Ninguno trato de hacerles daño, porque el maestro masón es un antiguo amigo y además el Temple le necesitaba para preparar el traslado inmediato del Arca hasta una nueva cripta secreta y más segura que la campana de piedra actual.
Cuando en el horizonte, comenzaba la radiante luz solar a reflejar sus fuertes e irisados colores rojos y amarillentos, los caballeros templarios que estaban vivos, (menos los hombres del reten obligatorio de la guardia) se tendieron rendidos en los camastros de la única carpa que habían dejado sin quemar.
Cuando algo más tarde fueron encontrados por los caballeros del Temple, estaba todos ateridos por el intenso frío de la noche.
Ninguno trato de hacerles daño, porque el maestro masón es un antiguo amigo y además el Temple le necesitaba para preparar el traslado inmediato del Arca hasta una nueva cripta secreta y más segura que la campana de piedra actual.
Feliciano Pérez y los obreros masones, al escuchar los disparos, (aunque estaban bastante alejados de los tiros) al sentir el silbido de los proyectiles per-didos que rebotaban por las paredes del recinto, se ocultaron detrás de los troncos en la arboleda.
Cuando algo más tarde fueron encontrados por los caballeros del Temple, estaba todos ateridos por el intenso frío de la noche.
Nadie rezo una plegaria por ninguno de ellos; no se merecían ninguna gratitud y menos el honor de ser valientes adversarios. Ellos y el odio al Temple habían intentado aniquilarles y les había resultado negativa su traidora acción y ahora yacían muertos sin tener confesión ni amparo divino alguno.
Feliciano Pérez y los obreros masones, al escuchar los disparos, (aunque estaban bastante alejados de los tiros) al sentir el silbido de los proyectiles per-didos que rebotaban por las paredes del recinto, se ocultaron detrás de los troncos en la arboleda.
Los muertos de los enemigos, incluido el Cardenal y el Prior son sepultados de inmediato dentro de la fosa común que abrió y tapo sin honores una pala mecánica.
Nadie rezo una plegaria por ninguno de ellos; no se merecían ninguna gratitud y menos el honor de ser valientes adversarios. Ellos y el odio al Temple habían intentado aniquilarles y les había resultado negativa su traidora acción y ahora yacían muertos sin tener confesión ni amparo divino alguno.
Los trece cadáveres templarios son metidos por los sanitarios, en cajas en el carruaje funerario, para enterrarlos solemnemente dentro de la fortificación templaria de Lebeña, con los honores debidos a la ley de Cristo. Solemnes honores debidos a rangos y méritos adquiridos por la larga vida de servicios.
Los muertos de los enemigos, incluido el Cardenal y el Prior son sepultados de inmediato dentro de la fosa común que abrió y tapo sin honores una pala mecánica.
Los muertos fueron trece por la parte del Temple y entre los caballeros soldados heridos más o menos graves, que eran siete, estaba el Maestre Corona con un tiro limpio en la parte superior de la pierna y Victoriano que le estaban curando el antebrazo de una esquirla de granada de mano.
Los trece cadáveres templarios son metidos por los sanitarios, en cajas en el carruaje funerario, para enterrarlos solemnemente dentro de la fortificación templaria de Lebeña, con los honores debidos a la ley de Cristo. Solemnes honores debidos a rangos y méritos adquiridos por la larga vida de servicios.
Corona viendo la consecuencia final del sangriento enfrentamiento, y por no dejar huellas, se apresuro a ordenar a sus hombres, que hiciesen desaparecer todo el complejo de carpas y de almacenes que no fuesen necesarios para el descanso de sus hombres y para meter el material sobrante hasta la llegada de camiones que lo cargaran todo.
Los muertos fueron trece por la parte del Temple y entre los caballeros soldados heridos más o menos graves, que eran siete, estaba el Maestre Corona con un tiro limpio en la parte superior de la pierna y Victoriano que le estaban curando el antebrazo de una esquirla de granada de mano.
