Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:

Un sutil desagravio se preparaba ante la injusticia carnal del hombre. Y eso fue la divina promesa que juro realizar ante Cristo Jacques de Moley, antes de ser quemado vivo en una hoguera por el rey Felipe el Hermoso y por el Papa. Quisieron apoderarse de los bienes que atesoraba el Temple y no recogieron nada más que la abundante sangre de los asesinatos canallescos de casi todos los templarios de Europa.
Algunos se salvaron y se refugiaron en la cordillera cantábrica y que después se disiparon ... (ver texto completo)
Ellos, los que sobrevivieron a un holocausto hecho por unos canallas traidores a Cristo, predicaron con un imperioso silencio terrenal, con el voto eterno, y con la perpetua fidelidad del caballero templario en la tierra cristiana.
El vecino parque de M. Barquín, segregaba verdor y felicidad; y Campo Corona paseando entre el olor a hierba y el fresco verdor del paisaje, le agradeció a Cristo el sostén que acordaba al Temple.
Un sutil desagravio se preparaba ante la injusticia carnal del hombre. Y eso fue la divina promesa que juro realizar ante Cristo Jacques de Moley, antes de ser quemado vivo en una hoguera por el rey Felipe el Hermoso y por el Papa. Quisieron apoderarse de los bienes que atesoraba el Temple y no recogieron nada más que la abundante sangre de los asesinatos canallescos de casi todos los templarios de Europa.
Algunos se salvaron y se refugiaron en la cordillera cantábrica y que después se disiparon ... (ver texto completo)
Cuando Campo Corona, salía del recinto, en donde se atareaba con la piedra filosofal secreta Marañón. La bóveda celeste sobre Torrelavega no presagiaba los trágicos acontecimientos que estaban preparan-do al Temple, los inquisidores de Castilla.
El vecino parque de M. Barquín, segregaba verdor y felicidad; y Campo Corona paseando entre el olor a hierba y el fresco verdor del paisaje, le agradeció a Cristo el sostén que acordaba al Temple.
-Ten mucha prudencia, sobre todo con alguna clave que encontraras más peligrosa porque tú bien sabes que los templarios esperaremos con impaciencia lo que sea necesario, hasta el resultado final.
Cuando Campo Corona, salía del recinto, en donde se atareaba con la piedra filosofal secreta Marañón. La bóveda celeste sobre Torrelavega no presagiaba los trágicos acontecimientos que estaban preparan-do al Temple, los inquisidores de Castilla.
- ¿Para cuándo estará limpia y dispuesta la caja?
Le requirió Corona.
- ¡Dame dos días!
- ¡Esplendido querido amigo!...
-Aunque ya sabes que deberás de llevar en máximo secreto el significado final de las inscripciones que hay grabadas el cofre, hasta que nuestros hermanos del Temple en Europa indiquen que debemos hacer con el enigmático cofre.
-Ten mucha prudencia, sobre todo con alguna clave que encontraras más peligrosa porque tú bien sabes que los templarios esperaremos con impaciencia lo que sea necesario, hasta el resultado final.
-Es la primera noticia que tengo.
Dijo sumisamente el experto barbero, y continuó:
Deja que limpie bien el cofre de los muchos orines que tiene y después hablamos si quieres de la clave para poder descifrar la Octava Profecía.
- ¿Para cuándo estará limpia y dispuesta la caja?
Le requirió Corona.
- ¡Dame dos días!
- ¡Esplendido querido amigo!...
-Aunque ya sabes que deberás de llevar en máximo secreto el significado final de las inscripciones que hay grabadas el cofre, hasta que nuestros hermanos del Temple en Europa indiquen que debemos hacer con el enigmático cofre.
- ¡Pero querido amigo!...
Reflexiono Corona y continuó:
- ¿No te han dicho que el Arca de Dios se evaporo en la ceremonia secreta que se celebró en el bosque de las Ardenas Belgas?
Dijo Corona, bastante atónito por el oscurantismo de Marañón.
-Es la primera noticia que tengo.
