Platos que eran aliñados con exóticos aromas, para reconfortar esa extraordinaria inmoderación que el Cardenal Mariani desarrollaba al yantar a diario.
Los excelentes caldos de las mejores bodegas de la región, junto con las mejores viandas que había en el mercado estaban siempre dispuestos y aliñados a su completa disposición.
Por una dominante influencia francesa en la cocina, que el maestro cocinero Remigio tenía en los platos y en los menús que serbia en ocasiones especiales.
Platos que eran aliñados con exóticos aromas, para reconfortar esa extraordinaria inmoderación que el Cardenal Mariani desarrollaba al yantar a diario.
Solamente el Cardenal y el Prior disponían de una mesa para ellos.
Por una dominante influencia francesa en la cocina, que el maestro cocinero Remigio tenía en los platos y en los menús que serbia en ocasiones especiales.
Los milicianos del Papa, se sentaban en las largas mesas que estaban emplazadas en los laterales del comedor y al otro lado se sentaba la congregación del Monasterio en pleno.
Solamente el Cardenal y el Prior disponían de una mesa para ellos.
El enorme salón estaba rebosante de gente extraña aquel día.
Los milicianos del Papa, se sentaban en las largas mesas que estaban emplazadas en los laterales del comedor y al otro lado se sentaba la congregación del Monasterio en pleno.
Cuando todos finalizaron los cantos gregorianos en agradecimiento al Señor, ya tenían preparado en el comedor principal el excelente almuerzo preparado con verdadero primor por el veteranísimo Remigio, que era el primer cocinero del viejo Monasterio de labrada piedra de sillería.
El enorme salón estaba rebosante de gente extraña aquel día.
Todo estaba planeado y preparado para emprender la misión encomendada por el Santo Padre.
Cuando todos finalizaron los cantos gregorianos en agradecimiento al Señor, ya tenían preparado en el comedor principal el excelente almuerzo preparado con verdadero primor por el veteranísimo Remigio, que era el primer cocinero del viejo Monasterio de labrada piedra de sillería.
Los cien miembros de la milicia especial del Papa, son alojados dentro de un largo pabellón lateral que los monjes acondicionaron como dormitorio para la tropa. Además, tenían ya dispuesta al extremo de la nave, una cocina de campaña, con suministros para poder alimentar a una división.
Todo estaba planeado y preparado para emprender la misión encomendada por el Santo Padre.
Cuando el material que las milicias del Papa habían llevado, se descargo, fue alijado en un depósito que los Benedictinos tenían dispuesto para ese fin en el sótano debajo de la cripta.
Los cien miembros de la milicia especial del Papa, son alojados dentro de un largo pabellón lateral que los monjes acondicionaron como dormitorio para la tropa. Además, tenían ya dispuesta al extremo de la nave, una cocina de campaña, con suministros para poder alimentar a una división.
Contestó Mariani, mientras entraba por el claustro, y se adentraba en el antiguo Monasterio.
Cuando el material que las milicias del Papa habían llevado, se descargo, fue alijado en un depósito que los Benedictinos tenían dispuesto para ese fin en el sótano debajo de la cripta.
Dijo Reinaldo, besándole el grueso anillo.
- ¡Levantaos querido fraterno de Dios!
Que todavía dispongo de la energía suficiente para acompañaros a rezar los hermosos cantos gregorianos y enjuagar con la blancura de Dios, nuestras almas manchadas por el pecado original.
Contestó Mariani, mientras entraba por el claustro, y se adentraba en el antiguo Monasterio.
-Bienvenido seáis Monseñor a este vuestro humilde Monasterio, que ha estado siempre al servicio de la Iglesia y del Creador y si vuestra Eminencia desea puede celebrar con una misa su llegada.
Dijo Reinaldo, besándole el grueso anillo.
- ¡Levantaos querido fraterno de Dios!
Que todavía dispongo de la energía suficiente para acompañaros a rezar los hermosos cantos gregorianos y enjuagar con la blancura de Dios, nuestras almas manchadas por el pecado original.
Al descender con solemnidad Mariani por la puerta lateral del autobús, el Prior prácticamente se arrojó al suelo, con un impulso halagador, que le parecía respetuoso por la condición de ser el embajador del Santo Padre de Roma y le dijo algo titubeante:
-Bienvenido seáis Monseñor a este vuestro humilde Monasterio, que ha estado siempre al servicio de la Iglesia y del Creador y si vuestra Eminencia desea puede celebrar con una misa su llegada.