Otros monjes que no habían intervenido en la corta lucha, son liberados por el Temple bajo la promesa de no intervenir jamás en ningún otro conflicto.
La corta pero intensa batalla entre profesionales de la guerra había terminado.
Corona viendo la consecuencia final del sangriento enfrentamiento, y por no dejar huellas, se apresuro a ordenar a sus hombres, que hiciesen desaparecer todo el complejo de carpas y de almacenes que no fuesen necesarios para el descanso de sus hombres y para meter el material sobrante hasta la llegada de camiones que lo cargaran todo.
Matania, Auspicio el herrero y trece guardias más, que estaban heridos leves, lograron correr entre la espesa bruma de la noche y escaparon como rayos para refugiarse el Monasterio, esperando entre sus muros la piedad y misericordia del Temple.
Otros monjes que no habían intervenido en la corta lucha, son liberados por el Temple bajo la promesa de no intervenir jamás en ningún otro conflicto.
La corta pero intensa batalla entre profesionales de la guerra había terminado.
Marañon, como estaba pendiente del Cardenal y del Prior, con su patrulla de voluntarios Belgas, se decidió, después de ver los pros y los contras, por atacar todos juntos al cuartel general de los guar-dias del Cardenal y matar a dos pájaros de un tiro. Dicho y hecho, con Marañon en cabeza seguido de Guatire y del resto de la patrulla, atacó disparando ráfagas cortas a media altura que hicieron estragos en las huestes del cardenal. Una bomba de mano y la intensidad del fuego amigo, determinaron el ... (ver texto completo)
Matania, Auspicio el herrero y trece guardias más, que estaban heridos leves, lograron correr entre la espesa bruma de la noche y escaparon como rayos para refugiarse el Monasterio, esperando entre sus muros la piedad y misericordia del Temple.
Becerril, viendo el peligro que corrían todos ellos, si él no intervenía muy decidido, cogió el flamante lanzagranadas ligero de calibre 90 y disparo contra los tres inquisidores, impactando el proyectil entre las piernas de sus enemigos, saltando en pedazos los tres con un alarido espantoso.
Marañon, como estaba pendiente del Cardenal y del Prior, con su patrulla de voluntarios Belgas, se decidió, después de ver los pros y los contras, por atacar todos juntos al cuartel general de los guar-dias del Cardenal y matar a dos pájaros de un tiro. Dicho y hecho, con Marañon en cabeza seguido de Guatire y del resto de la patrulla, atacó disparando ráfagas cortas a media altura que hicieron estragos en las huestes del cardenal. Una bomba de mano y la intensidad del fuego amigo, determinaron el ... (ver texto completo)
30
Las balas trazadoras relampagueaban dibujando un largo haz de luz amarillenta en la lóbrega noche, al estrellarse contra todo lo que pillaban a su paso. El ataque había partido desde un ángulo del perímetro en donde la milicia de los italianos estaba asentada desde el día anterior. Tano y Canive repelieron con arrojo el ataque de los fanáticos del Cardenal, con armas automáticas de gran calibre que destrozaban todo lo que tocaban, al tener la punta de estas balas explosivas, una cruceta que hacía ... (ver texto completo)
Becerril, viendo el peligro que corrían todos ellos, si él no intervenía muy decidido, cogió el flamante lanzagranadas ligero de calibre 90 y disparo contra los tres inquisidores, impactando el proyectil entre las piernas de sus enemigos, saltando en pedazos los tres con un alarido espantoso.
Los dioses crearon estas doce profecías para que el hombre se perdone así mismo:
La primera.
Legar la vida, a la existencia misma.
La segunda.
Brotar la vida, con la savia diaria.
La tercera.
Amar al amor, con amor amado.
La cuarta.
Odiar el odio, con delirio eterno.