Dijo sumisamente el experto barbero, y continuó:
Deja que limpie bien el cofre de los muchos orines que tiene y después hablamos si quieres de la clave para poder descifrar la Octava Profecía.
Marañón mirándole de soslayo le dijo:
-Creo que se trata de la clave secreta para encontrar el Arca de la Alianza, un objeto que se halla oculto en el lugar más inverosímil y más misterioso de la Tierra desde hace muchos siglos.
- ¡Pero querido amigo!...
Reflexiono Corona y continuó:
- ¿No te han dicho que el Arca de Dios se evaporo en la ceremonia secreta que se celebró en el bosque de las Ardenas Belgas?
Dijo Corona, bastante atónito por el oscurantismo de Marañón.
Corona, muy sorprendido por la severa afirmación de Marañón, dejo a un lado todos sus pensamientos privados y vio a la caja de hierro con ojos algo más críticos que anteriormente; y entonces le pregunta a Marañón que es lo que había querido decir.
- ¿Que significa la Octava Profecía?
Marañón mirándole de soslayo le dijo:
-Creo que se trata de la clave secreta para encontrar el Arca de la Alianza, un objeto que se halla oculto en el lugar más inverosímil y más misterioso de la Tierra desde hace muchos siglos.
- ¡Santo Dios…que maligna maldad puede crear tan aberrante error…es una clave para poder encontrar la Octava Profecía!
Corona, muy sorprendido por la severa afirmación de Marañón, dejo a un lado todos sus pensamientos privados y vio a la caja de hierro con ojos algo más críticos que anteriormente; y entonces le pregunta a Marañón que es lo que había querido decir.
- ¿Que significa la Octava Profecía?
Cuando Marañón vio por primera vez el cofre que le había llevado personalmente Campo Corona, su aguda mirada, algo sobrecogida, se dirigió hacía el Maestre y clamó al aire de la mañana:
- ¡Santo Dios…que maligna maldad puede crear tan aberrante error…es una clave para poder encontrar la Octava Profecía!
La demanda no le extrañó en absoluto al veterano rapabarbas de oficio, porque sabía que los demás compañeros del Temple le agradecerían con creces las largas horas de dedicación que toda tarea suya requería.
Cuando Marañón vio por primera vez el cofre que le había llevado personalmente Campo Corona, su aguda mirada, algo sobrecogida, se dirigió hacía el Maestre y clamó al aire de la mañana:
Marañón que era el especialista para restauraciones de la Orden del Temple, estaba como casi todos los días en el parque de Barquín de Torrelavega, dando un paseo a Lola y Quique, cuando le llegó un aviso del gobernador de los caballeros templarios Campo Corona, rogándole que si tenía a bien, restaurase el cofre de hierro encontrado por Tano, dentro de una balsa en la mar cuando pescaba.
La demanda no le extrañó en absoluto al veterano rapabarbas de oficio, porque sabía que los demás compañeros del Temple le agradecerían con creces las largas horas de dedicación que toda tarea suya requería.
Obscuros deseos tenia Victoriano de alejarse con la caja de la influencia que Campo Corona tiene sobre los demás miembros de la Mesa Redonda y estaba bastante arrepentido por haberla entregado al Gran Maestre del Temple y a los compañeros del Centro Andaluz.
Marañón que era el especialista para restauraciones de la Orden del Temple, estaba como casi todos los días en el parque de Barquín de Torrelavega, dando un paseo a Lola y Quique, cuando le llegó un aviso del gobernador de los caballeros templarios Campo Corona, rogándole que si tenía a bien, restaurase el cofre de hierro encontrado por Tano, dentro de una balsa en la mar cuando pescaba.
Victoriano Iglesias que era el artífice y propietario del descubrimiento de tan insólito objeto en el mar, se relamía de contento ante la gran expectación que la miserable y oxidada caja tenía para todos.
Obscuros deseos tenia Victoriano de alejarse con la caja de la influencia que Campo Corona tiene sobre los demás miembros de la Mesa Redonda y estaba bastante arrepentido por haberla entregado al Gran Maestre del Temple y a los compañeros del Centro Andaluz.