Cuando el primero de los autocares se detuvo en el amplio patio del Monasterio, se le acercó reverente el Prior Reinaldo para poder congratular el primero al Cardenal Mariani, el Monseñor de la Iglesia que el esperaba junto con la comitiva Papal.
Al descender con solemnidad Mariani por la puerta lateral del autobús, el Prior prácticamente se arrojó al suelo, con un impulso halagador, que le parecía respetuoso por la condición de ser el embajador del Santo Padre de Roma y le dijo algo titubeante:
Cuando la comitiva entraba por el viejo portón del edificio principal, ya les estaba esperando el Abad y los demás monjes en una larga hilera, que parecía más bien una penitencia que una bienvenida.
Cuando el primero de los autocares se detuvo en el amplio patio del Monasterio, se le acercó reverente el Prior Reinaldo para poder congratular el primero al Cardenal Mariani, el Monseñor de la Iglesia que el esperaba junto con la comitiva Papal.
Dos autocares de lujo, son preparados en la base de Roa, por expertos llegados desde el Vaticano, que acondicionaban en los vehículos dispositivos secretos y ocultar el armamento pesado y hacer el largo viaje hasta el antiguo Monasterio de Santo Toribio de Liébana lo más discreto posible.
Cuando la comitiva entraba por el viejo portón del edificio principal, ya les estaba esperando el Abad y los demás monjes en una larga hilera, que parecía más bien una penitencia que una bienvenida.
El Cardenal Mariani, con los eclesiásticos especialistas en golpes de mano y en los sabotajes también se encaminaba hasta Liébana.
Dos autocares de lujo, son preparados en la base de Roa, por expertos llegados desde el Vaticano, que acondicionaban en los vehículos dispositivos secretos y ocultar el armamento pesado y hacer el largo viaje hasta el antiguo Monasterio de Santo Toribio de Liébana lo más discreto posible.
Al Valle de Liébana debían trasladarse inmediatamente los efectivos castrenses que tenía operativos en España el Vaticano.
El Cardenal Mariani, con los eclesiásticos especialistas en golpes de mano y en los sabotajes también se encaminaba hasta Liébana.
La base de apoyo de los inquisidores en la zona del Mar Cantábrico estaba en el antiguo Monasterio de San Martín, que hoy se llama de Santo Toribio.
Al Valle de Liébana debían trasladarse inmediatamente los efectivos castrenses que tenía operativos en España el Vaticano.
Y advertían, a la Central de Espionaje Eclesiástico, que la base de los templarios había sido trasladada hasta Santa Maria de Lebeña, una aldea que estaba a la entrada de un fastuoso Valle llamado Liébana. Zona situada en las altas montañas de los llamados Picos de Europa.
La base de apoyo de los inquisidores en la zona del Mar Cantábrico estaba en el antiguo Monasterio de San Martín, que hoy se llama de Santo Toribio.
Los espías informaban a Claudio, que Marañón, el mejor alquimista del Temple en Torrelavega estaba a punto de procesar la formula especial para poder recuperar y descifrar los antiguos documentos de la Iglesia.
Y advertían, a la Central de Espionaje Eclesiástico, que la base de los templarios había sido trasladada hasta Santa Maria de Lebeña, una aldea que estaba a la entrada de un fastuoso Valle llamado Liébana. Zona situada en las altas montañas de los llamados Picos de Europa.
Según los informadores de la Iglesia que espiaban al Temple; los documentos que había en el cofre de hierro encontrado en el mar, aún no han podido ser aún descifrados, por el deterioro que había sufrido el cofre en los cinco siglos pasados a la intemperie.
Los espías informaban a Claudio, que Marañón, el mejor alquimista del Temple en Torrelavega estaba a punto de procesar la formula especial para poder recuperar y descifrar los antiguos documentos de la Iglesia.
Los itinerarios de la comitiva del Cardenal Mariani entraban en su atribución de defensor de la Iglesia, porque se relacionaba con la seguridad del enviado del Papa en el territorio español y el padre Claudio, tenía la responsabilidad de defender la potestad del enviado del representante de Dios en la Tierra.