La quinta. ... (ver texto completo)
30
Las balas trazadoras relampagueaban dibujando un largo haz de luz amarillenta en la lóbrega noche, al estrellarse contra todo lo que pillaban a su paso. El ataque había partido desde un ángulo del perímetro en donde la milicia de los italianos estaba asentada desde el día anterior. Tano y Canive repelieron con arrojo el ataque de los fanáticos del Cardenal, con armas automáticas de gran calibre que destrozaban todo lo que tocaban, al tener la punta de estas balas explosivas, una cruceta que hacía ... (ver texto completo)
Los oscuros tiempos de la muerte, se aproximaban a galope tendido. Como trotarían los cuatro jinetes del Apocalipsis, cuanto sonaran las siete trompetas que anunciaban, que estaban a punto de alcanzar el poder extraordinario de la Octava Profecía.
Los dioses crearon estas doce profecías para que el hombre se perdone así mismo:
La primera.
Legar la vida, a la existencia misma.
La segunda.
Brotar la vida, con la savia diaria.
La tercera.
Amar al amor, con amor amado.
La cuarta.
Odiar el odio, con delirio eterno.
La quinta.
Abrir con llave, la puerta del desierto.
La sexta.
Meter tú oro, en tú póstuma mortaja
La séptima.
Oír trompetas, de Ángeles sin alas.
La octava.
Hablar de Dios, sin ser crucificado.
La novena.
Juzgar al hombre, con alma de animal.
La décima.
Ver Eternidad, en agujeros negros.
La undécima.
Crear demonios, con semen proxeneta.
La duodécima.
Pedirle a Cristo, razones de existir.
La luz decidirá la suerte de los hombres que matan al hombre, porque así es la historia en la Tierra. ... (ver texto completo)
El estaba vigilante de esta zona donde los soldados se escapaban de la carpa y comunico por la radio a todos los caballeros armados, que vigilaban todo el perímetro externo, que estuviesen preparados para repeler un posible ataque del enemigo.
Los oscuros tiempos de la muerte, se aproximaban a galope tendido. Como trotarían los cuatro jinetes del Apocalipsis, cuanto sonaran las siete trompetas que anunciaban, que estaban a punto de alcanzar el poder extraordinario de la Octava Profecía.
Aparentemente nadie había notado esta inesperada ausencia de los soldados del Papa. Pero Victoriano Iglesias, no cejaba en la antipatía cerril que tenía a los guardias del Cardenal, a los cuales gritaba, que eran unos maricones de mierda, en cuanto los veía.
El estaba vigilante de esta zona donde los soldados se escapaban de la carpa y comunico por la radio a todos los caballeros armados, que vigilaban todo el perímetro externo, que estuviesen preparados para repeler un posible ataque del enemigo.
Una aclamación exagerada (por las estridencias de los gritos de apoyo al Abad) se escuchó dentro de la carpa, mientras los escoltas del Cardenal salían uno a uno con socarronería y desaparecían entre la verde maraña de escajos y bardales que rodeaban por todos los lados al complejo conciliar cubierto.
Aparentemente nadie había notado esta inesperada ausencia de los soldados del Papa. Pero Victoriano Iglesias, no cejaba en la antipatía cerril que tenía a los guardias del Cardenal, a los cuales gritaba, que eran unos maricones de mierda, en cuanto los veía.
-Ahora ellos nos ofrecen la paz a cambio de volver a custodiar el Arca y la Iglesia lo acepta si tiene la custodia espiritual compartida con la material.
Una aclamación exagerada (por las estridencias de los gritos de apoyo al Abad) se escuchó dentro de la carpa, mientras los escoltas del Cardenal salían uno a uno con socarronería y desaparecían entre la verde maraña de escajos y bardales que rodeaban por todos los lados al complejo conciliar cubierto.
-Nosotros también fuimos castigados con ellos por la misma maldita ambición que tienen los hombres por tener el poder sobre los demás.
-Ahora ellos nos ofrecen la paz a cambio de volver a custodiar el Arca y la Iglesia lo acepta si tiene la custodia espiritual compartida con la material.