6
Todos miraban y remiraban, dando vueltas en torno al sorprendente y oxidado cofre de hierro.
Victoriano Iglesias que era el artífice y propietario del descubrimiento de tan insólito objeto en el mar, se relamía de contento ante la gran expectación que la miserable y oxidada caja tenía para todos.
La almadía que flotaba eternamente, a la espera de una mano piadosa que recoja el fruto inmaculado de Jehová, arrastra su mortal contenido a la luz de la sabiduría humana que esperaba pacientemente leer el preciado manuscrito de Alexis.
6
Todos miraban y remiraban, dando vueltas en torno al sorprendente y oxidado cofre de hierro.
Los blanquecinos restos del piadoso monje Alexis, fueron devorados lentamente por los cangrejos que habitaban la pequeña balsa.
La almadía que flotaba eternamente, a la espera de una mano piadosa que recoja el fruto inmaculado de Jehová, arrastra su mortal contenido a la luz de la sabiduría humana que esperaba pacientemente leer el preciado manuscrito de Alexis.
Quién lograse recoger del mar, el vestigio sagrado, estaría tomando con sus propias manos, la esencia para saborear la inmortalidad del hombre.
Los blanquecinos restos del piadoso monje Alexis, fueron devorados lentamente por los cangrejos que habitaban la pequeña balsa.
El conocimiento que el ser humano había recogido en su imaginación a través de su vida, se irradiaba al albur de las brisas marinas que arrastraban una simple y destartalada balsa.
Quién lograse recoger del mar, el vestigio sagrado, estaría tomando con sus propias manos, la esencia para saborear la inmortalidad del hombre.
Toda la historia del hombre se estaba encadenando sin pausa, ni respiro alguno.
Unas fuertes argollas de hierro, se adherían unas a las otras con mesura y sabia prudencia, esperando a la argolla próxima, con la sutil paciencia de los divinos inmortales.
El conocimiento que el ser humano había recogido en su imaginación a través de su vida, se irradiaba al albur de las brisas marinas que arrastraban una simple y destartalada balsa.
Algunos días más tarde, la placidez de la mar, y la llegada de la muerte, envolvieron al fiel Alexis con su aliento Terminal.
Alexis se extinguía por el hambre y la sed el día 24 de diciembre de 1050.
Era un día preponderante para el hijo de Jehová, al nacer en una humilde aldea de Belén.
Toda la historia del hombre se estaba encadenando sin pausa, ni respiro alguno.
Unas fuertes argollas de hierro, se adherían unas a las otras con mesura y sabia prudencia, esperando a la argolla próxima, con la sutil paciencia de los divinos inmortales.
Muchas horas habían transcurrido desde el instante del naufragio y Alexis deliraba deshidratado por el hambre y por la terrible sed que padecía. Había en el alma profunda que tenía el corazón del hermano Benedictino, una señal de horror que paralizaba la muerte física de su torturado cuerpo, hasta que un impulso irrefrenable de escribir, dirigió sus manos a la pluma y a la tinta que había dentro de la bolsa, que había salvado del naufragio, y temblándole las manos escribió algo sobre un pedazo de ... (ver texto completo)
Algunos días más tarde, la placidez de la mar, y la llegada de la muerte, envolvieron al fiel Alexis con su aliento Terminal.
Alexis se extinguía por el hambre y la sed el día 24 de diciembre de 1050.
Era un día preponderante para el hijo de Jehová, al nacer en una humilde aldea de Belén.
Cuando se serenó la mar, y pasó la terrible galerna, Alexis yacía exhausto sobre la pobre cubierta de la balsa con el valioso cofre de hierro apretado contra el pecho, como si tratase de impedir que alguien le lograse arrebatar.
Muchas horas habían transcurrido desde el instante del naufragio y Alexis deliraba deshidratado por el hambre y por la terrible sed que padecía. Había en el alma profunda que tenía el corazón del hermano Benedictino, una señal de horror que paralizaba la muerte física de su torturado cuerpo, hasta que un impulso irrefrenable de escribir, dirigió sus manos a la pluma y a la tinta que había dentro de la bolsa, que había salvado del naufragio, y temblándole las manos escribió algo sobre un pedazo de ... (ver texto completo)
Nadie, excepto Alexis, que se asió a una balsa que flotaba en torno al lugar del naufragio, se amparó de la gran fuerza de los elementos desencadenados sobre el esbelto velero hundido.