Según los informadores de la Iglesia que espiaban al Temple; los documentos que había en el cofre de hierro encontrado en el mar, aún no han podido ser aún descifrados, por el deterioro que había sufrido el cofre en los cinco siglos pasados a la intemperie.
Tenían órdenes secretas del Cardenal Mariani para atacar al Temple y arrebatarle el libro de las claves que podían descifrar el escondido secreto, referente al desciframiento de la Octava Profecía.
Los itinerarios de la comitiva del Cardenal Mariani entraban en su atribución de defensor de la Iglesia, porque se relacionaba con la seguridad del enviado del Papa en el territorio español y el padre Claudio, tenía la responsabilidad de defender la potestad del enviado del representante de Dios en la Tierra.
9
El padre Dominico Claudio se atareaba preparando el flamante armamento de combate que poseían los servicios secretos para la Congregación de la Fe en la Abadía Inquisitorial erigida en Roa, un pequeño pueblo de la provincia de Burgos.
Tenían órdenes secretas del Cardenal Mariani para atacar al Temple y arrebatarle el libro de las claves que podían descifrar el escondido secreto, referente al desciframiento de la Octava Profecía.
Mientras tanto, espesas y negras nubes se avistaban en el corto horizonte presagiando abundante lluvia.
9
El padre Dominico Claudio se atareaba preparando el flamante armamento de combate que poseían los servicios secretos para la Congregación de la Fe en la Abadía Inquisitorial erigida en Roa, un pequeño pueblo de la provincia de Burgos.
El sentimiento y las expresiones de agradecimiento fueron generales en la tertulia del parque.
Mientras tanto, espesas y negras nubes se avistaban en el corto horizonte presagiando abundante lluvia.
-Debo señalar al excelente compañero y pescador, Victoriano Iglesias, que ha efectuado un trabajo para el Temple excepcional, al encontrar en la mar el milagroso cofre de hierro.
El sentimiento y las expresiones de agradecimiento fueron generales en la tertulia del parque.
-Dejaros de tantos vericuetos y chorradas, queridos caballeros, porque ahora no se halla precisamente el horno para bollos.
Dijo Marañón y continuó:
-Debo señalar al excelente compañero y pescador, Victoriano Iglesias, que ha efectuado un trabajo para el Temple excepcional, al encontrar en la mar el milagroso cofre de hierro.
Estaban el perro Bécquer y Feliciano Pérez su amo.
Hombre amable é instruido, que se introducía en la tertulia con unos criterios difíciles de contrarrestar.
Y aunque no sea templario, se aproxima bastante a sus filosofías humanas.
-Dejaros de tantos vericuetos y chorradas, queridos caballeros, porque ahora no se halla precisamente el horno para bollos.
Dijo Marañón y continuó:
Buenas noches Bilbao y Gijón
puri y paco, deseo de corazón que se recupere tu hijo y daros animo y haber si este año para vosotros viene de cosas buenas. un beso garbiñe
La Soledad
Busque un amigo
al que apreciar,
al que poder hablar,
una mujer
un humano
uno que comprenda
la nobleza de la amistad.
Busque un amigo ... (ver texto completo)
Buenos dias Crispulo
Un feliz dia te deseo, y que lo disfrutes
Un abrazoooooooooooooooooooo
Tesón de un amigo.
Cada segundo del día
estas en mi pensamiento,
y cuando nace la noche
en tu recuerdo me envuelvo.
unido a ti mientra viva
pensando en ti si me duermo,
nuestra amistad el camino
marcado en el mismo suelo. ... (ver texto completo)
muy bonita, CRIPULO, y me ha gustado que la pongas con mi foto, GRACIAS BUEN SEÑOR ¡
Me despido hasta mañana
Buenas noches a todos
Buenas noches Crispulo hasta mañana feliz descanso
Jijijiiiiii te cogiiiiiiii
Esto era una gracia que la puse a Ana
La luz de la luna calma la ferocidad del hombre
Muy bonito gracias
La Soledad
Busque un amigo
al que apreciar,
al que poder hablar,
una mujer
un humano
uno que comprenda
la nobleza de la amistad.