-Estaban soterrados debajo de la verde espesura de una selvática región Belga llamada las Ardenas.
-Querían el Arca para ellos solos y el creador les envió la muerte en vez de esta eterna juventud que tiene el inmenso poder de su Arca.
-Nosotros también fuimos castigados con ellos por la misma maldita ambición que tienen los hombres por tener el poder sobre los demás.
- Como nada dejaban al azar, el Arca de la Alianza es trasladada en secreto hasta un misterioso bosque donde el Temple habían construido la base secreta.
-Era una laberíntica y compleja ciudad subterránea excavada en roca maciza en los despeñaderos que bajaban hasta el río Mouse.
-Estaban soterrados debajo de la verde espesura de una selvática región Belga llamada las Ardenas.
-Querían el Arca para ellos solos y el creador les envió la muerte en vez de esta eterna juventud que tiene el inmenso poder de su Arca.
-Ahora quieren tener de nuevo tener la custodia de un Arca, que ellos perdieron hace muy pocos años, por los filtros y las extraordinarias prácticas de los caballeros del Temple. Al Zahorí del Vaticano, le fue ordenada la defensa de la potestad de la Iglesia sobre el Arca; con los más sutiles venenos y filtros extraordinarios, que tenían estos mágicos católicos en los laboratorios subterráneos del Vaticano.
- Como nada dejaban al azar, el Arca de la Alianza es trasladada en secreto hasta un misterioso bosque donde el Temple habían construido la base secreta.
-Era una laberíntica y compleja ciudad subterránea excavada en roca maciza en los despeñaderos que bajaban hasta el río Mouse.
-Ellos sabían que el Papa no dejaría suelto ningún cabo, ni rastro alguno que delatara la ubicación de una reliquia que pertenecía al pueblo de Israel.
-Por ese motivo, queridos hermanos, me sorprendo cuando leo en los libros de historia, la fiereza de la Orden que fue fundada para proteger la ruta desde Acre ha Jerusalén, cuando practicaban el altruismo cristiano en la ruta plena de peregrinos, ellos están haciendo el imperativo deber cristiano de ayudar al necesitado, como samaritanos del Creador.
-Ahora quieren tener de nuevo tener la custodia de un Arca, que ellos perdieron hace muy pocos años, por los filtros y las extraordinarias prácticas de los caballeros del Temple. Al Zahorí del Vaticano, le fue ordenada la defensa de la potestad de la Iglesia sobre el Arca; con los más sutiles venenos y filtros extraordinarios, que tenían estos mágicos católicos en los laboratorios subterráneos del Vaticano.
-Nos habla de la ayuda que el Temple presto a la Iglesia cuando son sacrificados por la salvaguarda de Papado, los arrieros y vasallos que ayudaron al Temple a traer el Arca a Liébana. Pero ninguno de los caballeros del Maestre Ortuño, que escoltaba el Arca, murió ese día envenenado, porque ayudaron a servir la comida de despedida que les ofrecieron los monjes a los pobres arrieros y vasallos.
-Ellos sabían que el Papa no dejaría suelto ningún cabo, ni rastro alguno que delatara la ubicación de una reliquia que pertenecía al pueblo de Israel.
-Por ese motivo, queridos hermanos, me sorprendo cuando leo en los libros de historia, la fiereza de la Orden que fue fundada para proteger la ruta desde Acre ha Jerusalén, cuando practicaban el altruismo cristiano en la ruta plena de peregrinos, ellos están haciendo el imperativo deber cristiano de ayudar al necesitado, como samaritanos del Creador.
- ¡Loados sean el Creador y la Virgen María!... caro Monseñor y amados hermanos de San Benito.
-Las palabras del Maestre comprimen mi corazón de las nuevas esperanzas de paz entre la Orden y la Iglesia, que hoy nos toca representar a cada uno de nosotros.