Cuando se serenó la mar, y pasó la terrible galerna, Alexis yacía exhausto sobre la pobre cubierta de la balsa con el valioso cofre de hierro apretado contra el pecho, como si tratase de impedir que alguien le lograse arrebatar.
La embarcación que tomó la comitiva de Alexis en el puerto de San Vicente de la Barquera para viajar por mar a Nápoles, fue la causa para que el barco de vela naufragase en la poderosa tormenta que le sobrevino de repente al mar Cantábrico.
Nadie, excepto Alexis, que se asió a una balsa que flotaba en torno al lugar del naufragio, se amparó de la gran fuerza de los elementos desencadenados sobre el esbelto velero hundido.
Liébana fue anteriormente la sede donde la Iglesia romana depositara el sagrado Arca de Dios. Y los caballeros del Temple fueron en su día los autores materiales del transporte y la ubicación secreta del Arca, con la maternal Alianza de Dios en el Sinaí.
Ahora el instrumento material que recordaba todas las maneras posibles para recuperar el Arca, había desaparecido junto con el cofre y con el productor material de las claves secretas.
La pretensión de llegar a Roma cuanto antes, es la motivación ... (ver texto completo)
La embarcación que tomó la comitiva de Alexis en el puerto de San Vicente de la Barquera para viajar por mar a Nápoles, fue la causa para que el barco de vela naufragase en la poderosa tormenta que le sobrevino de repente al mar Cantábrico.
El secreto del Arca de Jehová, volvía a estar oculto en algún lugar del planeta, y sólo Alexis conocía el sitio donde estaba oculta la prueba de su existencia en la Tierra, porque el libro y el cofre que contenía toda la información sobre la lugar exacto en donde estaba la sacrosanta sustancia divina que depositó Jehová en Moisés, había desaparecido con Alexis.
Liébana fue anteriormente la sede donde la Iglesia romana depositara el sagrado Arca de Dios. Y los caballeros del Temple fueron en su día los autores materiales del transporte y la ubicación secreta del Arca, con la maternal Alianza de Dios en el Sinaí.
Ahora el instrumento material que recordaba todas las maneras posibles para recuperar el Arca, había desaparecido junto con el cofre y con el productor material de las claves secretas.
La pretensión de llegar a Roma cuanto antes, es la motivación ... (ver texto completo)
El Santo Padre aún espera al cofre que guardaba el misterioso libro miniado.
Alexis el gran experto en las escrituras bíblicas jamás llegará a su destino, ni tampoco regresara de vuelta al Monasterio del cual salió un frío día de invierno.
El secreto del Arca de Jehová, volvía a estar oculto en algún lugar del planeta, y sólo Alexis conocía el sitio donde estaba oculta la prueba de su existencia en la Tierra, porque el libro y el cofre que contenía toda la información sobre la lugar exacto en donde estaba la sacrosanta sustancia divina que depositó Jehová en Moisés, había desaparecido con Alexis.
Alexis partió precipitadamente del monasterio, una fría mañana del mes de diciembre del año sagrado de 1050 con el incomprensible cofre, con una larga reata de mulas cargadas de provisiones para poder hacer el largo camino hasta Roma.
El Santo Padre aún espera al cofre que guardaba el misterioso libro miniado.
Alexis el gran experto en las escrituras bíblicas jamás llegará a su destino, ni tampoco regresara de vuelta al Monasterio del cual salió un frío día de invierno.
El Papa y la Iglesia estaban a punto de rematar el enigma más impenetrable de la cristiandad.
La particularidad del compendio sagrado se volvía un sutilísimo misterio que se afianza al insondable secreto que contenía este pequeño cofre de hierro grabado y abrillantado.
