Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:
El injustamente alabado, entiende que es engañado.
El
joven se hincha para vivir y el viejo para morir.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
El
joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
El
joven para obrar y el viejo para aconsejar.
El ingenio obvia dificultades,.
El
joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
El
joven armado y el viejo arrugado.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna, sandios.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
El infierno no sirve para quemar paja.
El jornal por la
puerta entra y por el humero se va.
El infierno está lleno de buenos propósitos, y el cielo de buenas obras.
El jornal entra por la
puerta, y se va por la
chimenea.
El infierno está lleno de buenos deseos y el cielo de buenas obras.
El jornal del pobrete, por la
puerta entra y se va por el retrete.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
El jefe siempre tiene razón.
El inferior pecha lo que el superior pega.
El
invierno no ha pasado hasta que Abril no ha pasado.
El inferior paga las culpas del superior.
El interés tiene pies y yo también.
El indio no mata, lo que mata es la flecha.
El interés tiene patas.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
El interés es más fuerte que el amor.
El ignorante es poco tolerante.
El interés dueño del mundo es.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
El injustamente alabado, entiende que es engañado.
El ignorante al ciego es semejante.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
El humo al suelo, agua en el cielo.
El ingenio obvia dificultades,.
El huevo, mientras más cocido, más duro.
El infortunio pone a prueba a los
amigos y descubre a los enemigos.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna, sandios.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
El infierno no sirve para quemar paja.
El huésped y la pesca, a los tres días apestan.
El infierno está lleno de buenos propósitos, y el
cielo de buenas obras.
El huésped y el pez, a los tres días huelen.
El infierno está lleno de buenos deseos y el
cielo de buenas obras.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el
cielo de buenas obras.
El huésped dos alegrías da, una cuando llega y otra cuando se va.
El inferior pecha lo que el superior pega.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
El inferior paga las culpas del superior.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
El indio no mata, lo que mata es la flecha.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
El hombre y el oso, entre más feo más hermoso.
El ignorante es poco tolerante.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
El ignorante al ciego es semejante.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
El humo al suelo,
agua en el
cielo.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
El huevo, mientras más
cocido, más duro.
El hombre reina y la mujer gobierna.
El huevo, fresco, y el
pan, moreno.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
El huevo de hoy, el
pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
El hombre que no se equivoca no es humano.
El huésped y la
pesca, a los tres días apestan.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
El huésped y el pez, a los tres días huelen.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
El hombre propone y Dios dispone.
El huésped dos alegrías da, una cuando llega y otra cuando se va.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
El hombre pone, y la mujer dispone.
El hombre y el oso, entre más feo más hermoso.
El hombre pone y la mujer dispone.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
El hombre se
casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
El hombre rico tiene aduladores, no
amigos.