-Nos habla de la ayuda que el Temple presto a la Iglesia cuando son sacrificados por la salvaguarda de Papado, los arrieros y vasallos que ayudaron al Temple a traer el Arca a Liébana. Pero ninguno de los caballeros del Maestre Ortuño, que escoltaba el Arca, murió ese día envenenado, porque ayudaron a servir la comida de despedida que les ofrecieron los monjes a los pobres arrieros y vasallos.
Para ganar tiempo y traicionar al Temple, el Abad dirigiéndose al pulpito, comenzó su exposición de esta guisa:
- ¡Loados sean el Creador y la Virgen María!... caro Monseñor y amados hermanos de San Benito.
-Las palabras del Maestre comprimen mi corazón de las nuevas esperanzas de paz entre la Orden y la Iglesia, que hoy nos toca representar a cada uno de nosotros.
Han soportado los dos gerifaltes con paciencia y aguante la larga platica de Corona porque aguardan astutamente que llegara la ora del ataque que tenían programado para eliminar de un plumazo, a todos los templarios que quedaban y quedarse la Iglesia definitivamente con el Arca.
Para ganar tiempo y traicionar al Temple, el Abad dirigiéndose al pulpito, comenzó su exposición de esta guisa:
La cara del Cardenal y la del Abad, pasaban, de un color de tierra verdosa, al amarillo grisáceo de las repugnancias de un bebe cuando hace de vientre.
Han soportado los dos gerifaltes con paciencia y aguante la larga platica de Corona porque aguardan astutamente que llegara la ora del ataque que tenían programado para eliminar de un plumazo, a todos los templarios que quedaban y quedarse la Iglesia definitivamente con el Arca.
Finaliza Corona bajo el fuerte aplauso y los vítores de sus correligionarios.
La cara del Cardenal y la del Abad, pasaban, de un color de tierra verdosa, al amarillo grisáceo de las repugnancias de un bebe cuando hace de vientre.
-El Temple, hermanos en Cristo, desea custodiar el Arca bajo la protección eterna de los Monjes y los Caballeros.
Esa es la voluntad escrita por el Papa antes de partir de Roma y es así porque el Temple lo jura ante Dios y ante Jesús el Cristo.
Finaliza Corona bajo el fuerte aplauso y los vítores de sus correligionarios.
-Hoy el Temple quiere cooperar en la paz duradera que desean fervientemente los cristianos y por eso está dispuesto a firmar la paz y la concordia, entre hermandades religiosas bastante atractivas para sus fines particulares.
-El Temple, hermanos en Cristo, desea custodiar el Arca bajo la protección eterna de los Monjes y los Caballeros.
Esa es la voluntad escrita por el Papa antes de partir de Roma y es así porque el Temple lo jura ante Dios y ante Jesús el Cristo.
-El Papa ayudó a eliminarnos moral y físicamente, pero no pudo con el hermetismo de la Orden de los caballeros de Cristo. Pero consintió que los frailes inquisidores de su Iglesia quemaran y torturaran a miles de caballeros.
-Hoy el Temple quiere cooperar en la paz duradera que desean fervientemente los cristianos y por eso está dispuesto a firmar la paz y la concordia, entre hermandades religiosas bastante atractivas para sus fines particulares.
-Era el Temple lo que ansiaba destruir el Monarca Felipe el Hermoso, porque debía muchos doblones de oro a los bancos templarios y deseaba quedarse con los fondos secretos que estaban destinados a la caridad que nos enseñaba con su palabra y ejemplo Jesús el Cristo, pero no lo consiguieron ni tampoco lo conseguirán jamás, mientras quede un templario vivo sobre la superficie de la Tierra.
-El Papa ayudó a eliminarnos moral y físicamente, pero no pudo con el hermetismo de la Orden de los caballeros de Cristo. Pero consintió que los frailes inquisidores de su Iglesia quemaran y torturaran a miles de caballeros.
-Después, la Iglesia y el Rey de Francia quisieron acabar con los molestos testigos que quedaban del enterramiento del Arca y del asesinato de todos los siervos.