Alexis partió precipitadamente del monasterio, una fría mañana del mes de diciembre del año sagrado de 1050 con el incomprensible cofre, con una larga reata de mulas cargadas de provisiones para poder hacer el largo camino hasta Roma.
Cuando Auspicio se la entrega, Dimitrius agradecido por la excelente labor del herrero, le da el parabién efusivamente y raudo, se va con pasos apresurados para entregarle la caja a Alexis en la biblioteca.
El Papa y la Iglesia estaban a punto de rematar el enigma más impenetrable de la cristiandad.
La particularidad del compendio sagrado se volvía un sutilísimo misterio que se afianza al insondable secreto que contenía este pequeño cofre de hierro grabado y abrillantado.
Cuando el experto Auspicio finalizó de pulimentar debidamente toda la superficie del misterioso cofre de hierro abrillantado, el Abad Dimitrius esperaba impaciente ante la puerta de la Herrería, la entrega de la delicada caja.
Cuando Auspicio se la entrega, Dimitrius agradecido por la excelente labor del herrero, le da el parabién efusivamente y raudo, se va con pasos apresurados para entregarle la caja a Alexis en la biblioteca.
Auspicio, cumplía las órdenes del Prior a rajatabla, y no se molesta en adivinar el significado de todos los trabajos que le ordenaba el Abad.
Cuando el experto Auspicio finalizó de pulimentar debidamente toda la superficie del misterioso cofre de hierro abrillantado, el Abad Dimitrius esperaba impaciente ante la puerta de la Herrería, la entrega de la delicada caja.
Las otras inscripciones en los lados de la caja, son más peliagudas y más difíciles de interpretar, para un herrero y humilde monje Benedictino.
Auspicio, cumplía las órdenes del Prior a rajatabla, y no se molesta en adivinar el significado de todos los trabajos que le ordenaba el Abad.
El bosquejo de estos grabados laterales y de la tapa refulgente de hierro pulido es del archivero Alexis. Los herméticos y extraños jeroglíficos son grabados, sobre las cuatro caras y sobre la tapa rematada por un Ángel con las alas extendidas y simbolizan, el amparo angelical a las almas perdidas para la fe cristiana.
Las otras inscripciones en los lados de la caja, son más peliagudas y más difíciles de interpretar, para un herrero y humilde monje Benedictino.
5
Auspicio, batía el hierro candente sobre el yunque, sin dar ningún respiro a la mano que empuñaba el pesado martillo. El trozo de hierro estaba cogiendo los perfiles acariciados por el herrero para preparar la plancha lateral del arca que le había encargado el Abad Dimitrius.
El brillante cofre de hierro labrado, mide una vara en la cara frontal y media vara cuadrada en los dos laterales.
El bosquejo de estos grabados laterales y de la tapa refulgente de hierro pulido es del archivero Alexis. Los herméticos y extraños jeroglíficos son grabados, sobre las cuatro caras y sobre la tapa rematada por un Ángel con las alas extendidas y simbolizan, el amparo angelical a las almas perdidas para la fe cristiana.
Los asistentes a esta reunión eran los más duchos y experimentados especialistas que poseía el maestre Campo Corona.
Se reunieron en torno a la Sagrada Mesa Redonda del Temple, los trece caballeros que se asentaban en un espacioso salón de una planta baja, que tiene la vieja casona de la familia de los Vega, hecha de piedra de sillería, ribeteada toda ella de adornos singulares y extraños a los legos.
5
Auspicio, batía el hierro candente sobre el yunque, sin dar ningún respiro a la mano que empuñaba el pesado martillo. El trozo de hierro estaba cogiendo los perfiles acariciados por el herrero para preparar la plancha lateral del arca que le había encargado el Abad Dimitrius.
El brillante cofre de hierro labrado, mide una vara en la cara frontal y media vara cuadrada en los dos laterales.
Enseguida convocó una reunión secreta de los más afines y leales, entre los hermanos de la orden, que el Temple tenía en la comunidad.
Sobre las seis de la tarde de ese mismo día, el gran círculo secreto templario se convocó en el baluarte hermético de la orden.
Los asistentes a esta reunión eran los más duchos y experimentados especialistas que poseía el maestre Campo Corona.
