blanco, como era el responsable de la esco-lta del Generalísimo, y se hallaba siempre presente en las reuniones de Franco, levantó la mano y pidió la palabra.
Cuando Franco asintió, este le preguntó:
_ ¿Generalísimo debemos suspender el viaje de mañana a San Sebastián?