-Era el Temple lo que ansiaba destruir el Monarca Felipe el Hermoso, porque debía muchos doblones de oro a los bancos templarios y deseaba quedarse con los fondos secretos que estaban destinados a la caridad que nos enseñaba con su palabra y ejemplo Jesús el Cristo, pero no lo consiguieron ni tampoco lo conseguirán jamás, mientras quede un templario vivo sobre la superficie de la Tierra.
-La Cripta está repleta de osamentas de los bueyes y de los restos de pesados carros que transportaron el Arca, guiados por los caballeros templarios que la vigilaron todo el camino; cuando la trasladaron por tortuosas y difíciles sendas, desde la ciudad de Ravena hasta Liébana; por la orden secreta dada al Gran Maestre Jacques de Moley, en propia mano, por el Santo Padre de Roma.
-Después, la Iglesia y el Rey de Francia quisieron acabar con los molestos testigos que quedaban del enterramiento del Arca y del asesinato de todos los siervos.
-El Arca se sepultó, en el mismo lugar, donde está ahora libre de la influencia mortífera de los restos de las osamentas humanas de los arrieros mandados asesinar en su día por el Papa.
-La Cripta está repleta de osamentas de los bueyes y de los restos de pesados carros que transportaron el Arca, guiados por los caballeros templarios que la vigilaron todo el camino; cuando la trasladaron por tortuosas y difíciles sendas, desde la ciudad de Ravena hasta Liébana; por la orden secreta dada al Gran Maestre Jacques de Moley, en propia mano, por el Santo Padre de Roma.
-Porque la Iglesia de Roma no quería dejar ningún testigo ocular del lugar exacto en donde se hallaba el soterramiento del Arca, había asesinado a todos los servidores de la fatigosa caravana que circulo por toda Europa hasta llegar a España.
-El Arca se sepultó, en el mismo lugar, donde está ahora libre de la influencia mortífera de los restos de las osamentas humanas de los arrieros mandados asesinar en su día por el Papa.
- Los sufridos monjes de la Orden de San Benito, fueron en aquellos difíciles tiempos de hambruna y de miseria los verdaderos artífices que excavaron y construyeron la Cripta abovedada de piedra, con sus propias manos, y los templarios se lo agradecieron al Monasterio de Santo Toribio, ayudando a masacrar, por órdenes escritas expresamente por el Papa en persona, a los siervos y a los arrieros que condujeron la larga caravana.
-Porque la Iglesia de Roma no quería dejar ningún testigo ocular del lugar exacto en donde se hallaba el soterramiento del Arca, había asesinado a todos los servidores de la fatigosa caravana que circulo por toda Europa hasta llegar a España.
-El temple reclama la custodia del Arca a Divinis, porque su vigilancia y cuidado fue autorizado por el Papa cuando nos rogó que fuese trasladada de la casa octogonal del Temple en la ciudad de Ravena, hasta la Cripta de piedra del Valle de Liébana.
- Los sufridos monjes de la Orden de San Benito, fueron en aquellos difíciles tiempos de hambruna y de miseria los verdaderos artífices que excavaron y construyeron la Cripta abovedada de piedra, con sus propias manos, y los templarios se lo agradecieron al Monasterio de Santo Toribio, ayudando a masacrar, por órdenes escritas expresamente por el Papa en persona, a los siervos y a los arrieros que condujeron la larga caravana.
-Ni tampoco se aplica en nuestros días a los pocos y escasos asistentes a iglesias y catedrales para que reciban la sangre del crucificado en la misa diaria.
-El temple reclama la custodia del Arca a Divinis, porque su vigilancia y cuidado fue autorizado por el Papa cuando nos rogó que fuese trasladada de la casa octogonal del Temple en la ciudad de Ravena, hasta la Cripta de piedra del Valle de Liébana.