Se reunieron en torno a la Sagrada Mesa Redonda del Temple, los trece caballeros que se asentaban en un espacioso salón de una planta baja, que tiene la vieja casona de la familia de los Vega, hecha de piedra de sillería, ribeteada toda ella de adornos singulares y extraños a los legos.
Nuestro templario aunque sorprendido por la carta, reaccionó al instante y dada la escritura secreta y lo extraordinario del mensaje, enseguida Corona lo desclasifico, para poder dar la rápida y expeditiva solución que el delicado problema del incidente le planteaba.
Enseguida convocó una reunión secreta de los más afines y leales, entre los hermanos de la orden, que el Temple tenía en la comunidad.
Sobre las seis de la tarde de ese mismo día, el gran círculo secreto templario se convocó en el baluarte hermético de la orden.
Campo Corona recibió en el transcurrir de la tarde de verano, (era el día quince de julio) la contraseña que le anuncia el peligro y otros anómalos eventos. Sucesos que habían acaecido en una impenetrable franja de la cordillera cantábrica, (sita en la mitad de la zona norte de España) y como esta zona se hallaba bajo su autoridad, Corona tenía que poner en marcha los mecanismos habituales y todos los dispositivos de defensa establecidos de antemano.
Nuestro templario aunque sorprendido por la carta, reaccionó al instante y dada la escritura secreta y lo extraordinario del mensaje, enseguida Corona lo desclasifico, para poder dar la rápida y expeditiva solución que el delicado problema del incidente le planteaba.
Pequeña metrópoli erigida entorno a un fortín, con la forma de una atalaya que había en el Valle. Una torre en donde coexistían las familias de los García Laso. Una extensa y enfermiza planicie pantanosa en donde se situó al pasar del tiempo una pequeña y prospera ciudad.
Urbe situada en la medianía del mar Cantábrico, entre las montañas de la cordillera llamada Picos de Europa.
Campo Corona recibió en el transcurrir de la tarde de verano, (era el día quince de julio) la contraseña que le anuncia el peligro y otros anómalos eventos. Sucesos que habían acaecido en una impenetrable franja de la cordillera cantábrica, (sita en la mitad de la zona norte de España) y como esta zona se hallaba bajo su autoridad, Corona tenía que poner en marcha los mecanismos habituales y todos los dispositivos de defensa establecidos de antemano.
Ese extraordinario y hermético personaje, es el que representaba al Gran Maestre General del Temple mundial y nuestro hombre vivía en la industriosa y pequeña ciudad de Torrelavega, sita en la comunidad autónoma de Cantabria y ubicada en una hermosa mies de la familia de los Vega.
Pequeña metrópoli erigida entorno a un fortín, con la forma de una atalaya que había en el Valle. Una torre en donde coexistían las familias de los García Laso. Una extensa y enfermiza planicie pantanosa en donde se situó al pasar del tiempo una pequeña y prospera ciudad.
Urbe situada en la medianía del mar Cantábrico, entre las montañas de la cordillera llamada Picos de Europa.
Corona, a pesar de ser un hombretón fuerte y alto, es sensible, cómo templario alguno haya conocido jamás; y como era fuerte por naturaleza, aportada al temple seguridad y bienestar.
A pesar de tener un recio corpachón, Corona tenía la clara y sincera sutileza que tienen los hombres de disciplinada mirada.
Corona poseía la gracia y la hidalguía de gozar del más tierno corazón con su propia gente, y también para los perspicaces enemigos, que eran miembros del distinguido parlamento vaticano; que ... (ver texto completo)
Ese extraordinario y hermético personaje, es el que representaba al Gran Maestre General del Temple mundial y nuestro hombre vivía en la industriosa y pequeña ciudad de Torrelavega, sita en la comunidad autónoma de Cantabria y ubicada en una hermosa mies de la familia de los Vega.
4
El veterano, honrado y justiciero templario Campo Corona, al que apodaban sus más fieles seguidores el “asalariado de Cristo”, era reputado en su vida, como el más honorable y el más digno de todos los templarios que quedaban en España.