Busque un amigo ... (ver texto completo)
Buenas noches Crispulo y gracias por tan bonita poesia Feliz descanso
Un abrazoooooooooooo
Buenas noche Ana Olmos saludos afectuosos de Críspulo
Los tres perros, Quique, Lola y Pinza, retozaban sin ton ni son por el parque a la espera de una galleta o de un trozo de pan que llevarse a sus bocas.
Eran las tres mascotas malcriadas del grupo de templarios.
Estaban el perro Bécquer y Feliciano Pérez su amo.
Hombre amable é instruido, que se introducía en la tertulia con unos criterios difíciles de contrarrestar.
Y aunque no sea templario, se aproxima bastante a sus filosofías humanas.
Canive, con su acento bonachón y serio, se atrevió a apuntar a su amigo Vicente:
-Muchas verdades estáis pregonando por la mañana para enseñar a los iniciados herejes que una cosa es estar con Dios el Padre y otra servirle bien a Cristo, como precepto fiel de nuestra Orden del Temple.
Los tres perros, Quique, Lola y Pinza, retozaban sin ton ni son por el parque a la espera de una galleta o de un trozo de pan que llevarse a sus bocas.
Eran las tres mascotas malcriadas del grupo de templarios.
-Y por esa doctrina, queridos amigos, el procurador Poncio Pilatos estaba perdonado antes de martirizar a Cristo en el tormento de la cruz.
Finalizó de hablar, con mucho arranque, Vicente.
Canive, con su acento bonachón y serio, se atrevió a apuntar a su amigo Vicente:
-Muchas verdades estáis pregonando por la mañana para enseñar a los iniciados herejes que una cosa es estar con Dios el Padre y otra servirle bien a Cristo, como precepto fiel de nuestra Orden del Temple.
-Ese gesto tan caritativo, significa queridos amigos, que Cristo perdonó a los hombres antes de nacer en el pesebre de Belén.
-Y por esa doctrina, queridos amigos, el procurador Poncio Pilatos estaba perdonado antes de martirizar a Cristo en el tormento de la cruz.
Finalizó de hablar, con mucho arranque, Vicente.
-Los más fieles a Cristo, algunas veces no tenemos en cuenta que fue el hijo de Dios el que descendió al mundo para redimir nuestros pecados humanos.
-Ese gesto tan caritativo, significa queridos amigos, que Cristo perdonó a los hombres antes de nacer en el pesebre de Belén.
-Ahora bien, existe un testimonio que los hombres del Temple que continuamos siendo fieles a Cristo, olvidamos con cierta frecuencia.
-Los más fieles a Cristo, algunas veces no tenemos en cuenta que fue el hijo de Dios el que descendió al mundo para redimir nuestros pecados humanos.
-Opinar sobre el gesto de perdón tan fácil, queridos amigos, supone el no estar implicado en los hechos acaecidos contra Cristo en Jerusalén.
-Ahora bien, existe un testimonio que los hombres del Temple que continuamos siendo fieles a Cristo, olvidamos con cierta frecuencia.
Sorprendidos los demás por el giro que empezaba a tomar la filosófica discusión, decidieron intervenir.
Cómo todos los presentes, querían hablar a la vez, Corona tomando las riendas de la tertulia señaló a Vicente Becerril y le cedió la palabra.
-Opinar sobre el gesto de perdón tan fácil, queridos amigos, supone el no estar implicado en los hechos acaecidos contra Cristo en Jerusalén.
Dijo con calma y mucho acierto Leopoldo Argos el proveedor del Temple.
Sorprendidos los demás por el giro que empezaba a tomar la filosófica discusión, decidieron intervenir.
Cómo todos los presentes, querían hablar a la vez, Corona tomando las riendas de la tertulia señaló a Vicente Becerril y le cedió la palabra.
-Para que podamos perdonar, primero tenemos que tener a unos enemigos que odien verdaderamente y así poder aborrecerles nosotros a ellos, para otorgar el perdón posterior.
Dijo con calma y mucho acierto Leopoldo Argos el proveedor del Temple.
-Perdonar a los enemigos más terribles que tengáis, dice que poseéis la sabiduría soberana del Señor.
Dijo Corona, afirmando severamente con la cabeza por la lasitud de sus amigos templarios.
-Para que podamos perdonar, primero tenemos que tener a unos enemigos que odien verdaderamente y así poder aborrecerles nosotros a ellos, para otorgar el perdón posterior.