-Después de perseguir encarnizadamente a todo el que tuviese en la puerta de su casa la señal del pez de los primitivos cristianos, porque Saulo estaba a favor de los Sacerdotes, Escribas y Fariseos judíos del templo en Jerusalén y además de Poncio Pilato.
-Ni tampoco se aplica en nuestros días a los pocos y escasos asistentes a iglesias y catedrales para que reciban la sangre del crucificado en la misa diaria.
-La teología católica se basa en las predicciones y en las parábolas del Mesías. Pero no se las aplica a los nuevos cristianos, desde que Saulo de Tarso, se transformase en el más apasionado defensor de los dichos evangélicos de Cristo.
-Después de perseguir encarnizadamente a todo el que tuviese en la puerta de su casa la señal del pez de los primitivos cristianos, porque Saulo estaba a favor de los Sacerdotes, Escribas y Fariseos judíos del templo en Jerusalén y además de Poncio Pilato.
-En esta corta y sorprendente mañana de diciembre llena de maravillosos prodigios divinos que son los preámbulos de otros más portentos que sobrepasaran a los seres humanos en un periodo que se halla relativamente cerca.
-La teología católica se basa en las predicciones y en las parábolas del Mesías. Pero no se las aplica a los nuevos cristianos, desde que Saulo de Tarso, se transformase en el más apasionado defensor de los dichos evangélicos de Cristo.
-Cardenal, Abades, caballeros, diáconos, sacerdotes, frailes y legos.
-En esta corta y sorprendente mañana de diciembre llena de maravillosos prodigios divinos que son los preámbulos de otros más portentos que sobrepasaran a los seres humanos en un periodo que se halla relativamente cerca.
29
Habla Corona levantándose de la mesa de la carpa para presentar a los teólogos de la Iglesia y del Temple que intervendrían en la discusión que los interventores expondrían sobre el destino del Arca de Dios.
-Cardenal, Abades, caballeros, diáconos, sacerdotes, frailes y legos.
Como el brillante rayo de luz no se extinguía ni se movía la intensa luminosidad del mismo punto que tenía cuando el fenómeno comenzó, todos fueron regresando hacía la carpa del Concilio para decidir lo más conveniente para las dos partes.
29
Habla Corona levantándose de la mesa de la carpa para presentar a los teólogos de la Iglesia y del Temple que intervendrían en la discusión que los interventores expondrían sobre el destino del Arca de Dios.
Ninguno de los conciliares se atrevió a penetrar en el radio de influencia del poderoso haz de blanca y deslumbrante luz y todos ellos lo contemplaban de detrás de los bloques de cemento rezando al Señor para que tenga piedad de todos ellos y les muestre el camino de la verdad y de la misericordia.
Como el brillante rayo de luz no se extinguía ni se movía la intensa luminosidad del mismo punto que tenía cuando el fenómeno comenzó, todos fueron regresando hacía la carpa del Concilio para decidir lo más conveniente para las dos partes.
Cuando Guatire llega hasta el marco de la puerta del cercado de placas de hormigón, se detuvo ante el dintel, y contempló asombrado el poderoso rallo de luz que surgía desde los extremos de las alas de los dos Ángeles de oro macizo que estaban con las alas extendidas cubriendo la tapa del Arca.
Ninguno de los conciliares se atrevió a penetrar en el radio de influencia del poderoso haz de blanca y deslumbrante luz y todos ellos lo contemplaban de detrás de los bloques de cemento rezando al Señor para que tenga piedad de todos ellos y les muestre el camino de la verdad y de la misericordia.
Los demás, le siguieron a una distancia prudente, debido al pánico que tenían los allí presentes a las mortales radiaciones del instrumento de Dios.
Cuando Guatire llega hasta el marco de la puerta del cercado de placas de hormigón, se detuvo ante el dintel, y contempló asombrado el poderoso rallo de luz que surgía desde los extremos de las alas de los dos Ángeles de oro macizo que estaban con las alas extendidas cubriendo la tapa del Arca.