Corona, a pesar de ser un hombretón fuerte y alto, es sensible, cómo templario alguno haya conocido jamás; y como era fuerte por naturaleza, aportada al temple seguridad y bienestar.
A pesar de tener un recio corpachón, Corona tenía la clara y sincera sutileza que tienen los hombres de disciplinada mirada.
Corona poseía la gracia y la hidalguía de gozar del más tierno corazón con su propia gente, y también para los perspicaces enemigos, que eran miembros del distinguido parlamento vaticano; que ... (ver texto completo)
La decisión estaba tomada por la cúpula del temple en Torrelavega, el cofre de hierro se examinaría en la sede científica de los caballeros templarios de la ciudad, para averiguar el significado y el origen de los enigmáticos jeroglíficos grabados en las caras del cofre de hierro. Un signo significativo de algún misterio especial que los hombres son incapaces de aclarar ellos solos. Las esperanzas de ver nuestras vidas futuras, con mediana claridad, es la meta para alguna persona que es inquieta ... (ver texto completo)
4
El veterano, honrado y justiciero templario Campo Corona, al que apodaban sus más fieles seguidores el “asalariado de Cristo”, era reputado en su vida, como el más honorable y el más digno de todos los templarios que quedaban en España.
La inesperada arribada al Centro Cultural Andaluz de Torrelavega de Victoriano y de su oxidado cofre de hierro, fue el motivo que provocó esta temprana tertulia de los caballeros de la Mesa Redonda.
La decisión estaba tomada por la cúpula del temple en Torrelavega, el cofre de hierro se examinaría en la sede científica de los caballeros templarios de la ciudad, para averiguar el significado y el origen de los enigmáticos jeroglíficos grabados en las caras del cofre de hierro. Un signo significativo de algún misterio especial que los hombres son incapaces de aclarar ellos solos. Las esperanzas de ver nuestras vidas futuras, con mediana claridad, es la meta para alguna persona que es inquieta ... (ver texto completo)
Cuando el diligente tabernero del centro les sirvió el habitual y cuadrado frasco, que solía contener un excelente caldo de la andaluza población de Jerez, las copas de los compañeros que estaban presentes se alzaron en un brindis ceremonial de la Orden del Temple y entonces el Gran Maestre Campo Corona declaró abierta la sesión especial.
La inesperada arribada al Centro Cultural Andaluz de Torrelavega de Victoriano y de su oxidado cofre de hierro, fue el motivo que provocó esta temprana tertulia de los caballeros de la Mesa Redonda.
Cómo hacía escaso tiempo que Victoriano participa en las charlas y reuniones aún no estaba lo bastante ducho en las cuestiones que los contertulios hacían y replanteaban abiertamente.
Hoy Victoriano era el sólo y único protagonista en la tertulia diaria de la Mesa Redonda, y se ufanaba de gozo en su interior, por la especial atención que prestaban a la anómala caja de hierro oxidada.
Cuando el diligente tabernero del centro les sirvió el habitual y cuadrado frasco, que solía contener un excelente caldo de la andaluza población de Jerez, las copas de los compañeros que estaban presentes se alzaron en un brindis ceremonial de la Orden del Temple y entonces el Gran Maestre Campo Corona declaró abierta la sesión especial.
En la ciudad, entregó los peces al dueño del Centro Cultural Andaluz para su correspondiente y natural preparación, y después, el lobo de mar, mostró a su amigo Campo Corona el oxidado cofre hallado en los restos de la almadía que flotaban en esa jornada de pesca a la deriva.
Victoriano Iglesias, daba muchísima importancia al extraño cofre metálico que mostraba a la tertulia de la Mesa Redonda.
Cómo hacía escaso tiempo que Victoriano participa en las charlas y reuniones aún no estaba lo bastante ducho en las cuestiones que los contertulios hacían y replanteaban abiertamente.
Hoy Victoriano era el sólo y único protagonista en la tertulia diaria de la Mesa Redonda, y se ufanaba de gozo en su interior, por la especial atención que prestaban a la anómala caja de hierro oxidada.